EL CONDE DE ST. GERMAIN.


Prólogo. Las siguientes líneas tratan la visión Gnóstica esotérica de la vida del misterioso Conde Saint GERMAIN (Brujah). En ningún momento de la narración se le tratará como un Vástago. Debido a su inquietante vida, sus palabras y las de los que lo conocieron, los gnósticos lo consideran un Maestro, un Iniciado.
Simplemente decir que para ellos Jesús de Nazaret fue un iniciado, un Gran Maestro que debido a su gran evolución vida tras vida (creen en la reencarnación), se Cristificó, y vino a darnos sus enseñanzas, como a él también consideran Grandes Maestros a Buda, Hermes, Mahoma, Samael Aun Weor.
A Saint GERMAIN le rodeaban dos corrientes, una era la formada por aquellos que le tenían celos y envidiaban porque gozaba de la confianza y la admiración de reyes, sabios y estadistas más destacados de Europa. La otra formada por aquellos quienes le respetaban profundamente, en la cual participaban las órdenes esotéricas y las asociaciones secretas de todo el mundo. Los intentos por apresarlo, hundirlo y encarcelarlo de los primeros fracasaron, pues el Conde se deslizaba y desaparecía misteriosamente, para reaparecer de inmediato en un país diferente.

¿Quién era Saint GERMAIN? Nadie lo supo nunca. El mismo cuidaba de tener intrigada a la gente. Su enemigo, el ministro Choiseul y otros decían de él: “Es hijo de un judío portugués”. Otros han creído ver en él al hijo de un médico judío de Estrasburgo, otros que un rabino y algunos que llegó a ser un Jesuita en España. . En realidad tenía varios nombres, puesto que por sus amigos fue conocido, a través del tiempo, como Marqués de Montferrat (seguramente era Montserrat), Conde de Belmar, Caballero Schoenning, Marqués de Aymar, Conde Tssarogy o Zarasky, Conde Weldons, y Conde Saint GERMAIN. El Conde de Saint-Germain pasa por ser uno de los más misteriosos e importantes hombres que ha conocido la humanidad. Todo en su biografía se halla rodeado de enigmas, desde su nacimiento a su muerte.
Las hipótesis históricas sobre sus orígenes son numerosas, los escritores modernos hablan de él como un personaje enigmático. Federico II de Prusia su amigo íntimo solía decir de él que era un hombre a quien nadie había podido llegar a comprender. Wittemans, en su “Historia de los Rosa Cruz” estima que Saint GERMAIN nació el 26 de Mayo de 1696, primogénito de Federico Farenz II (Rackoczi) rey de Transilvania y la Princesa Carlota Amadea de Hesse Rheinfels descendiente de los soberanos de Transilvania, a quien se había dado por muerto a poco de nacer, para que no compartiese la peligrosa existencia de proscrito que llevaba su padre, destronado y perseguido por Carlos VI.
Según eso, el niño había sido confiado al último de los Médicis de Florencia Italia, y se le habría puesto el nombre de Saint GERMAIN porque su padre tenía posesiones en aquella ciudad florentina. Esta hipótesis, la más halagüeña, pudiera estar cerca de la verdad pues Madame de Genlis, en sus “Memorias”, la hace suya.
Cuando muere Federico II, el Príncipe fue visto en Holanda, donde estableció contacto con Sir Loane, Gnóstico Rosacruz prominente.
A los 14 años ya se destacó en un movimiento franco masón espiritual mientras estudiaba en la Universidad de Siena. Sólo a la muerte de su padre en Turquía, donde permanecía en el exilio, comenzó a mostrar sus poderes, pues estando junto a su padre en el lecho de muerte en 1735, fue visto junto a un famoso Rosacruz en Holanda.
En Turquía o Transilvania, según qué versión, muere históricamente, un año después de la muerte de su padre, cuando los acontecimientos lo iban a atar a una vida oficial en Hungría, pero apenas después de su aparente muerte, aparece en Escocia, donde vive misteriosamente hasta el año 1745. De allí se traslada a Alemania y Austria con misiones industriales, de donde sale a estudiar Alquimia en la India. La piedra filosofal no solo ayudó al conde a manufacturar oro y diamantes, le sirvió también como elixir de juventud.
El Barón de Gleichen decía en sus memorias que había oído a Jean-Philippe Rameau (ya viejo) decir que había visto y conocido a Monsieur de Saint-Germain en 1710, época en la que “tenía la apariencia de un hombre de cincuenta años de edad”, edad que representaba todavía. Los recuerdos de las personas que habían conocido al conde indican que éste poseía un elixir que en raras ocasiones daba a ciertas personas.
Llegado a Francia en 1743, llevaba una vida de ostentación, y sin embargo no había recibido ni una sola letra de cambio, según una investigación policial ordenada por su enemigo Choiseul (ministro de Luis XV) en 1750. En Inglaterra, donde estuvo en 1745, un hombre llamado Horace Walpole, dio de él la siguiente descripción: Canta, toca el violín maravillosamente, compone, es maníaco y no muy sensible. Uno de los amigos y discípulos de Saint-Germain, el príncipe Karl Von Hesse-Kassel, escribió “Memorias de mi tiempo”, donde llama al conde uno de los mayores filósofos que han vivido nunca.
No vuelve a aparecer hasta el año 1758, donde establece contacto con el Mariscal BelleIsle del ejército francés, embajador de Luis XV en Alemania y se convirtió en su acompañante. Como era el momento de comenzar su misión en París y se da a conocer con el nombre de Conde de Saint GERMAIN, alguna tarde El mariscal de BelleIsle en compañía de Saint-Germain quien llevaba un traje adornado con diamantes todos los cuales debían valer según la opinión de joyeros expertos más de doscientas mil libras, entró en Versalles y el Mariscal lo presenta a la marquesa Mme. Pompadur, quien a su vez lo presenta al Rey de Francia Luis XV, y comienza a desplegarse la magia desconcertante del Saint Germain.
El Conde introdujo la mano en una bolsa que llevaba con él y tomando un puñado de diamantes los desparramó sobre una lujosa mesa que había entre él y el rey y ante la exclamación de placer de éste, dijo: “Si place a vuestra Majestad, aceptad estas piedras como una pobre ofrenda. Aquí hay algunos diamantes que yo he sido capaz de fabricar gracias a mi arte.“. Con esto justificó su nobleza ante el Rey y además le contó en secreto su procedencia, lo cual fue aceptado por su Majestad. El conde se hizo un habitual del Palacio de Versalles.
Sin embargo se negaba a conceder citas previas ni atendía invitaciones. Aparecía en los lugares cuando le apetecía, siempre llevando bálsamos, elixires, cremas y afeites. Había fabricado un agua mágica que detenía el envejecimiento.
Así como se ignoraba su nacimiento también se ignoraba su edad. Habiendo nacido en 1696, cuando en 1758 llegó a París contaba sesenta y dos años y representaba sólo treinta años de edad. Sea como fuere, el rey le mostraba un favor cada vez mayor, pidiéndole que instalase un laboratorio en Versalles y otro en el Trianón, donde Luis XV se entretenía con la alquimia. El rey y el conde permanecían largas horas encerrados. Parece fuera de toda duda que Saint GERMAIN representara cerca de Luis XV el papel de consejero y agente.
Otra de las leyendas que acompañaban al extraordinario Saint-Germain contaba que había construido un taller de alquimista en los sótanos del Palacio, donde fabricó dinero para el regente. Éste habría superado así una grave crisis económica, una mañana que se presentó en el Banco Central de París llevando unos cofres que contenían cien millones de libras en monedas de oro. ¿Las habría conseguido a través de la piedra filosofal, cuyo secreto conocía el representante de los Templarios? Se dice que al principio, el monarca francés se mostró muy escéptico en cuanto a los conocimientos del Conde en cuanto a Química y transmutación pero no podía mostrarse demasiado crítico con un hombre, que a fin de cuentas, poseía diamantes más grandes que los suyos.
El magnífico castillo de Chambord, con sus 440 habitaciones, fue puesto a disposición de Saint-Germain, donde enseñó a Luis XV los secretos de la ciencia hermética, en sesiones nocturnas en las que nadie, excepto el rey, Madame de Pompadour y el conde estaban presentes.
El mundo veía en él un noble joven y noble señor de gran dignidad, modales exquisitos, movimientos exquisitos e impecable cortesía. Su porte era militar, delgado, de mediana estatura, manos delicadas, pies pequeños, bien proporcionado, de bellos ojos pardos y cabello fino oscuro. Vestía con gran elegancia, con las mejores telas, medias de seda, innumerables joyas, acompañado de lacayos uniformados con botones de oro. Nadie conocía su casa, frecuentaba las fiestas de la alta sociedad, pero nadie lo vio comer o beber. Este enigmático ser, era uno de esos hombres de los que se dice que no tiene edad. De físico normal, era sin embargo sumamente atractivo. Derrochaba sumas de dinero en medio de una existencia sin igual, poseía magníficas piedras preciosas de un tamaño realmente prodigioso y en tan gran cantidad, que regalaba sin esfuerzo ejemplares bellísimos.
Todo en él era extraño. Por ejemplo, se le invitaba muy a menudo, pero nunca probaba la comida. También se le veía adornado siempre con alhajas fabulosas, como una noche que llegó a Versalles con un traje adornado de diamantes. El Conde daba la impresión de haber viajado por el mundo entero y de haber asistido personalmente cuanto ha existido en el planeta. Era un gran diplomático, un genio artístico, Practicaba todas las artes; un excelente músico y compositor que ejecutaba el piano con gran maestría, era prodigioso con el clavicordio y con el violín rivalizaba con Paganini, un excelente músico y compositor.
Cantaba con una lindísima voz de barítono. En Londres, en el año 1740, el Conde publicó varias composiciones, llegando a nosotros solo un aria de su pequeña Opera “L´inconstanza Delusa” (La Pérfida Inconstacia), compuesta en el estilo rococó del siglo XVIII. Pintaba y esculpía como los muy grandes y vivía eternamente, ya que por admisión propia su descubrimiento de un líquido lo había mantenido vivo durante 2000 años.
La policía francesa creía que era un espía prusiano. Cuando le investigó se comprobó que no poseía ninguna cuenta bancaria, tampoco recibía dinero de algún negocio o cliente y en ningún momento utilizaba letras de cambio. Entonces, ¿de dónde provenían sus riquezas tan fabulosas? Algunos autores no dudan en que había conseguido el gran sueño de los alquimistas: la piedra filosofal, es decir poder convertir cualquier metal en oro… o en diamantes, por el procedimiento de transformar carbón en esta piedra preciosa.
Al introducirse en la Masonería francesa anunció que era el más antiguo de todos los masones
El London Chronicle del 31 de mayo al de junio de 1760 decía: Podemos decir con justicia que este caballero debe ser considerado como un extranjero desconocido e inofensivo; alguien que tiene reservas económicas para realizar grandes gastos y cuyo origen se desconoce. De Alemania trajo a Francia la reputación de un ser eminente y eficacísimo alquimista. Corre el rumor de que podría fabricar oro. Sus muchos gastos parecer confirmar este rumor.
Su existencia no es pues, fruto de la leyenda, fue un personaje real, e incluso aparece en las memorias de Casanova, el gran amante italiano, quién lo trató en varias ocasiones y escribió acerca de él: A nadie he oído hablar con tanta elocuencia y fascinación. Razonaba de una forma tan extraordinaria, que el sabio y el ignorante le entendían debido a que se estaba dirigiendo a ellos en un mismo nivel. También es cierto que posteriormente lo tachó de farsante, pero de lo que no cabe duda es de que causó gran impresión por allí por donde pasó. Casanova nos dice: “Era difícil hablar mejor que él… Empleaba un tono decisivo, pero tan estudiado, que gustaba a todos. Era un sabio, hablaba a la perfección la mayoría de las lenguas, gran músico, gran químico, de rostro agradable y de gran habilidad para conquistar el corazón de las mujeres”.
Se cuenta que en una ocasión el Conde tomó una moneda de 12 centavos, la expuso a una llama y cuando se enfrió se la dio a Casanova, éste constató que era de oro puro y expresó su duda al Conde diciendo que él la había cambiado. El Conde contestó: “El que duda de mis conocimientos no merece hablar conmigo” y le mostró la puerta.

Se cuenta que el cardenal Luis de Rohan quiso conseguir algo cierto de lo que dijera el criado de Saint GERMAIN, que le seguía a todas partes y gozaba ostensiblemente de gran favor cerca de su amo. Un día, el cardenal llamó al servidor, ya muy entrado en años y con el pelo blanco, y le dijo: “Por vos desearía enterarme de una cosa que me preocupa y que yo os agradecería mucho, hasta el punto de que obtendríais mi amistad y mi protección prometiéndoos, además, que lo que hablemos aquí será siempre un secreto que nadie conocerá jamás.”
“Si puedo serviros será un honor para mí, Ilustrísima” – respondió el viejo servidor.
“Decidme, pues, amigo mío: ¿qué sabéis respecto a la edad de vuestro amo? porque, la verdad, me cuesta creer que tenga tantos siglos como él afirma tener.”
“Cierto, señor Cardenal, también yo creo que exagera, y debo confesaros…”
“¿Qué, amigo mío? Decid, que nadie nos escucha.”
“¿Me prometéis el secreto?”
“Oh, sí, os doy mi palabra de Cardenal. Bien, en confianza, que yo no creo en la antigüedad de su vida..”
“Mirad, Ilustrísima, hace más de cuatrocientos años que estoy a su servicio y sólo hace ciento que le oigo contar que tiene más de dos mil. Puedo aseguraros que antes no hablaba de tal cosa.”
El cardenal, estupefacto, despidió al criado sin ocultar su disgusto.

Saint GERMAIN contaba a una joven que había sido compañero de armas de su tatarabuelo en la batalla de Marignan, y que éste le había encargado en el momento de morir que entregase a su mujer una cruz de oro. “Tuve que cumplir el encargo por mediación de otra persona añadía el conde y me gustaría saber si vuestra familia está en posesión de la joya”. La joven palideció, pues guardaba la joya como una reliquia, y nadie, aparte de los miembros de su familia, conocía su existencia.

Saint GERMAIN no era solo un hombre divertido; su ciencia, su poder no solo servían para maravillar a las gentes, hacia otras cosas en un plano bastante más serio. Este gran alquimista trabajaba también para el rey de Prusia. Saint GERMAIN era gnóstico-rosacruz e intentó convencer al rey para que estudiara sus enseñanzas. El único libro que dejó escrito Saint GERMAIN es “La Santísima Trinosofia”, de la que Grillot de Givry decía: “no es otra cosa, sino un libro de alquimia cabalizado…”
Aunque jamás hizo alarde de sus poderes espirituales, Saint GERMAIN actuaba espontáneamente como un Mago, un Cabalista-Gnóstico, un Alquimista. Tenía desarrolladas las facultades del Alma, (la clarividencia, la clariaudiencia, etc.), podía viajar en Jinas y astralmente. Solía pasar en un éxtasis profundo de 37 a 49 horas sin despertar, y entonces sabía todo cuanto tenía que saber, y demostraba el hecho vaticinando lo venidero sin equivocarse jamás. Tenía el hábito desconcertante de entrar en la cámara del Rey sin recurrir a las puertas, simplemente aparecía y desaparecía sin disimular su facultad.
Aparecer y desaparecer sin usar las puertas son condiciones de los cuerpos astral y etérico. Ayuda mucho el saber que con sólo pensar en un lugar y en una persona se está allí y con ella.
La transformación de los metales en oro es idéntica a la transformación de la energía en el plano espiritual. Poseía una maravillosa memoria que asombraba, podía leer una hoja de papel por la mañana, y aunque no hacía más que pasar por ella apenas ligeramente la vista, repetía su contenido sin equivocarse una sola palabra algunos días después. Hablaba sin acento alguno el alemán, inglés, italiano, portugués, español, francés, griego, latín, árabe, chino, hebreo, caldeo, sirio, sánscrito, muchos dialectos orientales, leía los jeroglíficos egipcios con absoluta maestría. Las dos mitades de su cerebro eran independientes ya que con una mano podía escribir un soneto y con la otra una carta de amor. Escribía con ambas manos a la vez, era ambidextro, redactando con la derecha una composición poética y con la izquierda un documento diplomático de suma importancia. Todos éstos hechos pueden explicarse ya que todos los seres humanos heredamos el mismo legado del Padre Divino. Cuando el ser humano se ha desprendido de toda atadura en la tierra, y logra limpiarse de toda energía negativa va llenando sus células de luz atrae hacia sí la presencia del YO SOY, en ese momento el individuo puede elegir elevarse a la gloria o continuar ayudando a sus hermanos los humanos. La memoria extraordinaria es la facultad de mirar al pasado y verlo como una película. El ser ambidextro es una habilidad adquirida por haber sido zurdo en otras vidas.
En las reuniones relataba sus conexiones con Cleopatra, Jesucristo, la Reina de Saba, Santa Isabel, Santa Ana, con las cortes de Valois, la antigua Roma, Rusia, Turquía, Austria, China, Japón, La India.
Años más tarde, el Conde de Saint-Germain conspiró con los masones para el derrocamiento de la monarquía francesa. Le avisó a María Antonieta de la inminente revolución: de “una república ávida, cuyo cetro será el hacha del verdugo”. Se dice que suyos fueron los anónimos que recibió María Antonieta, en los que se le indicaba cuando, dónde y cómo iba a morir. Al acabar la reina le hizo una pregunta personal:
“Señor, ¿dónde habéis nacido?”
“En Jerusalén, señora.”
“¿Y hace cuánto?”
“La reina me permitirá tener una debilidad común a muchas personas, no me gusta decir mi edad, trae mala suerte.”
Al salir de hablar con la reina, fue a ver a Mme. Adhemar y la hizo participar de su deseo de abandonar Francia lo antes posible. Existe, al parecer, una carta que el misterioso conde envió a una gran amiga suya, la Condesa de Adhemar, advirtiéndole de todo cuanto iba a suceder, profetizando la caída de la monarquía francesa y la muerte del Duque de Orleáns. Añadió, además una fecha y un lugar para citarse después de muerto con la Condesa, por si esta seguía queriendo encontrarse con un viejo amigo.
Algunos meses después se supo que recorría Italia y Alemania, estableciéndose en la corte de un protector de las ciencias herméticas, el landgrave Carlos de Hesse Cassel.
Lenótre pretende que Saint GERMAIN, que había envejecido mucho en poco tiempo, acusaba ahora sus ochenta años y se quejaba de reuma. Durante una ausencia del landgrave, expiró en los brazos de los criados, era el 4 de Febrero de 1784 y Sin embargo, el mismo Conde falleció antes de tales acontecimientos el 27 de febrero de 1784.
El registro de la iglesia de Eckernförde (Alemania) contiene la siguiente anotación: “Muerto el 27 de febrero, enterrado el 2 de marzo el así llamado Conde de Saint-Germain y Weldon. Se desconoce otra información. enterrado privadamente en esta iglesia”. En la Gaceta de Brunswick apareció la nota necrológica de su muerte el 6 de Abril de 1784.
Se dice que Madame Adhemar acudió a la cita, la misa de las ocho en los Recoletos y allí se encontró al viejo sabio alquimista vivo y sin huellas de haber sufrido ninguna enfermedad. Cuando la Condesa le preguntó por su paradero le contestó que venía de Japón y de la China.
Esta aparición supuso que la figura de Saint-Germain adquiriese proporciones fuera de toda lógica. Le volvieron a ver gentes de distintos continentes y en épocas muy separadas, siempre lleno de vitalidad. Así pues al cabo de un año, Freumauer Brüderschaft in Frankreich, volumen II, página 9, contiene esta noticia: Entre los invitados francmasones a la gran conferencia de Wilhelmsbad, el 15 de febrero de 1785, hallamos a Saint-Germain, junto a Saint-Martin y muchos otros”.
La condesa de Genlis en sus Memorias, afirma haberlo visto en Viena en el año 1.821. Si tenemos en cuenta que en 1710 el conde parecía tener unos cincuenta años, en 1821 debería tener cerca aproximadamente. 160 años de edad.
El único manuscrito que se conoce de Saint-Germain es La tres Sainte Trinosophie, conservado en la Biblioteca de Troyes. Franz Graffer escribe en sus Memorias de Viena una significativa cita del conde: Parto mañana por la noche; desapareceré en Europa y marcharé a los Himalayas (donde al parecer habría encontrado a los hombres “que lo sabían todo”)”. También dijo el conde: “Se necesita haber estudiado en las pirámides, tal como yo lo he hecho”. En otra ocasión, según Graffer, afirmó Saint-Germain: “Fui muy requerido en Constantinopla, y a la vez en Inglaterra, para preparar los inventos que tendréis el próximo siglo: trenes y buques de vapor”.
Transmutación, prolongación de la vida, viaje espacial, conquista del tiempo y de las artes… puede presumirse que el Conde de Saint-Germain tenía acceso a la Fuente Secreta del Conocimiento, que según el mismo aseguraba, provenía de los sabios monjes del Temple. Por otro lado, es innegable la afición templaria por las ciencias ocultas, las cuales aprendieron de los árabes de Siria, Palestina y Egipto. Pero, no podemos dejar de preguntarnos… ¿quien era realmente?
Si aceptamos todas las historias que de él contaron sus coetáneos, tendríamos que creer que llegó a los doscientos años. La muerte del Conde en el castillo del Duque Carlos, en Suecia, en 1784, es tan falsa como su nacimiento. ¿Muerte o desaparición? Si Saint GERMAIN se ha hecho famoso, si su fama ha llegado hasta nuestros días, se debe más que a sus hechos y sus obras, a este misterio de su inmortalidad.
De acuerdo con diversos testigos, fue cuatro años después de su muerte oficial, embajador en Portugal para el gobierno de Italia; estuvo presente en París en la ejecución de María Antonieta; fue testigo del fin del Directorio y de los comienzos del Consulado. Hacia 1789 ó 90 se había entrevistado con unos iniciados en Viena. Un día se corrió la voz de que Saint GERMAIN estaba en la ciudad. Uno de esos iniciados, Franz Grifer, junto con el barón Linden, guiados por un presentimiento fueron a Fedalhofe, a la calle Land, y al entrar en el laboratorio, Saint GERMAIN estaba sentado, leyendo una obra de Paracelso, y se quedaron boquiabiertos. Linden puso botellas en la mesa y ofreció al conde un refresco:
“Os pregunto – replicó éste- si alguna vez alguien me ha visto comer o beber”.
El conde pidió papel para escribir. Cortó en dos una cuartilla y cogiendo dos plumas, se puso a escribir con las dos manos a la vez. Las dos escrituras eran absolutamente semejantes. Saint GERMAIN anunció luego su marcha:
Os abandono. Me veréis otra vez aún. Me necesitan en Constantinopla. Luego voy a Inglaterra para preparar dos inventos que tendréis en el siglo próximo: los trenes y los barcos de vapor. Las estaciones cambiarán poco a poco, la primavera primero, luego el verano. Los astrónomos y los meteorólogos no saben nada, creedme; hay que haber estudiado como yo en las Pirámides. Hacia final de siglo desapareceré de Europa, iré a la región del Himalaya. Reposaré… Me volverán a ver dentro de ochenta y cinco años.
Los visitantes abandonaron el laboratorio, pero como estallara una tempestad en aquellos momentos, volvieron para refugiarse. Saint GERMAIN ya no estaba allí.
Fue visto también en enero de 1815, después de la muerte del Duque de Enghien y en la víspera de la muerte del Duque de Berry.
Una de las mentes más privilegiadas que Francia dio al mundo durante el Siglo Ilustrado, el genial Voltaire, tenía una definida opinión acerca del alquimista: “Es un hombre que nunca muere y lo sabe todo”, declaró. En una carta dirigida a Federico I el Grande acerca de Saint-Germain, el genio francés le advertía, de que “probablemente tendrá el honor de ver a Vuestra Majestad en el curso de los próximos cincuenta años”. Se vio al Conde en 1785 en una conferencia muy importante junto a la Reina Catalina de Rusia.
En 1793 se apareció ante la amante del rey Jeanne Dubarry.
En 1920 el Obispo Leadbeater habla con el Conde en Roma. Hace algún tiempo no se le ha vuelto a ver pues se le ofreció la ascensión a un plano superior donde goza de más libertad para sus funciones de Avatar de la nueva era, sin embargo el señor Maha Chohán dijo que había tenido una comunicación reciente con él y que el maestro necesitaba de un nuevo contacto con la parte física que antes tenía.
Los Maestros Moria y Kuthumi de la Sociedad Teosófica dieron el comunicado: ” El Maestro que se ocupa del futuro desarrollo de Europa y América es el Maestro Rakotzi. En la Logia Blanco se le llama el Conde Saint Germain y en América actúa como Administrador de los planes cósmicos llevando al plano físico los planes del Cristo”.
Los Maestros no tienen necesidad de reencarnar para circular entre los hombres. Si deben hacerlo, hacen denso el cuerpo etérico para que sea visible, y si tienen que cumplir una misión de larga duración ocupan un cuerpo prestado, trasplantan el espíritu al cuerpo de un Iniciado que esté dispuesto a ceder el cuerpo durante ese tiempo o en el momento de su muerte. El Conde no tenía necesidad de comer o beber ya que disponía de la Sustancia Universal que obedece a las órdenes del Maestro. El propio Maestro St. Germain ha admitido ocupar 40 cuerpos en diferentes misiones a la Tierra, uno de ellos fue el del libertador Simón Bolívar cuyas actuaciones fueron siempre en pro de la liberación del hombre, de su alma, de la libertad sin armas ni soldados de escuela.
Él mismo reconocía poseer toda la ciencia de los Templarios. Era al parecer miembro de la secta gnóstica de Saint-Jakin, fundada en el siglo XVIII, que desde el primer momento se entregó a la práctica de la magia, sirviéndose de los secretos de la Rosa Cruz y de los Templarios. Se dieron esa denominación tan peculiar partiendo de los nombres grabados en las columnas más importantes del Templo de Salomón: Jakins y Bohas. También comentaba que había estado en la corte de Cleopatra, con Hernán Cortés en México y en la segunda y tercera Cruzadas formando parte de los caballeros de la Orden del Temple.
Como se ha podido apreciar son muchos los testigos, además de otros, que harían la lista de hechos interminables. Este, junto con su discípulo Cagliostro, es el personaje del que se tiene más “pruebas” de su Maestría, y de que consiguió la Piedra Filosofal. Pero nadie mejor que un Maestro. El V.M. Samael Aun Weor, dice de él que transmutaba el plomo en oro y hacía diamantes de la mejor calidad. Saint GERMAIN posee el mismo cuerpo físico con el cual se le conoció durante los siglos XV, XVI, XVII, XVIII, etc. en las regias Cortes de Europa, y que ahora está en el Tíbet Oriental y volverá a Europa en 1999. El es un Mutante, un Maestro Resucitado.
Después de la resurrección, el cuerpo físico queda en estado de “JINAS” es decir, dentro de los mundos suprasensibles. Sin embargo, puede entrar en el mundo físico cada vez que el Maestro así lo quiera. En estas condiciones tan exaltadas los Maestros de Perfección solo viven para guiar la corriente de vida de los innumerables siglos. Condenados por sí mismos a vivir durante miles o millones de años, guiando la corriente de los siglos, esos santos inefables son los silenciosos vigilantes de la muralla guardiana, ese muro que protege a la Humanidad desde la Aurora de la Creación. Los Santos Maestros de la muralla guardiana tienen el maravilloso Elíxir. Cuando un Maestro de Compasión renuncia a la dicha inefable del Nirvana por amor a la pobre humanidad doliente, tiene derecho a pedir el regalo de Cupido, el “Elixir de larga vida”, un gas que queda depositado en el fondo vital del organismo humano. Aquellos que reciben el Elixir de larga vida, mueren pero no mueren. El Conde de Saint GERMAIN, Maestro de Cagliostro, se rejuvenecía a voluntad y aparecía y desaparecía instantáneamente cuando menos se esperaba, pudiendo pasar por muerto y entrar al sepulcro, para escapar luego con su cuerpo en estado de “Jinas”. Por lo común, esos Maestros que “tragaron tierra”, cumplen su misión en algún país, y luego, se dan el lujo de pasar por muertos, para cerrar un Capítulo de su vida inmortal.
El Gran Maestro trabajó con el Alcano A.Z.F., es decir, practicó el “Sahaja Maithuna”, por eso recibió el “Elixir de Larga Vida”, y se cree que tenía una edad de más de dos mil años, pues según él, conoció al mismísimo Jesucristo y a sus discípulos.. Este Maestro pertenece al rayo de la política mundial, por lo que trabajó intensamente por evitar la Revolución Francesa y su baño de sangre, pero no le escucharon. También estuvo en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial. Giovanni Papini lo vio por última vez en un transatlántico camino de América, después de esa guerra. Ahora está con su mismo cuerpo físico en el Tíbet, hasta que tenga que cumplir otra misión política en Europa, en 1999.

“Mas vale el nombre de uno en el corazón y memoria de los hombres, que grabado sobre el mármol.” Conde de Saint GERMAIN.
“Toda cosa oculta debe ser puesta al descubierto. Así es como después de mi, aparecerá un ser que revelará muchas mas cosas.” Paracelso.

En 1939, un aviador americano, cuyo aparato se había estrellado cerca de un monasterio tibetano, relató, a su regreso a Estados Unidos, que entre los monjes encargados de curarle, había un europeo vestido como en la Edad Media. “Soy el conde Saint GERMAIN- le habría dicho él- y al final de este siglo volveré a Europa.” Como esta historia, existen muchas más en diferentes fechas y lugares … ¿Qué hay detrás de todas ellas y porqué no han cesado de producirse? La que voy a exponer, es mas reciente … en el año 1994 y en ella me vi inmerso.
Marzo de 1994, once años después de aquel 1983 que marcaría el sentido y desarrollo posterior de mi destino, volvía a encontrarme ante un nuevo punto de partida, ante un nuevo episodio que abriría nuevas alas de inspiración, nuevas experiencias y renovados contactos con una Realidad Fantástica, que de hecho conforma mi atmósfera desde aquel lejano y al tiempo presente, invierno de 1983. En aquel entonces, fue la India, Cachemira, el Himalaya, las experiencias inopinadas. Todo aquello seguía allí en su momento, en un pasado supuesto, pero presente en mi recuerdo. Ahora, a bordo de una pequeña avioneta de seis plazas, llegaba a la isla de Flores (Azores), justo encima de la dorsal atlántica, en medio del gran océano que bañó la mítica Atlántida de Platón. Los fuertes vientos que sacuden esta partícula de paraíso, hacían que el pensamiento navegara hacia lo trascendente, pues ahí flotando entre nubes y cielo abierto, el espíritu se libera de la tierra o sucumbe en el miedo. Entre ambas opciones, me quedé en el medio, sintiendo a ratos lo segundo y ensoñándome también con lo primero. Al aterrizar, el suspiro, la satisfacción y un nuevo aliento. Desde mi salida de Palma de Mallorca, sabía que este sería un viaje especial, “expedición colectiva” con ocho acompañantes, que lo serían hasta un punto. A partir de un momento dado, mi viaje sería en solitario, así lo había dispuesto, pues sabía que las búsquedas pueden ser colectivas, pero los hallazgos son destinales, subjetivos, compartibles quizás, pero una vez reconocidos por el propio Yo que los espera. Atrás, en Terceira, Graciosa, San Miguel y Faial, mis acompañantes de expedición, proseguían la investigación que nos había llevado a las Azores, el Proyecto Atlantis. En la distribución, a mi me correspondía la isla de Flores por elección propia. Era la mas distante del continente, pero para mi, de forma irracional, era la mas importante. Y así, partiendo de una extraña intuición, dejé que el destino jugara sus cartas conmigo. De las seis personas que viajábamos en aquella avioneta, sólo uno permaneció tranquilo ante las turbulencias del viento. Realmente parecía distante y ajeno ante el fuerte balanceo de nuestro pequeño habitáculo con alas. Al descender le pregunté si ya había hecho antes ese vuelo y me contestó que no, aunque sí había estado en esta pequeña isla tiempo atrás. Añadió que el volar era un disfrute especial de estos tiempos. Me preguntó por el motivo de mi viaje y me explicó el suyo … “un encuentro”. Decía saber que en ese nueve de marzo de 1994, tendría lugar en aquella isla, un encuentro especial en su destino y añadió: “Existen hombres que son hermanos de otros tiempos”. En el trayecto que va del pequeño aeropuerto a la capital de la isla, hablamos de la Atlántida, de Shambhala, del Himalaya, de las Pirámides y de otros lugares y personajes míticos. Al llegar a la ciudad nos despedimos no sin antes presentarnos. Su nombre Arthur Brotherhood y añadió: “Aunque te parezca increíble, yo soy el hombre que entre otros, usó el nombre de Saint GERMAIN en otro tiempo.” Y añadió: “Durante la cena de hoy, antes de que subas a la montaña que estas buscando, podremos hablar cuanto quieras de mi historia pasada y si al final el escepticismo te convence mas que mis palabras, comprobaras que solo cinco personas llegaron esta tarde en el avión de seis plazas.”
La conversación de aquella noche fue “inopinada”, la información insólita de “hechos, lugares y fechas” fue para mi reveladora y el interlocutor, Arthur o Saint GERMAIN, sorprendente por sus conocimientos o “memoria”. Si era o no quien decía ser lo dejé pendiente para reflexiones futuras, lo cierto es que nadie sabía que mi intención al viajar a aquella isla, era la de estar la noche del nueve de marzo de 1994 en la montaña más alta, para un “encuentro” no con el Conde de Saint GERMAIN, sino conmigo mismo y un recuerdo. Por cierto, al dejar la isla dos idas mas tarde en el aeropuerto, inexplicablemente nadie pudo comprobar si en el vuelo del 9 de marzo llegaron cinco o seis personas. Arthur sabía muchas cosas del pasado y de una forma u otra, algunas de sus prospectivas del futuro, ya han tenido lugar en estos seis años transcurridos desde aquel ida.

ALGUNOS EXTRACTOS DE LAS ENSEÑANZAS DE SAINT GERMAIN. Nosotros pedimos que el mundo sea perfecto. Sin embargo, en el mundo etérico el mundo es perfecto. En el mundo etérico la esencia del mundo es perfecta. Nosotros somos y creemos que somos imperfectos. Pero, de la misma manera que sabemos que en el mundo etérico hay un mundo perfecto, que hay una esencia perfecta, así también debemos visualizar nuestra perfección en el mundo etérico, debemos visualizar nuestra esencia como una esencia perfecta. Esta es la fórmula más simple para acelerar el camino de cada uno.
Mientras más esta visualización ocurra, mientras más podamos ver nuestra esencia perfecta, y podamos sentir y caminar en dirección de nuestra esencia perfecta, más pronto llegará un día en el que simplemente seremos esa esencia perfecta. Y allí podremos decir: “¡YO SOY, YO SOY LA ESENCIA, LA PERFECCIÓN DE DIOS, LA LUZ!” Hay que aclarar que la Presencia del YO SOY no puede hacer descender su sustancia dorada al ego inferior a menos que el canal esté limpio de amargura. La amargura, la forman las criticas, la chismografía, la mala voluntad, el rencor, el recuerdo constante de los males pasados, las emociones violentas. La forma más práctica de lograr un ánimo ecuánime en todo momento, es el de esforzarse para no dejarse afectar por ninguna circunstancia lastimosa que impaciente. Cuida tu alegría y tu buen humor, ya que toda pérdida de paciencia, toda consideración con el error te será cobrado con creces. No solamente porque afecta tu receptividad del Bien que desea darte tu Presencia YO SOY, sino porque cuando llegues a esas alturas, de Alquimia Espiritual tus cambios de ánimo, tus fluctuaciones emocionales, afectan destructivamente a todo tu ambiente y a tus familiares y relacionados, y si eres jefe de grupo, a todo tu grupo.
Para evitar este peligro, es mejor no asistir donde estén ocurriendo cosas tristes, negativas y dramáticas. Ya la persona que se halla en esta Octava, ni es menester que visite enfermos o que haga “pases” colocando las manos, o que contacte directamente ninguna especie de problema. Su Tratamiento Universal del YO SOY llega a todas las latitudes. Su tratamiento tiene que ser a distancia, porque muchas veces el practicante encontrará que sus vibraciones son demasiado fuertes para el enfermo.
“Es necesario intensificar el empleo de la Llama Violeta. Es necesario pensar que todos los disgustos, las inundaciones, los temblores de tierra, los naufragios, las guerras, las revoluciones, en fin, todas las desgracias provienen de la discordia difundida por los humanos. Ellos son absolutamente responsables por su propia vida así como también, solidariamente por la vida de los otros. Todo es dependiente, y ninguno puede subir en la Luz sin trabajar para los otros. Es preciso comprender que si subís sólo y los otros quedan estacionados, se producirá una fisura, una fractura, y vosotros caeréis en la grieta.
Es necesario hacer subir a toda la humanidad y hacer que la Tierra suba, porque en este caso la grieta, la fractura, será física y producirá una catástrofe.” “No despreciéis a nadie, mis hijos, porque vosotros sois todos uno. Enviad Llama Violeta en cantidad, todos los días de vuestra vida, sobre las otras razas que algunos desprecian. Enviad Llama Violeta en los establecimientos públicos, en las situaciones, en los gobiernos. Cargad con ella los funcionarios, los conductores de trenes y de ómnibus, los automovilistas y los dirigentes de radio, etc.”
“No critiquéis nada ni a nadie, porque vosotros sois responsables y solidarios en todo lo que ocurre sobre la Tierra. Pensad que, si alguien procede mal, sois también responsables por eso, y debéis corregir el comportamiento de ese ser. Debéis enviarle cantidades de oleadas de Llama Violeta. Si vuestro gobierno no os agrada, la culpa es vuestra. Si los programas de radio no os agradan, la culpa es vuestra. Si vuestra vida no os agrada, la culpa es vuestra. Sois los culpables de toda discordia, mis hijos. Igualmente los animales salvajes son producto de vuestra discordia. Y sólo existe un remedio para eso: el uso de la Llama Violeta. Es necesario pedirla al Gran Director Divino, que es el responsable para la Tierra, es preciso dirigir ondas y ondas de Llama Violeta sobre la Tierra, sobre los otros planetas y sobre todo en el Astral, que es el reservorio de todo el mal sobre la Tierra. Yo a vosotros consagro por mi Luz, cumplid vuestro deber, mis hijos.”
“Para limitar el ciclo de vuestras vidas, que son el producto de vuestro Karma, es necesario consumir ese Karma con la Llama Violeta. Cuando, hace 2000 años, el bien amado Jesús vino a la tierra para mostrar a vosotros la Ascensión, él no podía explicaros la importancia de la Llama Violeta porque no estaba en el propósito divino. Él la conocía; si la hubiese revelado, la humanidad se la habría rechazado para siempre. Ahora, que nosotros hemos trabajado tanto sobre el intelecto humano, es porque él posee la aptitud de comprender la fuerza atómica, que yo puedo revelaros la presencia de la Llama Violeta y vosotros la comprendéis.”
“Comprenderéis que todo es vibración: el fuego, la luz, el aire y el agua y la materia densa, sí, la materia que se presenta opaca y resistente. Solamente que sus vibraciones son más lentas que las del fuego, del agua o del aire. Mas si hiciéramos muchos decretos de Llama Violeta, todas las vibraciones del universo se tornarían más cortas y más rápidas subiendo en la luz. El crimen, la envidia, los celos, la falsedad, la discordia, el odio y todo lo que se llama defecto tiene vibraciones lentas y pesadas. Y para salir de ellos, mis hijos, ¿qué es necesario hacer?. Es preciso aumentar la tasa de vuestras vibraciones. Es preciso todas las mañanas y todas las tardes pedir a vuestra Presencia inundaros de Llama Violeta. Que ella os dé su poder, su pureza, su potencia, su amor, su caridad. Y vuestras vibraciones se tornaron más rápidas y más fuertes. Subiréis, así, en la luz y dejaréis vuestros disgustos. Ellos no serán abolidos, más saldréis de ellos simplemente como el loto que florece sobre el agua del lodo.
Oh! mis hijos de la Luz, haced, entonces, un cuarto de hora de decretos todas las mañanas y todas las noches, cuidadosamente, calmadamente, serenamente, y veréis el camino que habéis recorrido en algunos meses, yo os aseguro que vale la pena ese trabajo, porque él os conducirá dentro de algún tiempo, a la liberación del 8° Rayo. Es el Rayo Blanco de la liberación. El apunta en el horizonte de vuestra vida. El está ahí, tienes la posibilidad de alcanzarlo.”
“Que Dios os bendiga, mis queridos hijos de la Luz. Decreto de Ossok Rayo Blanco, rayo blanco, rayo blanco de Ossok, Rayo Blanco, rayo blanco, rayo blanco de Ossok, Rayo Blanco, rayo blanco, rayo blanco de Ossok. Por Maestro Pablo sobre los que están prontos desciende; desciende, desciende, desciende.” (3 veces) 293 El número 293 significa que se debe terminar con el final del decreto No 293, o sea: “Yo pido y ordeno que este decreto sea atendido con la rapidez del relámpago por la Luz del Gran Sol Central”. “Mis queridos hijos de la Luz, yo os santifico y quiero explicaros porque recibís esta gracia y esta bendición.
Nosotros tenemos necesidad de vosotros para transmitir nuestras ideas a los humanos. Para eso, vuestras vibraciones se deben aproximar a las nuestras, porque las ideas son vibraciones, los pensamientos son vibraciones, los sentimientos son vibraciones. Ahora las vibraciones de los humanos en general son lentas y cuanto más lentas, más sus ideas se aproximan del reino animal. He aquí porque nosotros os pedimos no comer carne animal, porque ésta tiene vibraciones más bajas que las radiaciones humanas. Tenemos necesidad urgente de seres que hayan salido del reino humano. Nosotros, os preparamos, mis hijos, nosotros preparamos Vahali y la columna que desciende sobre vosotros.
Preparamos vuestros cuerpos y pusimos en movimiento vuestros chacras. Y lo que es aún más importante: vosotros aceptasteis obedecer y servir.” “Nosotros llegamos a ser Maestros contemplando a Dios y su perfección. Entonces, haced como nosotros, diferenciaos de lo que es animal; después, de lo que es humano.
La diferencia reside en la posibilidad que tienen los hombres de percibir a Dios en Si. Contemplad la Luz y escuchadnos, mis hijos. Tenéis el libre albedrío y nosotros no queremos inmiscuirnos en vuestras actividades, mas os rogamos no abusar de ese libre albedrío.
Tened la sabiduría de seguir la voz divina que habla en vosotros. Yo os bendigo y nosotros os amamos a todos.” Saint Germain. 

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5 comentarios (+add yours?)

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    Sep 06, 2014 @ 14:26:36

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  2. Amigodelconde
    Dic 17, 2015 @ 21:48:48

    joe macho,lo has copiado de la web de los vampiros.Saint Germain,si lo lees te estarás descojonado.Y no era francés.

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    • Marcelo Rodríguez Durán
      Ene 28, 2016 @ 17:20:29

      Ya no pasa esa descojonada como usted lo dice. Siento que estoy a un estado de conocimiento tal que no se me mueven las bases.

      Responder

  3. Amigodelconde
    Dic 17, 2015 @ 21:55:16

    Por cierto no igualar al Cristo Jesús con Mahoma,que con todos mis repetos,no es un Cristo,algunos,millones le creen un avatar,pero no es más que un pseudoiuminado que dió unas nociones de higiene.Buda,Jesús,Mahoma,Krishna son de razas y culturas distintas,planetas distintos que unos quieren paz y otros imponer su guerra contra los demás porque los echaron de sus mundos.Hacedle esta pregunta al Dhalai Lama,él sabe de que vá-

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    • Marcelo Rodríguez Durán
      Ene 28, 2016 @ 17:17:03

      Hola amigodelconde: No te entendí absolutamente nada, tal vez no soy tan sabedor. Lo que si puedo decir es que el conde de St. Germain es otra verdad a medias muy posterior a Jesucristo y que entre ellos no he encontrado relación alguna. Solo los tengo reunidos dentro de un mismo escrito, porque St. Germain es interesante para conocerle.

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