Secretos y Misterios.


PENSAMIENTOS SOBRE LA ORDEN DEL TEMPLE. Permítase comenzar los pensamientos con una acertadísima frase del Dr. Carlos Raitzin. Abordar el tema de la Orden del Temple resulta, para hacerlo a conciencia, asunto complicado y delicado… Y es totalmente cierto ya que la complicación surge de sus propias raíces y continuará así durante quien sabe cuanto tiempo. Y delicado porque quien profundice en este fascinante tema, con mente abierta, verá derrumbarse dogmas considerados intocables, imperecederos, sagrados… No es mi intención lanzar hipótesis que se remonten a la antigüedad, druidas, Esenios, manuscritos de Qumran,… ni tampoco sobre pretendidas dinastías perdidas. Demasiadas existen ya, unas documentadas y otras no tanto, y resulta evidente que siempre podremos teorizar sobre nexos históricos, por otra parte lógico ya que todos procedemos del mismo lugar y somos parte de Él. Acontece, sin embargo, que sí existen sucesos que están relacionados y de los que poco sabemos. La cronología de la Orden es conocida y contada de diferentes maneras, pero a lo largo de esos turbulentos años surgieron hechos que conviene resaltar para mejor comprender la historia.
Una vez tomada Jerusalén por los cruzados, se fundó el reino franco de Jerusalén y Godofredo de Bouillón fue coronado rey. Entre tanto, los contactos entre San Bernardo y Godofredo de Bouillón parecen ser profundos y continuos hasta la fundación de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, verdadero embrión de la Orden del Temple fundada un año más tarde y confirmada por el Concilio de Troyes. La lucha por el poder y el saber acababa de comenzar.
El ocaso de las cruzadas como tales estuvo cerca, una vez que Saladino, contenido durante algún tiempo gracias al heroísmo de Balduino IV, tomó Jerusalén en 1.187 muriendo la mayoría de los caballeros francos y provocándose la creación de la 3ª cruzada en 1.189 y la fundación de la Orden Teutónica, contra la que el Temple luchó no con la espada sino con sabiduría; aunque se socavó la cohesión de los cruzados en Tierra Santa. No olvidemos que el Gran Maestre Bernardo de Tremelay, durante la toma de Ascallón en agosto de 1.153 intentó bloquear la entrada a la ciudad a los cruzados para dejar el campo libre a los caballeros del Temple.
Las cruzadas 4ª, 5ª, 6ª, 7ª y 8ª fueron, un cúmulo de errores y derrotas, sin olvidar que en ellas la Orden del Temple no tuvo, o no quiso tener, un papel preponderante. Y ahí pueden comenzar las incógnitas:
En 1.296 Jaques de Molay tomó partido por el papa Bonifacio VII en contra del rey Felipe el Hermoso. Este fue el detonante que provocó el asesinato del papa una vez que excomulgó a Felipe IV el Hermoso.
El sucesor de Bonifacio VII no pudo consumar la excomunión de Nogaret a sabiendas de que su vida corría serio peligro. ¿Qué hicieron los templarios entre 1.305 y 1.307? Durante esos dos años ocurrieron hechos importantísimos como el nombramiento de Nogaret el 22 de Septiembre de 1.307 como canciller del reino, el arresto de los templarios (13 de Octubre) y la difusión del manifiesto real con las ignominiosas y conocidas acusaciones, juicio, torturas y muerte. La farsa continuó saltando las fronteras de Francia al emitir Clemente V la bula Pastoralis Praeeminentiae ordenando a todos los príncipes de la cristiandad arrestar a los templarios en sus estados.
Incalificable resulta la comparecencia el 1 de Julio de 1.308 de 72 templarios ante Clemente V: No hubo un solo dignatario, solo sargentos y comandantes de los cuales un buen número había dejado la Orden con anterioridad y testimoniado antes de que se decidiera su arresto. Los dignatarios, Jaques de Molay, Hugo de Pairaud, Raimbaud de Caron, Godofredo de Charnay y Godofredo de Gonneville, permanecieron prisioneros en Chinon, donde el papa delegó a tres cardenales: Berengario Fredol, Etienne de Suisy y Landolfo Brancaccio (curiosamente, los dos primeros familiares del propio papa). Es el 26 de Noviembre, cuando el Maestre Jaques de Molay comparece por primera vez y se le lee su confesión realizada en Chinon en agosto ante los tres cardenales, y cuando todo se precipita (¿O empezó a precipitarse ya cien años antes?) La Orden es desposeída de sus bienes tangibles (afortunadamente todo su gnosticismo ha perdurado) pasando a los Hospitalarios, gracias a la bula Ad Providam y que, por cierto, no era lo que deseaba el rey quien, por el contrario, quería que esos bienes revirtieran en Tierra Santa creando una nueva orden de caballería, tal y como le había sugerido su consultor legalista Pierre Dubois.
Risible resulta la primera comisión eclesiástica de París el 8 de Agosto de 1.309 en el monasterio de Santa Genoveva, compuesta únicamente por títeres devotos de la causa del rey Felipe y que, hasta el 22 de septiembre no escucharía al primer testigo válido (Jean Melot).
De nada sirvió el testimonio de Ponsard de Gisi, quien criticó abiertamente los medios utilizados y las torturas infringidas a los templarios para arrancar confesión.
Ya sabemos lo que ocurrió después, no es conveniente recordarlo de nuevo, no es oportuno recrearse en ello, pero sí resaltar por la importancia de la trágica farsa real una vez finalizó. Más de 3.000 templarios se reunieron en la ciudad de Spoletto (Italia). Dos grupos discutieron: Los que querían vengar la Orden y los que querían perpetuar sus secretos siendo los últimos los que decidieron el futuro y después de más de 800 años permanecen ocultos los secretos del temple, así se aduzcan enormes mentiras mantenidas por la Iglesia Católica y refutaciones a las mentiras que siguen durmiendo en los archivos vaticanos. Los ritos de iniciación no deben de ser públicos, ni el resto de conocimientos que deben permanecer pasando, según los grados, a quienes se hagan merecedores de ellos. Verdadero pandemónium se formó con la publicación de la Regla Secreta. Imaginemos lo que podría suceder si se publicaran otros hermeticismos mucho más profundos o si quisiéramos hablar seriamente, por ejemplo, de las relaciones entre templarios e ismaelies, se olvida que leyes en diferentes países persiguiendo y condenando la sodomía provienen del juicio a los templarios.
La Orden del Temple constituye un gran mito, los Caballeros de Cristo fueron depositarios temporales de un gran cúmulo de conocimientos que permiten relegar lo finito a lo infinito, la criatura al creador y Todo al Uno. Se habla a veces demasiado sobre el mito templario, pero no conviene confundir los mitos que no tienen valor ni encuentran su verdadera dimensión mas que en el valor de lo imaginario, individual o colectivo. Platón dijo que los mitos son mentiras que cuentan la verdad. El mito templario se inscribe en esa perspectiva de un patrimonio sagrado tradicional y que no es sino nuestra conciencia colectiva, y como toda tradición contempla un aspecto exotérico y otro esotérico, es decir que hay dos niveles de comprensión: uno visible a todos (Exo) y otro a cuyo conocimiento es más difícil acceder (eso) y ese patrimonio tradicional es una llave al esoterismo, comprendiendo este a los templarios. Está claro que el mito revela su sentido más profundo a través del estudio de sus símbolos, verdadero idioma cuya función es avivar la imaginación y permitir realizar la individualización de la personalidad ya que lo visible no es sino la manifestación de lo invisible. Fueron una orden militar anticipada en todo a su época. Militantes antes que los jesuitas de san Ignacio de Loyola, navegantes antes que Cristóbal Colón, conquistadores antes que Hernán Cortés y Francisco Pizarro, negociantes antes que los duques de Venecia, predicadores de la tolerancia religiosa antes que Enrique IV, políticos federalistas antes que Carlos V y financieros y banqueros antes que los Médici.

SECRETOS Y MISTERIOS TEMPLARIOS. De otro lado se encuentran los secretos, uno de los cuales muy peligroso consistió posiblemente en la Noción De Jesús Como Falso Profeta. Aunque en este punto la mayor parte de los testimonios proviene de declaraciones practicadas bajo tortura es posible que los templarios se hayan decidido por lo que hoy conocemos como la corriente mítica, que junto con la sobrenaturalita y la naturalista constituyen las tres perspectivas desde las que se aborda el estudio del cristianismo y particularmente la vida de Jesús. La primera sostiene a Jesús como personaje totalmente imaginario, cuya leyenda se elaboró poco a poco a partir de tradiciones históricas o legendarias que pertenecían a diversas doctrinas. La segunda cree en un Jesús hijo de Dios que murió, resucitó y subió a los cielos. La corriente naturalista cada vez con más partidarios, concibe a Jesús como un ser tan humano como cualquiera, personaje Místico Esenio y jefe Zelote de un movimiento revolucionario antirromano. Tras Rechazar La Divinidad De Jesús Los Caballeros Pudieron Haber Vuelto A La Idea De Un Dios Único, Como Los Judíos O Sus Colegas Del Islam. Al interior del Temple y no para todos hubo una doctrina de la que se sabe poco por no decir que casi nada distinta de la que se mostraba en el exterior. Los templarios no dejaron jamás que salieran a la luz las verdades que sostenían aunque hay matices. Cabe considerar aquí la difícil oportunidad de salir bien librado de un interrogatorio de la Inquisición, sobre todo con la Práctica del Manual del Inquisidor del dominico Bernardo Gui que murió unos veinte años después de la supresión de la Orden. Leemos que La cruz de Cristo no debe ser ni adorada ni venerada, ya que nadie adora o venera el patíbulo de su padre, un familiar o un amigo que ha sido ahorcado. ¿Qué se responde, así, cuando bajo tortura la pregunta consiste en si se venera la cruz? Cierto o no, con tal de salvar la vida se respondía que sí y, ¿entonces? ¿Y si se decía que no?
Códigos Secretos De Los Templarios. Otras veces la idea está naciendo y es necesario según un viejo principio alquímico mantenerla en la mayor oscuridad tanto real como simbólica. Un ser vivo nace en la más profunda oscuridad y una semilla germina en ausencia absoluta de luz. También podría haber ocurrido que el contenido de un secreto hallado pongamos por caso un papiro, hubiera de ser conocido por algunos pocos. Para lo cual no es necesario, posible o conveniente, trasladar el papiro, sino simplemente hacer una copia de él y su contenido ser conocido y difundido entre elegidos mediante códices. Mucho se ha hablado, sobre la existencia conjunta de más de un Código Secreto Templario escrito sobre los extremos de la cruz flamígera. Probst-Mirabent cree haber descubierto la existencia de un alfabeto secreto desarrollado en la cruz que llevaban los templarios bajo el escudo de armas con puntos y refuerzo de las líneas en los cuatro brazos y ocho puntas, con letras intercambiadas para escamotear un secreto a los profanos, porque manejaron material o información secreta que puede ser profana o no. Transmisión de información militar comercial, trascendental, religiosa o esotérica. En sus campañas militares y funciones bancarias fue necesaria la discreción, sigilo o secreto. En lo religioso, la transmisión de ritos y principios se hizo sólo a iniciados usualmente en forma verbal y nunca por escrito. Mas en ocasiones fue necesario emplear la escritura y no podía un mensaje de esa naturaleza expuesto a cualquier curioso. Hoy en día el público en general no conoce la fórmula para armar una bomba atómica. Por poner un mal ejemplo. Según Drosnin en la Toráh, en los cinco primero libros del Antiguo Testamento existe al menos un Código Secreto parcialmente develado por el matemático israelí Eliyahu Rips con la colaboración del físico ruso – israelí Doron Witztum. Según esos autores todo lo que viene ocurriendo está escrito allí, el problema es saber encontrarlo. Según Hugo Schonfield, uno de los primitivos investigadores de los Rollos del Mar Muerto, en ciertos rollos descubrió un código hebreo que llamó la clave Atbash, utilizada para ocultar los nombres de las personas. Parece ser, que los templarios lo utilizaron. Una de las acusaciones contra el Temple fue la de adorar a una cabeza, un especie de ídolo, al que se lo llamó Baphomet que nunca fue encontrado y no existieron dos templarios que lo describieran igual, para algunos tenía barba y cuernos, otros atribuían pechos de mujer, otros decían tenía cuatro patas y otros dos. Pues bien, Schonfield escribió en hebreo esa palabra y aplicó el código Atbash. Los hospitalarios o los teutones no tuvieron códigos porque no los necesitaron, porque no tuvieron nada tan precioso que ocultar como los templarios.
El Alfabeto Secreto de los Templarios. También tenían su propio Calendario que fue usado muy poco. Tenía concordancia muy aproximada con el Gregoriano. El año uno correspondía al 1118, fecha de la fundación de la Orden. Este Sistema solo comenzó a utilizarse por los criptógrafos de las principales potencias a finales del siglo pasado y de forma sistemática y realmente efectiva, bien entrado el siglo XX. El alfabeto se confeccionó en el siglo XII, demostración cabal de los ocultos e importantes conocimientos que poseían algunos templarios. El alfabeto fue creado partiendo de la cruz que portaban colgada de una cinta. Es la Cruz de ocho beatitudes o de ocho puntas. El alfabeto fue conocido por los no iniciados europeos en el siglo XIX, reproducido en algunas obras dedicadas a los templarios y escritas, mayormente por masones, lo que arrojaría dudas sobre su autenticidad, ya que podría haber sido creado para uso de la Orden siglos después de la desaparición visible del Temple. Pero el investigador Charles Maillart de Chambare probó la existencia de tres manuscritos que emplean el alfabeto; los tres datan del siglo XIX. Probst-Birabén vio uno que se encuentra en la Biblioteca Nacional de París.
Los Misterios De Los Templarios. No es coincidencia que la mayor orden de caballería de la historia sea el Toison de Oro que esconde la expresión Castillo hiperbóreo donde los templarios custodian el Grial, probablemente el Montsalvat de la Leyenda. Desde siempre se ha considerado el nacimiento de los Caballeros del Templo como un misterio y nadie ha podido delimitar claramente las autenticas motivaciones que surgieron en el ámbito político y religioso europeo del siglo XII, para que una serie de poderes fácticos de la época decidieran la creación de una orden militar y religiosa que en poco tiempo se convirtió en un inmenso foco de poder peligroso para los estados y la iglesia a la vez. Los Templarios como monjes – soldados, lucharon a favor de la cristiandad, ayudaron y engrosaron ejércitos procedentes de Europa Occidental, crearon sus encomiendas, erigieron poderosas fortalezas, levantaron iglesias y en fin, intervinieron en la redacción de leyes, en pleitos dinásticos y fueron decisivamente influyentes en la economía de la época, pero a lo largo de los años, comienzan heterodoxas investigaciones que fundamentadas en hechos reales y constatados, llevan a desatar la leyenda, Creándose diversas líneas de seguimiento. Entre las que se destacan 2 verdaderamente interesantes. La orden del temple fue creada independientemente de los fines por todos conocidos con el objetivo de conseguir fines secretos e Iniciáticos, como las grandes verdades esotérico místicas. Pero por otra parte se mantiene que el trabajo templario se utilizó solapadamente para la creación y desarrollo de un imperio universal sinárquico, basado en teorías transcendentalistas y espirituales de primer orden cuyo estudio y práctica, cambiaría al iniciado, proyectándolo hacia un nuevo estadio de elevación espiritual. Lo cierto es que los fundadores del Temple, durante su estancia en las ruinas del Templo de Salomón descubrieron un importante secreto en el intrincado laberinto de los textos hebreos encontrados después de la toma de Jerusalén en 1099. Descubrieron, un tesoro de incalculable valor o un misterioso objeto de poder o una arma secreta que posteriormente movió a políticos y estadistas en el siglo XIX y en los albores de la II Guerra Mundial, a investigar con profundidad las actividades y pasado templario o encontraron el Arca de la Alianza que llevaron en secreto a Francia y que permaneció en lugar ignoto desapareciendo después otra vez a los ojos de la humanidad. Según Josep Guijarro los conocimientos aplicados a las grandes catedrales góticas dimanan de la fuente iluminadora que se relaciona con el Grial. Para el autor de este libro, Guijarro, el Grial es una piedra de origen meteórico sobre la que Moisés escribió la esencia del conocimiento primordial, pero es, también, un símbolo para esconder una línea dinástica de reyes que entroncaría con el mismísimo Jesús de Nazaret. Este descubrimiento permitió acceder a los Templarios a determinados patrones y medidas de carácter ancestral y sagrado que ya se habían utilizado en el famoso e intrigante Templo de Salomón, lo que les permitió posteriormente idear cánones de construcción a los que luego respondería el arte gótico y la culminación de este: La Catedral De Chartres. Esta teoría esotérica y descabellada, esta fundamentada por un grabado que se encuentra en la Catedral de Chartrés, concretamente en una columna del pórtico llamado De los Iniciados. Allí en altorrelieve aparece el Arca de la Alianza sobre dos ruedas, transportada por un hombre oculto tras un velo que atraviesa un campo cubierto de cadáveres, entre ellos uno con cota de malla. Este relieve fundamenta la teoría de que los Templarios sacaron el Arca fuera de Jerusalén sin fines claros.
El Arte Gótico. El arte gótico se desarrolla en Europa, en el último período de la Edad Media, siglos XII a XV, con su apogeo en el siglo XIII. Era un tiempo caracterizado por grandes transformaciones económicas y sociales: El rompimiento con el feudalismo; el surgimiento de una nueva clase social: la burguesía, que habita en las ciudades (burgos); la consolidación de la autoridad del rey y la creciente influencia del clero en la vida social y económica. La procedencia de este arte es incierta. Para algunos, habría venido de oriente, mientras que para otros, vendría de Alemania y de allí a Francia. Es interesante la procedencia de la denominación de este arte. El florentino Giorgio Vasari al hablar sobre un estilo iniciado en Alemania, afirma que lo inventaron los godos y que por lo tanto debería llamarse “gótico”. Era un estilo confuso y desordenado. Los románticos, lo rescataron reconociéndole como la apoteosis del espíritu religioso del Medioevo. Más tarde, trató de sustituirse “gótico” por “ojival”. El gran exponente del arte gótico es la catedral, debido a una renovada devoción hacia la fe cristiana. Con el objetivo de llegar a Dios se construían iglesias altísimas, estableciéndose una suerte de competencia por quien hacía la más elevada. Hay por lo tanto una búsqueda de la verticalidad: en el interior los pilares se estilizan y son más altos. El techo da sensación de ligereza. En el exterior se emplean pináculos, torres y flechas, que se dirigen hacia el cielo dando sensación de ingravidez. A partir de esto, surge una renovación técnica en las catedrales, con elementos característicos del gótico. Lo más representativo es la bóveda de crucería ojival, que nace a partir de la búsqueda de altura. En el románico, el tipo de bóveda usual era la bóveda de arista, consistente en el cruce perpendicular de dos bóvedas de cañon. Las aristas de esta bóveda forman una X, que divide la superficie interior en cuatro zonas iguales llamadas paños, y convergen en el punto de máxima altura de la bóveda llamada clave de la bóveda. A las aritas se les adosó luego dos nervios diagonales para refuerzo y adorno, pasando a ser llamada bóveda de crucería. Para el objetivo del arte gótico, este tipo de bóveda no era conveniente, pues era sólo apta para cubrir espacios cuadrados debido a sus dimensiones. Por lo tanto se resolvió el problema acercando los cuatro pilares y transformando los arcos de medio punto en arcos apuntados u ojivales (más agudos), logrando una mayor altura de la clave de la bóveda. A esto se lo denominó bóveda en crucería ojival. Los maestros de obra consiguieron una mejor distribución del peso, permitiendo que la catedral sea sólida, elástica y ligera. Los paños descargan el peso sobre los nervios, que a su vez transmiten el empuje a los cuatro puntos de apoyo, los pilares. Sin embargo, surgió un problema que consistía en que el peso no sólo empujaba hacia abajo, sino también hacia los costados. Para neutralizarlo, se construían grandes arbotantes que hacen la función de estructuras laterales exteriores para el sostenimiento de la bóveda, que a su vez se descargaban sobre elevados contrafuertes (estructuras macizas colocadas en el exterior de los muros de la catedral). Los pilares a su vez también sufrieron una transformación: al principio son gruesos con columnas semicirculares adosadas. Luego se hacen cilíndricos y paulatinamente se rodean de columnas muy finas adosadas que se llaman baquetones. La organización de las catedrales consitía en una planta con 3 o 5 naves, donde la central es más ancha y más alta que las laterales. Así se logra la forma en cruz latina de la planta. El altar está orientado, por motivos de simbología religiosa, hacia Oriente, por donde sale el sol. En el siglo XIII el mundo cristiano se volvió mucho más urbano y burgués. Surgió una nueva ideología plasmada en los ideales del abad de Suger, brillo y esplendor frente a la austeridad del Cister. El gótico se caracteriza por la verticalidad y la luz, que es el reflejo de la divinidad. El nuevo estilo recibirá el apoyo de las autoridades municipales y la burguesía. La catedral de Notre-Dame de Chartes, ciudad cercana a París, se considera una de las mejores obras arquitectónicas del gotico. La arquitectura gótica, originada entre Normandía e Inglaterra en el siglo XI e implantada en Francia desde el abad Suger de Saint-Denis a mediados del siglo XII, desarrolla el tema de la bóveda ogival o de crucería que ya existía en edificios románicos, como en san Víctor de Marsella, e incluso anteriores, como las naves de Durham del 1096 o el mirhab de Kairuan del siglo IX. Este sistema permitía una concentración de cargas que podían ser contrarrestadas con contrafuertes y arbotantes y a la vez, permitía sustituir los muros por ventanales y vidrieras. La verticalidad, la linealidad y la transparencia predominaban sobre los valores táctiles de masa y la horizontalidad del período románico. Panofsky relaciona estas características con la hegemonía del pensamiento escolástico: para el triunfo de la bóveda de ogivas fue necesaria la mentalidad racionalista que invadió Europa después de la ruptura con el mundo bizantino. El pensamiento de Alberto Magno (1206-1280), Tomás de Aquino (1225-1274), Dante (1265-1321), Ramon Llull (1232-1315)… quería racionalizar totalmente la visión del Universo y fusionar el mundo material y el espiritual en un mismo esquema mental geométrico y riguroso. Por esto predominan los valores lineales: aristas, molduras, tracerías caladas…, que harán desaparecer las masas hasta trepanar al máximo la arquitectura. Lineal y calada, necesitaba verticalizarse y concentrar las cargas, y por ello utilizó la técnica de crucería. Al igual que las Summae, que encarnan el ideal de sabiduría de esta Edad de la Razón, una catedral gótica quiere ser un edificio jerárquico en el que todo tiende hacia una unidad suprema, y en el que están presentes todas las cosas del mundo, des de las plantas y los animales hasta los hombres, en un camino ascendente que pasa por los santos y los cortos de ángeles hasta llegar a Dios. Un aforismo escolástico pedía acudir a los sentidos para hacer más clara la razón, y la geometría estaba presente tanto en la teología como en los tratados científicos. El edificio gótico, concebido geométricamente, dejando interpenetrar el espacio exterior con el interior a través de las vidrieras y los rosetones, participa en este conflicto entre la fe y la razón, con la piedra y la luz, colabora en la tarea de demostrar la fe con argumentos racionales. A finales del siglo XIII este mundo mental se acabará: la arquitectura humanizada, la renacentista, será ya otra cosa. El arco apuntado y la bóveda de crucería definen la arquitectura gótica desde un punto de vista de la técnica constructiva; se suele subrayar las soluciones que ofrece -arbotantes, contrafuertes, pináculos, gárgolas, agujas, rosetones…- o los signos figurativos -verticalidad, linealidad. Cabe considerar, sin embargo, que el carácter gótico de un edificio lo confiere la nueva concepción del espacio y la idea de continuidad que se establece entre los distintos elementos de la construcción. En el interior románico cada tramo se caracteriza por una cierta proporción entre longitud, altura y anchura; en cambio, las relaciones de toda la iglesia sólo las podemos percibir de forma indirecta, como suma de todos los tramos; por ello muchas iglesias románicas nos parecen bajas en comparación a su longitud. Por el contrario, en el interior gótico los tramos no pueden aislarse: la relación o comparación debe hacerse entre altura, longitud y anchura totales y por ello las tres dimensiones tienen que ser mensurables y no muy distintas entre ellas. La altura, pues, tiene que estar en proporción con todo el edificio, y no sólo con un tramo. Por esto las iglesias góticas son tan altas: se quiere equilibrar con la altura las dimensiones planimétricas.

La Catedral De Chartres. Las primeras catedrales góticas francesas se empezaron a construir a fines del siglo XII.
Europa irrumpe al estilo gótico que no es una evolución del románico, porque aparece de repente, surge de golpe, completo, total y casi siempre en las abadías cistercienses, después de la primera cruzada y especialmente tras el retorno de los Caballeros Templarios con su secreto. Concerniente a la utilización sagrada y por así decirlo, mágica de la arquitectura. Supuestamente Las Tablas de la Ley sacadas de Egipto están en poder de los constructores de catedrales. La misma clave numérica que fue utilizada en la construcción de la Gran Pirámide y el Templo de Salomón. En la Europa medieval y durante aproximadamente 150 años la aplicación de este conocimiento arquitectónico va a manifestarse en la construcción de las grandes catedrales y una de ellas es la de Chartrés muy cerca de París donde se encuentra una nueva referencia al Arca de la Alianza, de estilo gótico, evidente origen templario con curiosas disposiciones arquitectónicas coincidentes con ciertos aspectos del Templo de Salomón y de la pirámide de Keops. Su pórtico norte se llama “pórtico de los iniciados”. En él se hallan dos columnas esculpidas. En una de ellas se observa un arca transportada por una carreta de bueyes con la leyenda Archa Cediers que traduce obraras por el arca y en la otra un hombre cubre el arca con un velo, rodeado por un montón de cadáveres entre los que se destaca un caballero en cota de malla, con la leyenda Hic Amititur Archa Cediers. Las dos columnas, justo debajo de las representaciones, conforman una controvertida leyenda “Hic Amititur Archa cederos”, porque la expresión tal y como está grabada no existe en latín, lo cual es realmente extraño, pero sorprendentemente el único texto plausible, que sería “Hic Amititur Archa foederis”, se traduce como “En este lugar se oculta el arca de la alianza”.

Entre otros misterios, incluye el que al occidente de la parte baja del crucero sur de la catedral, hay una piedra rectangular, empotrada al sesgo en las otras losas, cuya blancura resalta netamente sobre el matiz grisáceo del enlosado, marcada con una espiga de metal brillante, ligeramente dorado y cada año el 21 de junio, un rayo de sol cae exactamente sobre la blanca piedra. Esta particularidad (parece improbable un capricho del enlosador) podría indicar algo que teorías diversas señalan como una señal del arca oculta. Parece mucha casualidad como para pensar que no hay algo de verdad en todo esto. El gótico no es solo una innovación técnica. No se trata únicamente de la construcción de templos sino de la del Templo. Para una expansión equivalente a la que tuvo se requiere una ciencia mas elevada que el cálculo de estructuras. Sería largo de explicar las diferencias del gótico respecto de estilos anteriores, pero mientras el románico dirige sus fuerzas hacia abajo el gótico las impulsa hacia arriba, pues la bóveda no pesa sobre los muros, sino que estos la empujan hacia arriba. Esta ojiva, sometida a presión, se transforma en un instrumento de música, en una caja de resonancia que aprovecha las corrientes telúricas sobre las que los constructores elevaban las catedrales y actúa sobre el hombre. La catedral gótica es lo más parecido a un acumulador de energía y bajo su bóveda el hombre se endereza, se pone en pie. Se hace necesario un conocimiento de las leyes de los números, de las leyes de la materia, del espíritu, para que actuara de esa forma sobre los hombres, tanto en el ámbito físico como psíquico. ¿No fue acaso San Bernardo quien dijo aquello de Dios es longitud, anchura, altura y profundidad? Ese saber, que se hallaba en las Tablas de la Ley, fue sin duda utilizado.

La catedral de Chartres, en el centro oeste de Francia, es de estilo gótico y origen evidentemente, templario. erigida en lugar de la vieja catedral románica incendiada en 1193, fue construida entre 1194 y 1290. Está compuesta por 5 naves y tiene 134 metros de largo por 46 m de ancho en el coro, con una altura de 36,5 m en su nave central. Posee de torres, una de 106 m y la otra de 115m. La cúspide de esta última representa por sí sola casi un tercio de la altura total, mientras que la aprte de abajo equivale a la mitad de la fachada. Constituye un ejemplo de las relaciones precisas de la construcción. Tiene además 9 portales, 3 en la fachada principal, entre ellos el famoso portal real, y 3 semiocultos por esplendidos arcos esculpidos, en cada uno de las dos fachadas del transepto (nave transversal). La fachada está dividida por cornisas horizontales en 3 pisos: en el de base, se abren los 3 portales mencionados anteriormente, ricamente decorados por frisos y esculturas; en el piso del medio, 3 grandes ventanales dan luz al interior; finalmente el piso superior está dominado por el rosetón. Éste, que es un elemento típico de la arquitectura gótica, de forma circular, está dividido por finos rayos de piedra. Representa por un lado, al sol, símbolo de Cristo y por otro la rosa, símbolo de María. Constituye además una fuente de luz durante la tarde ilumina el altar mayor y aligera el espesor de la pared. Las estatuas de la catedral están adosadas a las columnas, representando santos y profetas, en altorrelieve. Planta de la Catedral de Chartres suele tener 3 puertas y dos torres a los costados de la fachada, que terminan en forma de aguja. En la zona alta de la iglesia y en todo el coro (la parte de la iglesia tras el altar mayor), se abren amplias ventanas caladas, con vidrieras de color e historiadas. Un rasgo típico de la arquitetura gótica eran las gárgolas (figuras de monstruos), colocados en la parte superior del arbotante. Sirven para que el agua de la lluvia salga (es como una tubería) evitando la humedad en los muros.Los pilares adosados a los muros de la fachada, que hacen de elementos divisorios entre los portales y ventanales, tienen asimismo una finalidad estética: se contraponen a las líneas horizontales de las cornisas, que separan un piso de otro, restablenciendo un prefecto equilibrio. En el interior, hay vidrieras de colores, obra del siglo XIII y además una artística capilla con la virgen del Pilar. También es notable la cripta románica construída con enormes piedras y en la cual se venera a Notre Dame sous Terre. Los vitrales forman un rompecabezas de trozos de vidrios de colores formando un dibujo y montados en una armazón de plomo. Las escenas en que se divide toda la composición se encieran en marcos. Cada recuadro contiene un episodio inspirado en el Antiguo Testamento o en los Evangelios. Esto demuestra la predominancia que tenía el cristianismo en esa época. Las figuras son pocas y simples para instruir mejor al fiel, alargadas y bidimensionales (al igual que el fondo). Por lo general, los colores son fuertes rojo, azul, amarillo y verde predominado el azul en la catedral de Chartres. Así se lograban distintos juegos de colores dependiendo de la posición del sol. Posee 175 vitrales incluyendo los tres rosetones. La mayoría fue hecha durante el siglo XIII, a excepción de doce que fueron reconstruidos en el siglo XVIII. Su construción solamente llevó 30 años, lo que dio coherencia a la obra. Los vitrales se dividen en tres categorías. Los ventanales bajos cuentan historias de vidas y relatos de la Biblia, descomponiéndolos en pequeños paneles; los altos enumeran las figuras de santos tratados de manera monumental; finalemente, los 3 grandes rosetones proclaman la gloria de Cristo y de la Virgen. El orden de los temas obedece a ciertos cánones establecidos por las tradiciones que reglan la disposición de motivos, como por ejemplo que la muerte se encuentra al norte y la resurección, al sur. Entre los principales vitrales, se encuentran La Rose Nord (rosetón de la fachada), Le Fils Prodigue, L’arbre de Jessé, La Passion et la résurrection, L’Enfance du Christ, Notre Dame de la Belle Verrière, Saint Jean L’Évangéliste y Marie Madeleine. De sus portadas destaca el Pórtico Real, con bellísimas esculturas medievales sobre santos y profetas del Antiguo Testamento, aunque sin duda la figura más recordada es la del Cristo en Majestad del tímpano. Otra puerta famosa en el Pórtico de la Virgen, de la misma categoría artística. Un segundo foco de atención lo constituye el magnífico conjunto de vidrieras que adorna la nave central. Es uno de los escasos conjuntos medievales que han llegado íntegros y lo integran 173 ventanas. Por último, en el claustro de la catedral encontramos el Museo de Bellas Artes de Chartres, en cuyo interior podemos encontrar la Santa Lucía de Zurbarán entre obras de Chardin, Fragonard y Van Loo. La catedral de Chartres reconstruida en un cuarto de sigle sobre las fundaciones de edifios más antiguos, es un monumento en honor de Cristo-Dios y de Nuestra-Senora. Con sus nueve portadas esculpidas, unicas en el mundo, sus 2600 m² de vidrieras de los siglos 12 y 13, es una verdadera enciclopeda cristina de piedra y cristal, hecha para una problacion que no sabia ni leer ni escribir. Expresion de la teologia y de la espiritualidad, estas imagines desarollan en un mensaje universal, una ensenanza y una palabra de fe y vida… El pensiamiento mismo de la edad media vuelto visible. Paradigma de catedral y prototipo del gótico francés es la catedral de Chartres.
El incendio de 1194 devastó gran parte de la ciudad, incluida la catedral, de la cual sólo quedó la fachada occidental. La reconstrucción se inició de inmediato: la diócesis de Chartres posiblemente era en esta época la más grande y rica de Francia. Las dimensiones del edificio son: longitud total: 130 m, transepto 64 m., anchura de la nave principal 16,5 m., anchura total 33 m, altura de la bóveda 37,5 m. Su fachada principal, la del pórtico real, reúne muchos de los estilemas del gótico. Los tres pórticos dan a entender a quien contempla el edificio que se trata de una iglesia de tres naves y que la central es de mayor altura que las laterales. Las torres subrayan el impulso ascensional y están proporcionalmente relacionadas con la fachada (la altura de la torre de la izquierda es el doble de la de la fachada; su flecha es un tercio de la altura total de la torre). Cornisas horizontales la dividen en 3 pisos: en la base los tres pórticos, muy decorados escultóricamente; en el piso del medio, tres grandes ventanales que dan luz al interior; en el tercero, el rosetón, de 12 metros de diámetro, con una estructura geométrica constituida por 3 círculos concéntricos, simbolizando, a la vez, a Cristo (el sol) y a María (la rosa). Los pilares adosados al muro, a la vez que separan pórticos y ventanas, subrayan la subdivisión en 3 naves del interior, y equilibran el conjunto contrarrestando, con sus líneas verticales, las horizontales de las cornisas. Si el exterior da una sensación de macizo por la presencia de los contrafuertes y de los gruesos arbotantes, el interior se nos presenta dividido en dos zonas separadas por el amplio transepto de tres naves; por un lado, la cabecera con cinco naves de cuatro tramos y un doble deambulatorio de siete tramos con capillas radiales; por otro, la nave central, cuyo alzado presenta tres pisos: arcada principal, triforio y el piso de ventanas. “El piso superior, de una altura inhabitual, comienza bajo el nivel del nacimiento de las bóvedas, punto en que éstas empiezan a curvarse. De modo que este piso y la arcada principal son casi de la misma altura: zonas amplias, luminosas y separadas por el triforio sin ventanas. Entre cada intercolumnio del piso superior hay un gran óculo lobular, o ventana circular con borde festonado, sobrepuesto a un par de apuntadas ventanas. Más abajo, los intercolumnios de la arcada principal se iluminan mediante ventanas abiertas en las paredes exteriores de la nave lateral. (…). Cada pilar de la arcada principal está formado por un núcleo muy grueso rodeado de cuatro columnitas, dispuestas alrededor del núcleo a intervalos regulares para proporcionar “esquinas” a los pilares. (…) al contemplar la nave desde arriba, vemos una alternancia de pilares de núcleo octogonal combinado con columnitas cilíndricas y de pilares de núcleo cilíndrico rodeados de columnitas octogonales. (…). El alzado del muro forma una red regular. Los tres pisos están separados uno de otro por molduras ligeramente salientes. Entre ellas, la cinta oscura del triforio recorre todo el interior del edificio; pero en la red domina la dirección vertical. La catedral de Chartres no solamente es alta, sino que parece alta, principalmente a causa de la fuerte proyección de los pilares y de los fustes de la pared.” (Shaver-Crandell, A., ob., cit., págs. 71-72). Uno de los elementos que contribuye a la configuración del espacio interior son las vidrieras. Chartres conserva la mejor colección de vidrieras originales góticas de Europa. Desde un punto de vista técnico la ejecución de una vidriera requiere, de entrada, un diseño sobre el que se estudiaba la manera de ordenar las piezas y los tonos de color. Se tallaban, con hierro candente, trozos de láminas de vidrios de colores, de grosores diferentes si se querían obtener gradaciones tonales, y, siguiendo el dibujo del artista, se montaban mediante un emplomado. Los rasgos de la cara se definían y perfilaban con la técnica de la grisalla (aplicación, con pincel, de tintas de color oscuro). Cada escena se enmarcaba en recuadros polibulados. Las escenas, que debemos leer de abajo a arriba, tienen pocas figuras, de tipo bidimensional, y con la expresión centrada en el gesto. El dibujo es refinado y preciso, los colores son fuertes con predominio de los rojos, los azules, los amarillos y los verdes. Los colores básicos combinados proyectan sobre la piedra gris calcárea del interior una luz tamizada que suaviza la dureza del cincelado de la piedra.
Louis Charpentier, en su obra “El enigma de la catedral de Chartres”, nos indica que:
En el pórtico norte de dicha catedral, curiosamente llamado de los “Iniciados”, existen dos columnitas en cuyo relieve esculpido ostentan, una, la imagen del transporte del Arca en un carro de bueyes, con la leyenda Archa cederis (“obrarás por el arca”), y la otra muestra a un hombre que cubre o agarra con un velo el Arca, junto a un montón de cadáveres entre los que se halla un caballero en cota de malla, con la leyenda: Hic amititur Archa cederis (cuya correcta y completa traducción, por el momento, se nos escapa).
La curiosa disposición arquitectónica de la catedral, coincidente en ciertos aspectos con el desaparecido Templo de Salomón, e incluso con la pirámide de Keops, en Egipto. Incluso en el interior de la Gran Pirámide, en la llamada “cámara del Rey” existe un “sarcófago” (sic) cuyas medias interiores son idénticas a las del Arca de la Alianza que Yavé mandó construir a Moisés. Además, el mismo Moisés y el pueblo hebreo que el guiaba venía del país de los faraones, donde Moisés fue iniciado en las ciencias, ya que fue criado como príncipe, según las Sagradas Escrituras.
Chartres, entre otros misterios, incluye el que a occidente de la parte baja del crucero sur de la catedral, hay una piedra rectangular, empotrada al sesgo en las otras losas, cuya blancura resalta netamente sobre el matiz grisáceo del enlosado. Esta piedra está marcada con una espiga de matal brillante, ligeramente dorado. Y cada año, el 21 de junio, un rayo de sol cae exactamente sobre la blanca piedra. Esta particularidad (parece improbable un capricho del enlosador) podría indicar algo, algo que, teorías diversas señalan como una señal del arca oculta.
Abadía de Rosslyn. Aparte de la Catedral francesa, merece un puesto de honor la Abadía de Rosslyn, en Escocia, cercana a Edimburgo. Después de la disolucion de la Orden del Temple, entre 1307 y 1314, muchos de los supervivientes se trasladaron a Escocia y Rosslyn fue el último reducto templario. Algunos eminentes investigadores, como Robert Goodman, sospechan que podría ser el emplazamiento definitivo del Arca de la Alianza que los Templarios habrían llevado y escondido allí, junto con sus otros tesoros, nunca hallados.

 

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