El Santo Sudario.


EL SANTO SUDARIO. La conspiración del silencio ha actuado últimamente en forma más manifiesta con la Sábana Santa de Jesucristo, Sudario o Síndone. El Nuevo Testamento afirma que el cuerpo de Jesucristo fue envuelto en un lienzo de lino y depositado en un sepulcro. Además la Biblia dice que tras la Resurrección, la Sábana se halló en la sepultura. La pista de la sagrada reliquia se pierde y prácticamente no se recupera hasta el siglo XIV cuando aparece en Lirey durante el año 1357, año en que que la Sábana Santa se hace conocida al ser exhibida en una pequeña iglesia francesa de Lircy.
La parroquia de este pequeño pueblo de la región de Champagne fue legataria de una tela de 4 metros de largo por 1,10 de ancho por voluntad de Godofredo de Charney descendiente de una de las familias de los cruzados. Su propietario Godofredo Charny había muerto el año anterior en la batalla de Pointiers luchando contra los ingleses. Su viuda Margarita con la esperanza de atraer peregrinos deja la Síndone en la iglesia de Lircy. El obispo Henri de Poitiers hace suspender la exhibición. Tanto Charny como su familia nunca pudieron explicar cómo obtuvieron la Sábana.
Posteriormente en el año 1453 Margarita de Charny entregó la Sábana Santa a Luis de Saboyá, siendo su legal propietario actual el que fuera rey de Italia, Humberto II y el arzobispo de Turín su custodio. El lienzo pasó un siglo a manos del ducado de Saboyá y en 1506 fue confiado a los canónigos de Chambery. Finalmente desde 1578 la Sábana Santa se halla en la Catedral de Turín, aunque la casa de Saboyá fue la propietaria de dicha reliquia, en 1983 fue legada al Papa Juan Pablo II.
Extraña que un lienzo mortuorio tan impactante haya sobrevivido por siglos en el anonimato y eso da lugar a la duda con justificada razón. Se supone que el lienzo encontrado el año 525, escondido en un nicho sería la Sábana Santa, que permaneció protegida entre los muros de la ciudad de Edesa. Se le descubrió en forma accidental y es desde ese momento es que el rostro de Jesucristo pasa a ser pintado como lo conocemos y como lo revela la imagen de la Sábana Santa. El emperador Justiniano hizo construir un santuario para guardarla, siendo después llevada a Constantinopla el año 944, allí se le conoció como Mandylion o velo en árabe. Desaparece de la Iglesia Ortodoxa en el año 1204. Cabe la pregunta lógica si el llamado Mandylion y la Sábana Santa eran lo mismo, es un interrogante sin respuesta. Para los discípulos de Jesús y los primeros cristianos, la Sábana de acuerdo al ritual judío era un paño fúnebre, algo impuro de acuerdo a la ley judía, tocarlos era una impureza. Esa ley a su vez prohibía las imágenes religiosas. Eso hace suponer las razones por la que la Sábana fue tan bien ocultada.
La otra duda es cómo apareció la Sábana en Francia y llegó a manos de Godofredo Charny. Algunos historiadores suponen que fueron los Templarios o los Caballeros del Temple quienes guardaron dicha Sábana, habiendo sido por lo tanto Godofredo Charny un caballero templario. Los duques de Saboyá construyeron una capilla especial para que en ella quedara la Sábana Santa.
El día 4 de Diciembre del año 1532 un incendio afectó a la capilla dañando el relicario de plata que cubría a la Sábana, no siendo afectada la imagen por el siniestro. Durante 1578 la casa de Saboyá se trasladó a Turín y desde entonces la Sábana permanece en dicha ciudad.
La ciencia analizó este Sudario y su conclusión fue categórica hasta que hace unos años apareció una misteriosa y primero poco destacada afirmación en la prensa en la que se señalaba que un sacerdote había enviado trozos de la sábana para el estudio con el Carbono 14 y los informes revelaban que era una tela de hacía 1.500 años y no de la época de Jesucristo y se dio por cerrado el caso haciéndonos creer en un engaño.
Así de simple, sin que nadie informara los detalles para saber la autenticidad del envío de esos trozos de tela, la certeza que se tiene para afirmar que corresponden a la Sábana Santa, cómo y quién fiscalizó una acción tan importante, etc., etc. Vamos a ver los análisis hechos a esta Sábana o Sudario o Síndone y espero poder demostrar que si no corresponde a la acción de la desmaterialización del cuerpo de Jesucristo, el engaño como un investigador dijo, sería un milagro mayor obra de seres no humanos, seres dotados de una tecnología más allá de la limitada imaginación del hombre del fin de Siglo XX, seres que merecen nuestra admiración y respeto por el desarrollo alcanzado.
Cada uno deberá decidir la opción que escoge. Ambas opciones superan el entendimiento humano pese al manto de duda y silencio que se intenta imponer ahora al igual que con la traducción de los rollos del Mar Muerto que hablan de la venida del Hijo de Dios hace dos mil años.
El Papa Pablo VI consideró esta reliquia como la más importante de la cristiandad.
La famosa vidente Jane Dixon afirmó que en la década del 70 el Sudario sería el fenómeno oculto más importante, como lo fue al ser estudiado en 1978 por un equipo científico multidisciplinario dotado de moderna tecnología. El físico Laurence Schwalbe, uno de los integrantes del Proyecto de Investigación sobre la Síndone de Turín, señaló: “Lo que pretendíamos era observar y aprender lo más posible de lo concerniente a un asombroso objeto físico, dentro del limitado tiempo y de las apretadas circunstancias que se nos habían concedido; después interpretaríamos los resultados de nuestro estudio con la máxima objetividad posible.”
1as Fotografías. Toda la DUDA comenzó cuando en el año 1898 se pidió a Secondo Pia fotografiar por primera vez el Santo Sudario. La sorpresa de Pia fue grande al mirar los negativos de sus fotos y comprobar que correspondían a imágenes positivas, es decir la figura de la Sábana era un negativo fotográfico. El era incapaz de explicarse cómo habían sido transferidas esas imágenes al Sudario, solo podía afirmar que Jesucristo había dejado en esa tela su fotografía con un maravilloso documento visual de lo que le había sucedido en las horas previas a su muerte. La prensa de la época reaccionó señalando: La fotografía fue un verdadero éxito. Tiene un valor excepcional para la historia, la ciencia y la religión. El rumor del maravilloso acontecimiento corrió por Turín como un reguero de pólvora. La imagen produce una impresión indeleble. Un acontecimiento milagroso. Sería interesante ver algunos otros negativos de Monsieur Pia, para determinar si el fenómeno observado en esa única placa se repetía en otras. En caso contrario, no cabe sino concluir que se ha tratado de un accidente o de una ilusión óptica. Cabe destacar que ese año de 1898 otras tres personas pudieron fotografiar el Sudario con los mismos sorprendentes resultados.
2as Fotografías. El día 3 de Mayo de 1931 se inició una exposición de veintiún días que permitió a dos millones de personas contemplar el sudario en la Catedral de San Juan de Turín. Se autorizó a Giuseppe Enrie a fotografiar el sudario, disponía de dos horas para ello, estaba presente Secondo Pia que contaba ya 76 años de edad. Al ser vista la placa fotográfica, Pia exclamó es igual! Se apreciaba en la cubeta de revelado el rostro que el pudo contemplar hacía 33 años atrás, esta era una imagen más nítida. Las fotos de Enrie permitieron mostrar la imagen completa del Sudario que envolvió a un hombre de un metro ochenta y cuatro a ochenta y siete centímetros de estatura, de constitución fuerte, musculoso, entre 30 y 35 años de edad, con un peso de unos 80 kilos, con rostro semítico, de larga cabellera, con barba, ambas correspondientes al estilo de un varón judío del siglo I; de manos y pies largos y delgados con las huellas dejadas por un casquete completo de espinas y no una corona como se pensó, además de una serie de detalles que han permitido corroborar el relato bíblico de la crucifixión.
Hay heridas, magulladuras, incisiones, punzadas y un abdomen hinchado, todas esas heridas corresponden al relato bíblico de la crucifixión. Hay pruebas de la muerte del cuerpo pero no existe ninguna señal de descomposición.
El No Creyente. El famoso profesor de anatomía Dr. Yves Delage, un reconocido agnóstico o no creyente, a principio del Siglo XX presentó su estudio de la Sábana Santa ante sus colegas de la Academia de Francia y declaró sincero que estaba convencido que el hombre de la Sábana era Jesucristo; provocando en la asamblea científica una reacción hiriente y de burla hacia el profesor Delage. Ese mismo poder del escepticismo ignorante, de quienes no han estudiado el problema, se transforma ahora ante los resultados científicos que ya veremos y que mediante un fraude pretenden hacernos creer que la tela no es de la época de Jesucristo, olvidando ellos en su fraude que abren la puerta a la interpretación de la existencia entonces de seres superiores a nosotros que hace 1.500 años confeccionaron una sábana para que la moderna tecnología actual diera los resultados que han impacto al mundo científico, superando todo el conocimiento moderno. Yves Delage luego de su fracaso ante los académicos escépticos en la Academia de Francia, al presentar las conclusiones de su trabajo sobre la Sábana Santa, escribió: “Se ha inyectado una cuestión religiosa donde no había más problema que uno de carácter meramente científico; y el resultado ha sido que se han enardecido los ánimos y se ha enturbiado la razón. Si en vez de tratarse de Cristo se hubiera planteado algo referente a otra persona, como a Sargón, a Aquiles, o a alguno de los Faraones, a nadie se le habría ocurrido poner objeciones. Yo por mi parte he sido fiel al verdadero espíritu de la Ciencia al tratar este asunto, manteniéndome solamente atento a la verdad, sin preocuparme en absoluto de sí ello afectaba o no los intereses de partido religioso alguno. Yo reconozco a Cristo como un personaje histórico, y no veo razón alguna para que nadie se escandalice de que existan todavía huellas tangibles de su vida terrena.” Los estudios científicos realizados en la Sábana Santa es lo único concluyente que tenemos, sus resultados son extraordinarios. Lo que la historia no puede aclarar, la ciencia en parte lo aclaró.
Negativo Fotográfico. En 1974 se produjo como importante descubrimiento que el sudario constituía un negativo fotográfico. Dos científicos de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos, John Jackson y Eric Jumper, examinaron fotografías del sudario con un complejo instrumento: el analizador de imagen VP-8. Usando una computadora en conjunción con el VP-8, lograron construir en cartón laminado un modelo tridimensional del hombre del sudario. Esto convenció a un grupo de científicos que merecía la pena estudiar a fondo el sudario y en marzo de 1977, el Proyecto de Investigación del Sudario de Turín logró la autorización del ex rey Humberto para iniciar pruebas «no destructivas». Uno de los principales investigadores químicos, Ray Rogers, del National Scientific Laboratory de Los Álamos, descubrió que la imagen consistía en una capa ligera de color amarillento que sólo afectaba a la superficie exterior de las fibras. El color no estaba «difuso, no había penetrado en la tela, no se había corrido hacia los lados ni depositado entre los hilos», como habría sucedido, si se hubiese pintado o frotado con pigmentos. En este punto el incendio de 1532 resultó útil: un calor suficiente para quemar la tela tendría que haber alterado el colorido de cualquier pigmento próximo, pero no sucedió así. El color era uniforme hasta el borde de las zonas chamuscadas. Además, con el agua que se usó para apagar las llamas, la pintura a la aguada o a la tinta se hubiese corrido, pero no fue así. En 1980, Rogers dijo: La mayor parte de nosotros cree que el sudario no ha sido pintado. Salvo una pequeña cantidad de óxido de hierro, no encontramos ningún pigmento. Y no creemos que líquidos ni vapores hayan producido la imagen que estamos viendo.
Codificación y Datos Tridimensionales. El equipo investigador de la Fuerza Aérea de los EE.UU dictaminó en 1976 que la Sábana Santa contenía datos tridimensionales codificados dentro de ella, lo que permitía mediante un análisis computarizado construir una réplica estereoscópica de la imagen que es impactante por su perfección y detalles en su decodificación tridimensional. Ello ha hecho pensar a muchos investigadores que los secretos de la Sábana estaban destinados para estos tiempos en que el avance tecnológico ha permitido descubrir lo que luego veremos. En 1976 se concluyó que la Sábana lleva dentro de sí codificados datos tridimensionales, el grado de luminosidad de la imagen está matemáticamente relacionado con la distancia del cuerpo a la tela, siendo más luminosa a mayor cercanía del cuerpo con la tela de lino.
Esta imagen no se produjo por contacto directo alguno.
Usando el analizador de imágenes VP-8, instrumento destinado a estudiar las fotografías planetarias y estelares, Jackson y Jumpier lograron una reproducción tridimensional impactante al lograr de una fotografía bidimensional una imagen estereoscópica tridimensional. Allí se comprobó que sobre los párpados de la figura habian dos monedas correspondientes al leptón de Poncio Pilatos. Señalan los investigadores que el estudio realizado por computadora y el análisis de las imágenes revelan veinticinco coincidencias de dimensión, ubicación, orden y ángulos que se corresponden exclusivamente con una moneda acuñada por Poncio Pilatos en el año 29 y 32 después de Cristo.
Monedas Romanas. En 1995 el forense Pierluigi Balma Bollone confirmó que sobre los ojos del Ser de la Sábana aparecen dos monedas del año 29 D. C. con una inscripción referente al emperador romano Tiberio (leptón). Ahora se sabe que ésa era una costumbre mortuoria del lugar y la época.
El detalle de las heridas que el análisis de la Sábana revela dice: Son numerosas las heridas de todo tipo, Ricci ha contado 220 azotes que corresponden a las características de las lesiones producidas por el azote romano con el flagrum, una múltiple correa con bolas de plomo en sus extremos, y eso es lo que Juan relata en su Evangelio. Dos fueron los flageladores que dejaron 220 heridas en el cuerpo del hombre de la Sábana.
El peso de la cruz transportada por Jesucristo también dejó sus marcas precisas en el hombro del hombre de la Sábana.
La herida del costado mide 4,4 x 1,4 centímetros y es la dejada por una lanza.
Los clavos pasaron por la muñeca y no por la palma como figura en las pinturas. Si hubieran pasado por la palma de las manos, estas se habrían desgarrado y el cuerpo caído, al hacerlo por la muñeca el cuerpo se mantiene en la cruz soportando el peso. Para que el clavo no destroce la muñeca debe pasar por un lugar preciso, llamado desde el Siglo XIX “espacio de Destot”. De acuerdo al detalle de la figura de la Sábana, por ese espacio pasaron los clavos en las muñecas de las manos. Ese clavo daña el nervio mediano lo que produce una tensa flexión del dedo pulgar que se dobla hacia la palma de la mano, tal como sucedió con el hombre de la Sábana.
Un sólo clavo atravesó los pies, superpuestos uno sobre el otro.
No fueron fracturadas las piernas como era costumbre con los crucificados, por los romanos y concuerda con el relato bíblico.
El rostro muestra las huellas de un fuerte golpe dado en la cara. Y como ya se dijo, no fue una corona de espinas la que se puso, sino un casco de espinas, que cubrió toda la cabeza de Jesucristo.
Todo eso ha hecho que un científico dijera: “Si ésta Sábana no fuera auténtica, sería ello un milagro más grande todavía que el de serlo.” Insisto, no hay tecnología humana capaz de realizar algo así, y aun faltan testimonios de la ciencia por exponer. Los estudios han demostrado que en la época de Jesucristo la Síndone era la técnica judía utilizada para envolver los cadáveres y darles sepultura y la Sábana Santa corresponde a la utilizada por los Esenios hace 2.000 años atrás. Según la tradición bíblica, Cristo había sido enterrado apresuradamente un viernes, para evitar el sábado judío. El cuerpo había sido «ungido», pero no lavado. Durante aquella época, los ungüentos fúnebres más corrientes en Palestina eran la mirra y el áloe. Vignon sabía que el sudor de un cuerpo muerto produce urea que, al descomponerse, despide vapores de amoníaco. Así pues, experimentó con dicho producto y tela «sensibilizada» con mirra y áloe, logrando reproducir manchas parduscas parecidas a las del sudario.
Otro hecho evidente y poco conocido que aparece en el sudario. Las «manchas de sangre» que hay alrededor de la herida del costado muestran también rastros de un líquido claro, lo que coincide con la descripción bíblica de la «sangre y el agua» que brotaron del flanco de Cristo. Pero la muerte por crucifixión sobreviene no por la pérdida de sangre, sino a causa de la asfixia y el shock. Debido a la posición estirada del cuerpo, los pulmones quedan comprimidos; la víctima se levanta apoyándose en los clavos que sujetan sus pies y sus muñecas y consigue respirar, a costa de un dolor intensísimo. Cada movimiento va debilitando progresivamente a la víctima, hasta que, finalmente, no puede incorporarse y se ahoga. La sofocación provoca el depósito de mucosidad en la base de los pulmones, y Barbet pudo demostrar que una herida de lanza en el costado de un cuerpo humano atravesaría el extremo del pulmón izquierdo, dejando salir dicho líquido. El investigador inglés Geoffrey Ashe señaló que: “La Síndone es explicable si es que efectivamente envolvió un cuerpo al cual le sucedió algo extraordinario. De otro modo no tiene explicación alguna.”
Esporas. En 1973, Max Frei, forense criminólogo suizo, recibió el encargo de autenticar las fotos tomadas el año 1969 a la Sábana. Con acceso al lienzo recogió partículas de polvo para que fueran analizadas en un laboratorio. Como era botánico, notó la presencia de 49 tipos diferentes de polen esporas en la superficie del lienzo. Pudo entonces obtener muestras de la propia Sábana e identificó cuarenta y nueve especies diferentes de esporas, algunas provienen de Europa (Francia y el norte de Italia) y treinta y tres corresponden a plantas que solo crecen en Palestina y Turquía, lugares donde estuvo antes de llegar a Europa, conviene destacar que desde el año 1357 la Sábana no abandonó Europa. La identificación de granos de polen, que sobreviven casi indefinidamente aun en las condiciones menos favorables, es uno de los procesos más exactos de la moderna ciencia forense. Siete tipos resultaron pertenecer a plantas halófilas (amantes de la sal) que suelen encontrase alrededor del Mar Muerto y en otras zonas de Palestina.
Además del C-14, la palinología es eficaz en la fecha de muestras arqueológicas. Se basa en el estudio de los pólenes adheridos al resto o trozo a analizar. Max Frei en el año 1973 demostró que las especies másfrecuentes encontradas en el lino de la Sábana, eran idénticas a aquéllas que abundan en los sedimentos del lago de Genesaret yen el Mar Muerto, donde se depositaron hace 2.000 años. En 1989 Paul Maloney, durante un congreso celebrado en París, anunció que descubrió que en el lino de la Sábana había 76 muestras diferentes de polen, y que la mayor parte coincidía con especies de la Palestina de hace 2.000 años.
Algodón y Textura. Gilbert Raes al estudiar en 1973 hilos de la Sábana, concluye que su textura era la corriente en el Oriente medio durante el Siglo I. Además había trazas de algodón que entonces no se cultivaba en Europa y si se lo hacía en el Medio Oriente. El análisis de Silvio Curto señala que la textura de la Sábana puede datarse como de la época de Jesucristo. Amos Kloner, un arqueólogo de la Autoridad de Antigüedades, ha señalado que: ningún material textil del primer siglo ha sobrevivido en todo el Medio Oriente, a excepción de zonas desérticas, debido al clima húmedo. Joe Zias, otro arqueólogo, ha destacado que: en el primer siglo los judíos enterraban a sus muertos con sus rostros descubiertos, por lo cual dan a entender que probablemente el manto fue fabricado por alguien que desconocía las costumbres judías de la época. El profesor Gilbert Raes, experto en tejidos de la Universidad de Gante (Bélgica), también tuvo acceso al lienzo. Recogió una pequeña cantidad de hebras, y las pruebas que consiguió apoyan la tesis. El hilo utilizado en la confección del sudario procedía de una especie de algodón cultivada en Oriente Medio, y había sido tejido en un tipo de trama cruzada, método muy caro comparado con el de la trama lisa normal de Palestina. La hilatura había sido realizada a mano, y hay que tener en cuenta que en Europa se utilizó la rueca desde 1150, aproximadamente. Además, las hebras de hilo habían sido blanqueadas antes de la elaboración del tejido, procedimiento muy arcaico.
No Direccionalidad de la Imagen. En 1973 los científicos italianos no encontraron pigmento ni tinte alguno en la imagen de carácter superficial que solo afecta en forma tenue a la parte extrema superior de las fibras más externas del tejido de fino lino. Mediante el análisis de complejas técnicas computarizadas se comprobó que no había direccionalidad en la imagen, por mucha habilidad que pueda tener un falsificador siempre hay una direccionalidad en la aplicación de una pintura, excepto en esta de la Sábana Santa, que no es obra humana. La figura está lograda por una decoloración muy superficial de la tela, presenta detalles extraordinarios que son compatibles con el relato bíblico, es un negativo fotográfico codificado para lograr reproducciones tridimensionales.
Obra No Humana. Con todos estos antecedentes llegaron en 1978 un grupo multidisciplinario de estudio para efectuar un análisis moderno, era el STURP (Shroud of Turin Research Project) lo hacían convencidos de poder demostrar que la imagen no era auténtica sino que era obra humana. Demostraron todo lo contrario, no era obra humana, “misterio” la ciencia no sabe que pudo producir algo tan sorprendente y misterioso. Se comprobó que la imagen no fue pintada por colorante alguno, sino que es el resultado de la degradación de la celulosa de la fibra del lino, las que fueron deshidratadas en las áreas de la imagen. Se hizo evidente que había brotado sangre de las muñecas, los pies y el costado del hombre de la Sábana. Toda hipótesis de fraude quedó descartada por la naturaleza tridimensional, superficial y no direccional de la figura humana. Se pensó en que la única posibilidad estaba en que el cuerpo muerto emitió por un muy corto tiempo luz y calor que chamuscó el lienzo dejando en la forma en que quedó este maravilloso testimonio inexplicable de una Síndone que envolvió un cuerpo judío crucificado de acuerdo a todos los detalles del relato bíblico, dando lugar a un negativo fotográfico perfecto, codificado para poder ser interpretado con la moderna tecnología actual. Los científicos señalan que la imagen no es obra de pintura alguna, ni de contacto físico, vapor o fraude.
¿Qué es entonces?
No hubo descomposición del cuerpo al estar en contacto con la sábana, allí hubo una rápida desmaterialización del cuerpo, que al hacerlo levitó y generó intensa luz y calor, es decir la Sábana Santa es el testimonio de la “Resurrección” de Jesucristo, no hay otra explicación posible. Si aceptamos la tesis “extraña” del Carbono 14 hecha sin control serio, tomando un trozo de remiendos posteriores, al sufrir la Síndone las consecuencias de un incendio, la textura y el peso del trozo de tela enviado al análisis eran diferentes de la sábana original y similar a los remiendos de los costados, hechos por monjas, el milagro sería todavía mayor, pues correspondería a la obra de un ser superior no humano cuya tecnología no somos capaces de comprender. Los científicos no dudan en afirmar que la figura de la Sábana corresponde a Jesucristo y que se formó por la energía emanada de la desmaterialización del cuerpo a pesar de quienes intentan de cualquier manera hacernos olvidar este hecho tan misterioso y tan significativo para nuestros días. Tipo de Sangre. Bruno Cardeñosa en 1998 muestra al público los resultados de una serie de investigaciones y estudios que con la Sagrada Sábana se han hecho. De ese trabajo destacaré algunas conclusiones con unos personales comentarios. El Ser Que la Sábana mortuoria envolvió medía 1,81 a 1,87 metros de estatura y pesaba 80 kilos. Las fotos computarizadas muestran un rostro perfecto, el clásico rostro crístico. En 1978 se encontró resto de sangre en fibras de lino, tejido según la costumbre de Palmira de hace 2.000 años. La sangre pertenece al grupo AB, que sólo un 5% de la población tiene, pero que en el Medio Oriente aumenta significativamente en porcentaje.
Durante 1989 Sebastiano Rodante en un trabajo demostró que para obtener manchas de sangre como las que aparecen en las fibras de lino, el cuerpo ha de estar en contacto con el lienzo durante unas 36 horas, lo que confirmaría lo afirmado por los Evangelios. Además, sus estudios revelan que inexplicablemente el cuerpo dejó de estar en contacto con el lino después de las 36 horas.
Identidad del Muerto. En el año 1978 el químico Pedro Ugolotti constató la existencia de restos de escrituras en diferentes alfabetos. Hecho hace poco confirmado mediante computación al ser tratadas digitalmente las fotos de la imagen, en la Escuela Superior de Óptica de Orday por el profesor André Marion. Son fragmentos de letras en torno a la cara. Las palabras están en griego, latín y hebreo. Algunas de ellas dicen: IN NECEM – IHEOY – NAZAPHNOE: Jesús Nazareno tú vas a morir; IN NECEM = tú vas a morir; “HEOY” = Jesús en griego, IHEOY; NAZAPHNOE = Nazareno. Estas leyendas están dispuestas en forma de U en dos grupos y se explica, ahora se sabe, que en el enterramiento de los judíos del siglo I solía colocarse una especie de madero en U para sujetar la barbilla del difunto, y esas palabras estaban en el madero señalando que el muerto era IHEOY NAZAPHNOE, Jesús Nazareno.
El Fraudulento Santo Sudario. ¡Última Hora! Hoy, 4 de Agosto, a una semana del día 11 y dos semanas del día 18, fechas tan preocupantes para los apocalípticos luego que en Julio nada pasó, a las 6AM escuchaba la noticia de una radio argentina de Rosario, que decía: “El Sudario es anterior al siglo VIII y procede de Jerusalén” La interferencia del amanecer me impidió conocer más detalles de la noticia, si es que los mismos fueron dados. Compré dos diarios con el fin de corroborar lo escuchado. Uno, “La Tercera” en un recuadro de 6×7 centímetros señala: “El Santo Sudario es cinco siglos más joven de lo pensado” (AP). En una investigación que contradice nuevamente a las anteriores, científicos israelíes aseguraron ayer que la antigüedad del Santo Sudario que se encuentra en la ciudad de Turín desde 1578, se remontaría antes del siglo VIII. Se desmiente el origen europeo del sudario y la teoría de que el manto sagrado habría sido fabricado entre 1260 y 1390. Me preocupó la noticia pues no es lo mismo decir que algo es del siglo VIII como lo había escuchado de madrugada, a leer que es anterior al siglo VIII. Es muy, pero muy diferente, y más aún tratándose del intento de fecha del Santo Sudario. Busqué en el otro periódico, “El Mercurio de Santiago”, allí se da la noticia con la información entregada por The New York Times. Lo hace en un destacado recuadro de 20×21 centímetros y amplia información, en la que corrobora lo que expresó la radio argentina, con un encabezado que señala: sitúan origen de la tela en Jerusalén antes del siglo VIII. Veamos algunos párrafos de la información. ST. LOUIS.- Un análisis de imágenes de una planta y de granos de polen que se tomaron al Sudario de Turín, con respecto al cual millones de cristianos creen que es la mortaja de Jesús, sitúa el origen de la tela en o cerca de Jerusalén antes del siglo VIII, señalaron científicos el Lunes. El hallazgo pareció contradecir las pruebas para establecer la fecha con radio carbono, las cuales en 1988 llevaron a un grupo de expertos a determinar el origen del paño entre 1260 y 1390 después de Cristo y a concluir que el sudario era muy probablemente una falsificación medieval. Tras las pruebas de 1988, el Vaticano aseveró que parecía no auténtico. Avinoam Danin, botánico de la Universidad Hebrea de Jerusalén, señaló en una conferencia de prensa en el 16° Congreso Botánico Internacional en esta ciudad que por lo visto se pusieron partes de flores y otras plantas en el sudario, dejando granos de polen y marcas en la tela. Los Análisis de los granos indicaron que provenían de especies que se encuentran sólo en los meses de marzo y abril en la región de Jerusalén. El polen de una planta especie de cardo llamada Gundelia Tourneffortii, era especialmente abundante en la tela, y una imagen de la planta se identificó cerca de la imagen del hombro del hombre. Algunos científicos sostienen que ésta puede haber sido la especie con la que se hizo la corona de espinas de Jesús. Indicó Danin: “En cuanto a la manifiesta contradicción entre la prueba de radiocarbono de 1988 y los nuevos descubrimientos, los análisis de hace una década se llevaron a cabo en sólo una pequeña punta de la tela, mientras que el nuevo análisis involucra el sudario completo y se lo compara con una tela que se sabe existió antes del siglo VIII”. El Dr. Alan Whanger del Centro Médico de la Universidad de Duke dijo: “La fecha del radiocarbono representaba una lectura precisa de la muestra que puede haber estado contaminada porque provenía de un borde chamuscado y machado con agua del paño. Se podría haber incorporado carbono a la tela, obscureciendo la fecha verdadera de su origen. Asimismo se ha descubierto que hongos y bacterias están creciendo dentro de las fibras y esto podría también haber contaminado la muestra”. 13 de Julio de 1999. Este escrito del año 1994, lo encontré junto con otros tres Estaban archivados en disquetes que se encantaban relegados en el rincón del olvido, dado que ahora uso otra tecnología para almacenar datos. Gracias al computador puedo agregar el presente contenido que considero relevante.
La única prueba en contra de la autenticidad del Santo Sudario es la del C14, realizada en 1988, la cual dice que se trata de un lienzo de entre los años 1260 y 1390. Conocida la noticia tiempo después, no me agradó cuando la prensa europea en especial, reaccionó con histérica alegría diciendo que la SÁBANA SANTA era un fraude, que era una pintura de LEONARDO DA VINCI. Uno de los pocos seres humanos que de la historia admiro es a Leonardo, lo considero un adelantado para su época, un “nacido fuera de época” por decirlo de alguna manera. Pero no lo considero para nada un dios en cuerpo humano, dado que tan sólo un dios de la quinta dimensión podría hacer semejante trabajo, como el que la Sábana representa. De inmediato pensé en obra de la conspiración del silencio y busqué la trampa, después de haber quedado finalizado este escrito. Muchos elementos surgieron para avalar o un “accidente” o muy mala intención premeditada, propia de una velada conspiración de la que no serían ajenos laicos y gente no tan laica del Vaticano. Un hecho tan significativo como el de la FE que la Sábana puede reforzar o disminuir, requería de la máxima objetividad, control y extremos cuidados para que no hubiera la más mínima duda en cuanto a los resultados del análisis con el C-14 o carbono 14.
Lo primero que se señaló después del informe que databa el trozo de tela analizado como del año 1200, fue que la muestra había sido mal tomada y en vez de sacar fibras de diversos sectores, sólo se había retirado un trozo de un extremo, lugar que correspondía a remiendos hechos a la Sábana después del incendio que pudo haberla desintegrado y por extraña razón no lo hizo.
Llamó la atención, al menos de uno de los tres Laboratorios que recibieron muestras, que el peso era mayor y la textura más burda que la del original. Después, el Dr. Dimitri Kouznetsov, atomista ruso, premio Lenin de Ciencias y Director del Laboratorio ÒE. A. Sedovó de Moscú, realizó el siguiente experimento; Sometió A Una Simulación Del Incendio, Como El Que Sufrió La Sábana En 1532, A Fragmentos De Lino De Palestina De La Época Entre El Siglo I A.C. y El Siglo I D.C., Datadas Correctamente Con Carbono 14 Por Los Laboratorios De Tucson, Uno De Los Que Analizó La Síndone. Para sorpresa de todos,una segunda fecha con el mismo método del C14- atribuyó al lienzo una fecha muy posterior. Y la confabulación se vino abajo y no se habló más del tema.
En junio de 1994, Dimitri Kouznetsov, proclamó la autenticidad de la reliquia y lanzó críticas severas contra Michael Tite y sus colegas garantes de la prueba de fecha del Santo Sudario. Al respecto una información publicó: El científico ruso Dimitri Kouznetsov, Director de los laboratorios Sedov de Moscú, ha revelado los resultados de una última investigación que da nuevas luces sobre el tema de la autenticidad del Santo Sudario: la verdadera edad del manto de Turín oscilaría, según el científico, entre los años 100 a.C. y 200 D.C. De esta manera, el descubrimiento de Kouznetsov, obtenido en base a minuciosos análisis químicos y cálculos matemáticos, confirmaría la tesis de que el manto sagrado cubrió el cuerpo del Señor Jesús, poco después de muerto. Según el experto, los resultados del estudio realizado en 1988 sobre el Manto de Turín, que supuestamente remitieron su fecha a la Edad Media, no son “creíbles”. Para ello se basa en la diferencia de fecha de más de catorce siglos con un pedazo de tela judía antes y después de ser sometida a una situación análoga a la que el análisis de las fibras del Manto de Turín presentan hoy. A las discusiones sobre la precisión del carbono 14, se suma una vez más una seria opinión científica que cuestiona la validez de la muestra y en consecuencia del resultado del análisis. La muestra de lino analizada entonces, señala el científico ruso, presentaba una superconcentración de carbono debido a “factores externos” que llevaron a los científicos a “considerar erróneamente la edad de la muestra”. Para Kouznetsov estos factores se asociarían a un incendio sufrido por el Santo Sudario en Francia en 1521, hecho que con otros habría producido una alta concentración de isótopos de carbón en el Santo Sudario lo que obviamente origina un error en el resultado de la prueba del Carbono 14. Como era de suponer, la prensa que tanto destacó la noticia sobre el fraude, ignoró o minimizó en cuanto espacio y sensacionalismo los nuevos descubrimientos. Desaparición Del Cuerpo. Thomas Phillip, del Laboratorio de Alta Energía Física de Harvard señala que una emisión de neutrones emitida por el propio cuerpo pudo haber sido la causa de la quemadura superficial tan extraña que da forma a la imagen. El físico Eberhard Lindner opina: La desaparición del cuerpo habría provocado la aniquilación de protones y electrones que originaron un flujo hacia el exterior. Jean Baptiste Rianuro comprobó la tesis de la radiación al obtener quemaduras similares sobre un lienzo aplicando una carga radioactiva procedente de la liberación de neutrones y protones con una dosis de deuterio. Contaminación del Lienzo. Leoncio Garza Valdés dice: El análisis realizado el 21 de Abril de 1988 sobre un trozo de la Síndone, de unos 10 cm de largo por 1 de ancho, se dividió en tres. El análisis se hizo en colaboración con un microbiólogo de la Universidad de Texas, Stephen Mattingly. Descubrió que el trozo extirpado de la Síndone estaba altamente contaminado por bacterias y hongos. Dicha alteración es suficiente para provocar un error en una fecha como la efectuada por los Laboratorios de Oxford, Arizona y Zurich. El descubrimiento de este microbiólogo fue apoyado a principios de Abril por Pierluigi Baima Bollone, forense de la Universidad de Turín y el experto italiano más reconocido en la materia, quien dio a conocer unas investigaciones que demuestran que las pruebas del C-14 son inadecuadas para datar lienzos de lino. Perdón del Garante. El garante de los protocolos entre los tres Laboratorios de la fecha, Michael Tite, del Museo Británico, pidió perdón dos años después, asegurando que “los resultados no implican una falsificación del lienzo”. No se ha explicado por qué los videos de la toma de muestra revelaban que cada uno de los tres trozos en los que la misma fue dividida, tenía un peso que no se correspondía con el que llegó a los Laboratorios días después del 21 de Abril de 1988. El religioso francés Bruno-Eymmard dice que hubo una sustitución de muestras. Un “cambiazo”. Elegante manera sacerdotal de decir engaño y fraude concertado por el fáctico poder de la conspiración del silencio.
Un Sugestivo Incendio De Fin De Milenio, Destacó La Prensa. La noche entre viernes 11 y sábado 12 de abril 1997, media hora antes de la medianoche, el cielo de Turín ha sido iluminado por la hoguera de la cúpula de la Sábana Santa. Las llamas empezaron por los andamios que ceñían el tambor de la cúpula y después se difundieron al interior de la construcción y a la ala oeste del adyacente Palacio Real donde se había concluido una cena de gala en honor del Secretario de las Naciones Unidas Kofi Annan… La inspección cumplida el lunes pasado sobre la Sábana Santa confirmó que ella no padeció daños de algún tipo… Controlados y cortados los sellos, la Sábana Santa fue tendida sobre una grande mesa, con prolongación (la sábana mide m 4,36 y es alta en media m 1,10) y cubierta por sábanas esterilizadas, pedidas expresamente a una clínica…
El Fuego Alcanzo Tambien A Un Palacio. Se incendió la catedral de Turín: salvan al Santo Sudario. Cuando se supo que el manto se había salvado, hubo un largo aplauso de la gente que se reunió frente a la catedral • Un cardenal dijo que se trataba de un milagro. Creen que el fuego se debió a un cortocircuito (Turín. EFE, ANSA, AFP y Reuter).- Un incendio de grandes proporciones se declaró anoche en la catedral de Turín, al norte de Italia, construida en el siglo XV. Pero los bomberos de la capital piamontesa lograron entrar en la capilla y rescatar intacto el Santo Sudario. Según la tradición cristiana, ese lienzo considerado una reliquia envolvió el cuerpo de Jesucristo tras su muerte en la cruz, y conserva grabado el contorno de su cuerpo. Las llamas fueron detectadas a las 23.45 hora local, precisamente en la cúpula de la capilla de Guarini, donde siempre se exhibió el relicario que desde el siglo XVI guarda en su interior el Santo Sudario. La capilla llamada así en honor al arquitecto que la mandó construir en el siglo XVII, Guarino Guarini-, estaba revestida en madera y resultó completamente destruida. Las causas del incendio aún no fueron detectadas, aunque se presume que pudo haber sido provocado por un cortocircuito, o por un problema derivado de los trabajos de reestructuración de la capilla. “Por ahora excluimos la posibilidad de un incendio intencional”, afirmaron fuentes de la Jefatura de Policía. Las llamas asomaban del campanario de la catedral, que de inmediato fue rodeada por autobombas de la Dirección Antiincendios. Al mismo tiempo, móviles de la Jefatura de Policía cortaron el tránsito. El fuego se extendió incluso al lado norte del Palacio Real de Turín, construido en 1665 junto a la catedral, y tomó la torre oeste del edificio. “Es una inmensa tragedia que aún no alcanzamos a explicarnos”, declaró el alcalde Valentino Castellani, mientras observaba las tareas de los bomberos. Varios testigos afirmaron que el arzobispo de Turín y custodio del Santo Sudario por orden del Papa, cardenal Giovanni Saldarini, abandonó la catedral con lágrimas. También lloraban los cientos de turineses que se congregaron frente al Duomo, como llaman a la catedral. EL RESCATE. Hace apenas unos días habían finalizado las tareas de restauración de la fachada del edificio, que alberga varias obras de arte de incalculable valor histórico. Por esa razón, el Santo Sudario se encontraba provisoriamente en el altar central de la catedral, y no en la capilla Guarini. Una dotación de bomberos logró atravesar las llamas. Uno de ellos, Mario Trematore, consiguió romper con una maza la cuádruple barrera de vidrio blindado que protegía al relicario de plata donde se guarda la Sábana Santa. Ayudado por algunos colegas, tomó el relicario y lo llevó a un lugar seguro fuera de la catedral. El bombero apenas pudo murmurar: “Dios me ha dado la fuerza para romper esos vidrios”. De inmediato tuvo que ser atendido por los médicos convocados al lugar, debido a un principio de asfixia. El alcalde Castellani abrazó a los miembros de la dotación y, emocionado, les dio las gracias por su valentía. Cuando la muchedumbre vio que la reliquia estaba a salvo, estalló en un largo aplauso y en llantos de alegría. “Está intacta, es un milagro”, exclamó el cardenal Saldarini cuando vio de cerca el lienzo. Tampoco el relicario de plata resultó dañado por el fuego ni por el agua. El Santo Sudario fue llevado en un auto de la policía, escoltado por varios móviles que hacían sonar sus sirenas. Quedó depositado en la casa del arzobispo de Turín. Al cierre de esta edición, la intensidad del incendio parecía haber mermado, al haber disminuido la fuerza del viento. Una Noticia Señaló Después Del Extraño Incendio. El reciente incendio en la catedral de Turín, en el que estuvo a punto de quemarse la Sábana Santa, ha desatado rumores. Algunos han comentado que este sospechoso “accidente” tenía lugar después de un último descubrimiento científico sobre la Sábana Santa, con el que se ratificaba la veracidad de esta reliquia. ¿Qué se sabe de ese descubrimiento y del tema del incendio? Habrá que investigar despacio para llegar a conocer si el incendio de la catedral de Turín ha sido un atentado. No obstante, Vittorio Messori, prestigioso periodista italiano, conocido por sus entrevistas al Papa y al cardenal Ratzinger, ha escrito un artículo en el Corriere de la Sera, en el que avanza la hipótesis de que nos encontramos ante un intento de destrucción de la Sábana Santa.
Los descubrimientos sobre la Sábana Santa habían colocado últimamente en una situación incómoda a los opositores de esta reliquia. Se había confirmado que las pruebas del Carbono 14, realizadas el año 88, según las cuales la Sábana era una falsificación de la Edad Media, fueron un error. La prueba del Carbono 14 no es aplicable a un tejido que ha sido enriquecido en su carbono por una infinidad de agentes externos. En concreto, los incendios que la Sábana ha sufrido en su larga historia, bastarían para justificar una alteración de la estructura molecular del tejido y por lo tanto, invalidar la prueba del C-14.
El 11 de Abril de 1997 hubo otro gran incendio en el lugar en el que la Sábana se encontraba junto a la Catedral de Turín. Ellos tampoco lograron hacer desaparecer el testimonio. El arzobispo Giovanni Saldarini destacó: La tela es un modelo insuperable de realismo cristiano, un misterio que nos supera y al mismo tiempo nos acompaña. Después de la bullada intervención de los medios de prensa o comunicación que al mundo señalaron que la Sábana era falsa ¿Dónde has encontrado una reacción del ámbito evangélico, religioso y filosófico ante la burda conspiración que hizo así reaccionar a los medios de información? Con la Sábana se equivocaron dado que se metieron entre las patas de los caballos, metieron la pata y quedaron al descubierto aunque muy protegidos por la información que “ellos” como desinformación controlan. Quedo pensativo dado que el Santo Sudario es algo que desde niño me impactó por Fe natural y no por ciencia. Sin embargo es la propia ciencia que intentó ser manipulada la que lo corrobora como auténtico. Pienso cuán valiente ha sido el sabio de la Universidad Hebrea de Jerusalén, Avinoam Danin, para revelar en un Congreso Internacional lo que reveló. Algo está pasando y ello es positivo. A su vez quisiera saber qué pensarán ahora aquellos que usando sucias, arteras y desleales armas, en forma desesperada y con mucho apoyo de los medios de información, intentaron vanamente descalificar y destruir al Santo Sudario… ¡CUIDADO! La Sábana Santa señores, se mira pero no se toca. ¿Qué tecnología logró hacer el Manto Sagrado?
Si se mantiene como tesis que no corresponde a la época de Jesucristo de acuerdo al análisis de Carbono 14 que nadie supervisó, ¿Quien lo hizo, Quién podría pintar una tela mediante una explosión intensa de energía de corta duración y codificar esa imagen para que permitiera ser un negativo fotográfico tridimensional lleno de datos históricos que eran desconocidos?. Y hacerlo para que con moderna tecnología se logre una lectura tridimensional codificada con detalles sobre la crucifixión que ahora se hacen conocidos y que gracias al testimonio de la Sábana, al ser investigados se han comprobado como reales. Los clavos no pasaron por las manos sino que por una área muy precisa de la muñeca; no hubo una corona de espinas sino que un casco de espinas; al ser sepultado pusieron sobre cada ojo una moneda, un leptón de la época de Poncio Pilatos, además de mostrar con sorprendente detalle todas las heridas del castigo recibido No hay poder humano capaz de lograrlo. La tela como la ciencia lo demostró es la Síndone que cubrió a Jesucristo y la imagen corresponde a la acción de la energía liberada por el cuerpo que se desmaterializó y rematerializó en un cuerpo de una dimensión más sutil como es el del resucitado Jesucristo. ¿Quiénes son los que temen esta verdad e intentan acallarla a como de lugar? Al hacerlo sólo logran desviar la atención hacia otros seres no humanos dotados de una tecnología y con un conocimiento del pasado y del futuro que supera nuestra imaginación. Sea quien sea el que tiene la razón lo allí sucedido no es obra humana. ¿Qué tecnología logró “pintar” la imagen de la Señora de Guadalupe hace más de cuatrocientos años logrando un retrato a color que hace decir a los entendidos que la imagen es parte de la tela y no una pintura, que el rostro supera en belleza a cualquier otro rostro pintado por los famosos maestros del arte clásico y que sus ojos son como ojos reales que reflejan la imagen de lo que sucedió al momento de desplegar la manta el indio Juan Diego? No hay poder humano capaz de hacer algo semejante. ¿Cómo entonces fue lograda la impresión de esta imagen en una tela que no debió durar más de 25 años sin descomponerse? La respuesta dada por un investigador es que allí hubo una presencia invisible que dejó cual fotografía estampada en la tela su imagen, mostrando en los ojos el reflejo de las figuras de las personas presentes.

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