Jesús en Otras Religiones.


Jesús El Primogénito Y El Despertar Eterno Según El Maestro Hebert. En aquel tiempo la esclavitud pedía su libertad comenta el Maestro Hebert a sus adeptos, quienes muestran profundo interés por saber la trayectoria de Jesús, el Primogénito que causó el temor en el Imperio por cumplir el Mandato Divino de rescatar en el interior de los hombres, la Palabra Sagrada del Origen y Despertar el Espíritu con la enseñanza de los Grandes Iniciados. Reunidos en las faldas de los Montañas de Gales, los aprendices pertenecen a un mosaico religioso generado por las migraciones indogermánicas: Hay católicos, hindúes, judíos y musulmanes con la aspiración, en ese momento de principios del Siglo VI, de alcanzar la Iniciación en la Doctrina Secreta que adquirió el Maestro Hebert en el Templo de Luz de los Esenios en el corazón del Tíbet. Los jóvenes se atropellan en sus preguntas: ¿Es cierta la existencia de Jesús? ¿Vivió realmente entre los Esenios? ¿De verdad llegó a ser tan grande? ¿Por qué se dice que fue el Primogénito de Dios? ¿Logró realmente resucitar? ¿Era un Profeta o era un Iniciado? En medio del confortable clima de primavera y la inquietud de sus adeptos, Hebert de inmediato confirmó la presencia del Maestro Jesús entre los Esenios. A temprana edad el hijo de María y José llegó a ser un Iniciado. Desde muy pequeño abrió las puertas del Templo de Luz y recibió la Enseñanza de los Augustos Misterios que ahora se les entrega a esos jóvenes con sed del conocimiento externo y que deben ser conducidos con suavidad y firmeza, hacia el interior de cada uno en donde reposa la Herencia Divina desde el Principio de los Tiempos. Con modestia Hebert explica que alcanzó el grado de iniciación por el conocimiento y su aplicación, empero solamente llega a ser Iniciado aquél que en realidad lo hace vida, que lo practica, cuando en realidad se manifiesta todo el amor intenso, todo el Amor Divino. Aun existen en mi interior, ciertas insatisfacciones. Cuándo volteo a ver el entorno y descubro tanta miseria y tanto dolor, lo reconozco; ¡me he dejado llevar por la pasión! Para ser Iniciado es insuficiente conocer los Principios teóricos de todos los grados. Es equivocado pensar que por medio de la memorización del conocimiento escrito y oral puede alcanzarse ese nivel. Es necesario que la Enseñanza adquirida se vuelva una práctica cotidiana, que tenga vida dentro de uno mismo en cada una de las partes más pequeñas del cuerpo. Cada concepto de la Doctrina Secreta debe manifestarse en lo más profundo del ser y proyectar así el equilibrio interno en el amor perfecto y ese es el Amor Divino. Jesús logró alcanzar ese grado en el dominio y gobierno de todos sus centros de poder corporales. Al igual que otros Maestros que fueron por el mundo para descubrir la grandeza del ser humano, explicó el indogermánico. En ese tiempo Roma era un Imperio celoso de su poder y gloria militar en donde la esclavitud de los hombres pedía la libertad cuando regresó Jesús a su lugar de origen para anunciar la Palabra Sagrada en el interior de los Hijos de Dios. A diferencia de otros Iniciados por el momento que se vivía su actividad movió el miedo político y buscaron diferentes formas para destruirlo. Los Profetas también pertenecen al importante grupo de los Iniciados en diferentes niveles y Jesús no vino a dejar profecías, su misión consistió en abrir la Enseñanza a todos los hombres, elegido porque con él no se corría el riesgo de que pudiese ser envuelto o tocado por las vanidades superficiales del espacio y el tiempo ya que cuando se dominan todos los grados de la Enseñanza Iniciática y se hacen vida, se logra estar más allá de todo bien y de todo mal, únicamente se tiene el contacto con la Quinta Esencia, la Fuerza Divina. Ya no es fácil caer ante las tentaciones mundanas. Muchos Profetas alcanzaron esos niveles con la diferencia de no enfrentar situaciones políticas adversas y cumplieron con su servicio de prevenir o anunciar acontecimientos de desastre. “Son clarividentes caracterizándose por profesar y proclamar a los cuatro puntos cardinales, el amor al Padre Creador ya que es parte de un servicio que adquieren por libre y espontánea voluntad y van pregonando el Despertar del Espíritu y es como parte de la entrega absoluta a los principios rectores del Universo. Un clarividente puede ser sencillamente aquella persona con capacidad para anticipar acontecimientos pero no necesariamente tiene que estar al servicio de la Obra Divina. Únicamente tiene abierto el canal de la clarividencia más eso no significa que sea un Profeta. En cambio un Profeta es aquel que pregona el amor y la hermandad, puede curar, predecir y guiar por el sendero de la Luz. Merlín inquiere: “¿Sería lo mismo Jesús?”. Hebert concede esa posibilidad con la salvedad de que los Profetas ya habían anunciado de su llegada para entregar la Palabra y se cumplían entonces las profecías. El mahometano Irvin sugiere que “era Hijo de Dios” y escucha: Todos somos Hijos de Dios. A él se le llama el Primogénito porque hace vida todos los Principios de la Iniciación. Todos, él hizo vida todos y cada uno de los Principios de la Enseñanza. Alcanzó un lugar en donde ya no existe límite alguno y el dormir de la materia significa únicamente el Despertar Eterno. ¡A mí me gustaría llegar a ese nivel! Ser como él fue, comenta Adam y Merlín le reprocha: ¿Cómo puedes aspirar a tanto? ¡Es soberbia eso que piensas! Hebert ataja: ¡No! Sí en Adam está el aplicarse en la entrega absoluta de la misma manera en que lo hizo Jesús tomándolo como un ejemplo, no puede considerarse soberbia si no al contrario, sería el compromiso de cumplir el Mandato Divino. En cambio, si únicamente ambiciona adquirir los poderes del Maestro sin dar nada de sí mismo, caería en un gran egoísmo que limitaría su acción en la superficialidad de la vanidad y satisfacción personal. Por ello es importante descubrir que el encuentro con el Padre, es una labor disciplinada para reconocer el interior del cuerpo, sus centros de energía y sus conexiones con el campo etéreo para comunicarse con el Espíritu, el sendero exclusivo para llegar al Eterno. Buscar en la profundidad de uno mismo, es el verdadero camino de la Luz. Y no en el exterior dominado por la veleidad del poder humano. Más, debe tenerse cuidado. Ir en forma solitaria por los misterios de la Enseñanza puede generar confusión y la desviación de los objetivos anhelados. La elección del Maestro o la Escuela para buscar la Iniciación, debe hacerse con cuidado para evitar el engaño. Irvin retoma la inquietud sobre el cumplimiento final de las profecías. Y con profunda atención escucha a su Maestro: Hay muchas por cumplirse. Muchas sobre el final de los tiempos. Hebert guarda silencio unos instantes. Aspira profundamente y dice: Se presentarán señales que pasarán desapercibidas o serán ignoradas por los hombres. El hombre habrá alcanzado un nivel de poder muy amplio más allá de la luna. El cielo se volverá cada día más delgado. La protección natural que tiene la tierra se volverá muy frágil. Habrá escasez de agua y alimento. Vendrán tiempos muy difíciles en donde la humanidad perderá los estribos y se volverán como autómatas y estarán viviendo como enemigos ya que las bajas pasiones y los vicios serán quienes gobiernen, anuncia con pesar el Iniciado. Anticipa que aquellos que estén preparándose en el Crecimiento del Espíritu, enfrentarán muchos obstáculos, ocasionados por los mismos avances del hombre con el desarrollo de instrumentos que, sin darse cuenta, contaminarán los campos dimensionales en donde quedarán atrapadas las mentes de los adeptos. ¡Y desde allí, serán gobernados! Merlín apunta la inquietud sobre el futuro del ser humano: El hombre quedará atrapado en él mismo a causa de sus propios avances. Recibirán en la meditación, falsos mensajes atribuidos a Dios y creyendo que llegaron a los máximos niveles de la Enseñanza atentarán contra el Principio Sagrado de salvaguardar la vida propia o cuidar el cuerpo temporal, que como templo amoroso, asila al alma. “El hombre se perderá en su inteligencia y ensoberbecido se volverá tan ambicioso que buscará gobernar como si fuese un dios desde lo alto. Decidir a su capricho sobre la vida y la muerte. Dejará que vivan los más fuertes y sacrificará a los que considere débiles o inservibles. A través de ese gobierno enviará mensajes de los cielos de tal manera que habrá quienes crean que hablan con los dioses o con los ángeles para creerse los nuevos profetas. Esos que gobernarán los cielos se harán pasar como Dioses. No se puede prevenir. Solamente debe uno prepararse para tener un encuentro con el Amor del Origen. Recordar y seguir la Enseñanza de los Grandes Iniciados que como Jesús manifestaron y revelaron la generosa bondad del Creador con sus Hijos”.
Jesús Pagano. Por Alsaciah. El crepitar de las llamas del Niceno Concilio hoy llega hasta nosotros recordándonos que alguna vez tuvimos un mágico pasado, una verdad exacta sobre nuestros orígenes y un hermoso Maestro nacido bajo el signo del pentagrama microcósmico. Ante Él fueron tributados los mayores dones que los grandes magos herederos de los sagrados hierofantes de Caldea podían ofrendar: El oro símbolo solar del conocimiento, el incienso símbolo de la Divinidad y la mirra, símbolo de la inmortalidad. Más, aquí estamos huérfanos de la gran herencia perdidos en la vaguedad de la falta de entendimiento adorando una falsa imagen fabricada a conveniencia y procurando recomponer de aquellas cenizas nuestra Verdad. Y de ellas extraemos unos pocos recuerdos rescatados de la antigua sabiduría y de la oculta tradición que no son más que pálidos matices de aquel oro que bebíamos en cada aurora. El Maestro Sananda, Jesús, Joshua o Jasón, fue él más alto Iniciado de nuestro período solar y su morada se halla en el Sol Central. Era su Padre él más alto Iniciado del período de Saturno hallándose su morada en el Sol Espiritual. Su padre según la materia un anciano sabio de 93 años, viudo, con cinco hijos, uno de ellos pequeño, fue un alto Constructor del Templo, un “Arche-tekton” y como tal conocía planos y dimensiones, en los cuales fácilmente se desplazaba y que siglos más tarde se convertiría en el venerado Conde de Saint Germain y aún en más. Era su Madre, el Espíritu Santo, la Mente Universal, Yahvé, que fue él más alto Iniciado del periodo lunar y su morada se halla en el Sol visible. Su madre según la materia, fue una joven adolescente de 15 años que se había encarnado con la exclusiva misión de ofrecerle un regazo de pétalos donde El se cobijara….. Las arañas trabajaron duro aquella entera noche del día cruel para que los indagadores de aquella cueva la creyeran vacía y abandonada. Dicen que Glastonbury la céltica Ynis Widrin lo vio crecer en su adolescencia cuando la presión del sacerdocio judío luego de su visita al Templo se volviera asfixiante e insoportable. La misma Glastonbury cercana al gigantesco círculo zodiacal, señal visible que facilitaba la llegada de los visitantes del cielo, que más tarde sería morada del Mago Merlín y del Rey Arturo con su enigmática mesa redonda….. Y los 33 años divinos, que no necesariamente se contabilizaron como humanos, (abundantes testimonios de ello existían en los escritos quemados y por cuya ausencia se producen tantas dificultades cronológicas), se desenvolvieron en misterios develados, porque la Biblia no está escrita como fue vivida. Era su fuerza la de las enseñanzas secretas y el río de Luz que a través de sus ojos, boca y manos fluía en la mayor de las sabidurías arcanas, de las que hoy ni noción tenemos, pues nos fueron arrebatadas por aquellas llamas que todo lo destruyeron, acabando con nuestra esencia….. Mirad las palabras del Evangelio de los Esenios. ¿No son palabras semejantes a las de un druida? Por adoración de Atón, Él creó su expiación dando su sangre en el Calvario para establecer la vibración del rayo eterno de la Tierra al Padre. Lo sabemos por el Arcángel Gabriel el que también con enojo recrimina al mundo, haber dado tan terriblemente errónea y descuidada interpretación a sus últimas Palabras. “Él, Eli, lama zbactani” pronunciadas en la más antigua Lengua Solar o Lengua Madre el zenzar significando: “Aquellos que me difaman mantendrán abiertas mis heridas”. Porque El que hacía solemnes promesas a Atón, jamás podría haberse lamentado, diciendo lo que le endilgaron. Doce años después de la resurrección Él conquistó el trigésimo Eón liberando a Sophia y se alejó y regresó en aquel plenilunio de Tybi dejando su Vestidura de Luz en el 1er. Misterio para que los 12 Poderes salvadores del Tesoro de Luz lo pudieran reconocer. Y aquellos que pensaban que ya habían discernido todo, descubrieron que apenas alcanzaba él más bajo de todos los Misterios. Los Eones esto es los Eternos, las emanaciones del absoluto divino, intermediarias entre Dios y la Creación se reunieron forjando la plenitud de la Divinidad, esto es el Pleroma, quedando todo ese manantial de Luz en humanas manos y fértiles plumas. Más luego el fuego forjado por aquellos que les gusta medrar con la ignorancia para así no perder tanto dominio, todo lo consumió. Y desde ese momento vagamos en la búsqueda de nuestra identidad, nuestra mágica esencia y nuestra poderosa taumaturgia, sabiendo que hace más de dos milenios Él nos las enseñó. Y desde ese momento Él mismo se convirtió en pagano porque de sus altísimas Enseñanzas nada se conservó. Porque por definición Paganos somos todos aquellos quienes no pertenecemos a ninguna de las religiones oficiales o mayoritarias. Y de su Verdad Mágica en ellas, nada quedó.
Jesús Profeta De Islam.Cuanto más se ha tratado de averiguar quién era Jesús en realidad más se ha descubierto lo poco que se conoce sobre él. Hay datos limitados sobre sus enseñanzas y sobre algunas de sus acciones, se sabe muy poco acerca de cómo transcurría su vida día a día o cuál era su comportamiento en las relaciones cotidianas con el resto de la gente. Está sobradamente demostrado que los cuatro Evangelios aceptados a pesar de que contienen algo de verdad no sólo han sido alterados y censurados a lo largo del tiempo sino que tampoco son relatos de testigos presenciales. Ciertamente la imagen que mucha gente tiene de Jesús, quién era y lo que hizo está distorsionada. El Evangelio más antiguo es el de Marcos, escrito cerca del año 60 D.C. Marcos era hijo de la hermana de San Bernabé. Mateo era un recaudador de impuestos funcionario de poco rango que no acompañó a Jesús en sus viajes. El Evangelio de Lucas se escribió mucho más tarde y de hecho procede de la misma fuente que el de Marcos y el de Mateo. Lucas era el médico de Pablo y como éste no conoció a Jesús. El Evangelio de Juan procede de una fuente diferente y su redacción en griego es todavía posterior alrededor del año 100 D.C. El autor de este Evangelio no debe ser confundido con Juan el Discípulo puesto que se trata de otra persona. Durante dos siglos se discutió acaloradamente si este Evangelio debía aceptarse o no como relato fidedigno de la vida de Jesús y si debía incluirse en las Escrituras. Dado que ninguno de los Evangelios ha sido escrito por personas que vieran u oyeran los sucesos y palabras que relatan no resulta sorprendente que a menudo difieran entre sí las descripciones de sucesos específicos a veces contradiciéndose unas con otras y que varios de los sucesos más relevantes de la vida de Jesús no sean tan siquiera recogidos en los Evangelios. En su libro La Biblia, el Corán y la Ciencia, el Dr. Maurice Bucaille comenta: Cada uno de los cuatro Evangelios contiene un gran número de descripciones referidas a sucesos que a veces se encuentran en uno de los cuatro, en varios o incluso en todos. Cuando aparecen sólo en uno plantean a veces dificultades. Así en el caso de algún hecho de considerable importancia es sorprendente encontrar dicho suceso mencionado por un solo evangelista. Como ocurre con la Ascensión de Jesús a los cielos en el día de la Resurrección. En otras ocasiones hay numerosos acontecimientos descritos de forma diferente a veces de forma muy diferente por dos o más evangelistas. Los cristianos se asombran a menudo de la existencia de tales contradicciones en los Evangelios siempre y cuando las descubran. Ello se debe a las repetidas veces que con el mayor énfasis se ha afirmado que los autores habían sido testigos presenciales de los sucesos que describen”. Afortunadamente existen otras fuentes de información que hablan de Jesús algunas de las cuales han sobrevivido a los repetidos intentos de la Iglesia establecida para suprimirlas o destruirlas: En los primeros días del Cristianismo circularon muchos escritos sobre Jesús. Posteriormente se consideró que algunos no tenían autenticidad suficiente y la Iglesia ordenó ocultarlos de ahí el nombre de Apócrifos. Algunos de los textos contenidos en estas obras se preservaron bien puesto que se beneficiaban del hecho de ser apreciados por la mayoría de la gente según se cita en la Traducción Ecuménica. Este es el caso de la Carta de Bernabé; pero otros desgraciadamente fueron brutalmente rechazados quedando apenas algunos fragmentos de los mismos. Se les consideraba mensajeros del error y en consecuencia fueron apartados de los ojos de los fieles. Obras tales como los Evangelios de los Nazarenos, los Evangelios de los Hebreos y los Evangelios de los Egipcios, conocidos por citas extraídas de los Padres de la Iglesia, estaban sin embargo estrechamente relacionados con los Evangelios canónicos. Lo mismo puede decirse del Evangelio de Tomás y del Evangelio de Bernabé. En lo que respecta a otras fuentes, el descubrimiento de los famosos Rollos del Mar Muerto ha arrojado una nueva luz sobre la naturaleza de la sociedad en la que nació Jesús a pesar de que algunos de sus contenidos hayan sido suprimidos intencionalmente y el público en general sólo pueda tener acceso a partes seleccionadas de antemano. El Evangelio de Bernabé cubre la vida de Jesús de forma más extensa y precisa que ningún otro Evangelio. Consultadas fuentes como el Corán o los Hádices se clarifica aún más la imagen Jesús. Una imagen que en aspectos muy importantes es diferente a los mostrados por las diferentes iglesias cristianas:

  1. En primer lugar que Jesús, la paz sea con él, no era el hijo de Dios en el sentido literal de la palabra sino que como Abraham, Moisés y Muhammad a continuación era un Mensajero de Dios.
  2. Como todo ser humano tenía que alimentarse, dormir e ir al mercado.
  3. Jesús inevitablemente se vio inmerso en una batalla contra aquellos cuyos intereses entraban en conflicto con sus enseñanzas. Era gente que o bien no aceptaba la guía que Jesús había recibido o que sabiéndola verdadera elegían ignorarla a fin de buscar el poder, las riquezas o la gloria ante los ojos de los hombres.
  4. La vida de Jesús en la tierra es parte integral de la historia judía y que para comprender la historia de Jesús es necesario tener en cuenta la historia de los judíos. A lo largo de su vida Jesús fue un judío ortodoxo practicante y el hecho de que viniera para reafirmar y revitalizar las enseñanzas originales de Moisés alteradas a los largo de los años es algo que no debe ser olvidado.
  5. Jesús no fue crucificado sino que lo fue alguien que se le parecía.

La Anunciación De Jesús Según El Corán. La milagrosa concepción y nacimiento de Jesús han sido objeto de abundante controversia. Algunos creen que Jesús no era más que el hijo de José en cuerpo y sangre. Otros aun creyendo en la inmaculada concepción, declaran que era el hijo de Dios pero se mantienen divididos cuando se trata de afirmar si este término debe tomarse en sentido literal o figurado. En Lucas 1. 26-38 se da alguna manera traza los orígenes de Jesús a través de José afirmando al mismo tiempo que Jesús no tenía padre humano, dice: Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, el ángel le dijo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. Ella se turbó por estas palabras tratando de saber el significado de aquel saludo. El ángel le dijo: No temas María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en tu seno y vas a dar a luz a un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. María respondió al ángel: ‘¿Cómo será esto puesto que no conozco varón?’ …… El ángel respondió: Porque ninguna cosa es imposible para Dios. Dijo María: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra. Y el ángel, dejándola, se fue. En el Corán 3. 42 – 47, se describe la misma escena de la siguiente manera: Y cuando dijeron los ángeles: ‘¡María! Allah te ha elegido, te ha purificado y te ha escogido entre todas las mujeres de la creación. ¡María! Dedícate por entero al servicio de tu Señor y póstrate e inclínate con los que se inclinan’. (…) Cuando dijeron los ángeles: ‘¡María! Allah te anuncia una palabra procedente de Él cuyo nombre será el Mesías, Jesús hijo de Miriam; tendrá un alto rango en esta vida y en la Ultima Vida, y será uno de los que tenga proximidad a Allah. En la cuna y siendo un hombre maduro, hablará a la gente y será de los justos’. Dijo ella: ‘¡Señor mío! ¿Cómo voy a tener un hijo si ningún hombre me ha tocado?’ Dijo: ‘Así será, Allah crea lo que quiere; cuando decide un asunto le basta decir: ¡Sé! Y es”.
La Genealogía de Jesús Según El Corán. De los cuatro Evangelios, el de Marcos y el de Juan no mencionan el nacimiento de Jesús ni registran su genealogía; el de Mateo lo menciona sólo de forma casual. Lucas Y Mateo se contradicen entre sí al dar una genealogía humana paterna de Jesús puesto que José es solamente su padre putativo y entonces esta genealogía no tiene relevancia por no ser cierta. Mateo da una lista de veintiséis nombres entre David y Jesús. La lista de Lucas tiene cuarenta y dos nombres. Hay una diferencia de dieciséis nombres entre ambas listas. Si consideramos como edad media de una persona los cuarenta años descubrimos un agujero de seiscientos cuarenta años entre las dos supuestas genealogías de Jesús. En el caso de atribuir una genealogía al único hijo de María que carece de padre biológico tendría que ser la de María, su madre”. En El Corán 19. 27–36 la doctrina de la inmaculada concepción y el nacimiento milagroso de Jesús se confirma que el padre de María desciende de Salomón hijo de David y se llama Imran. La divinidad de Jesús está rechazada categóricamente tal y como muestra esta descripción de lo ocurrido poco después del nacimiento de Jesús: “Y llegó a su gente llevándolo en sus brazos, dijeron: ¡María! Has traído algo muy grave. ¡Hermana de Aarón! Tu padre no ha sido un hombre de mal ni tu madre una fornicadora. Entonces hizo un gesto señalándolo, dijeron: ¿Cómo vamos a hablar con un niño de pecho? Dijo: Yo soy la sierva de Allah. Él me ha dado el Libro y me ha hecho Profeta. Y me ha hecho bendita dondequiera que esté y me ha encomendado la Oración y el Zakat mientras viva. Y ser bondadoso con mi madre; No me ha hecho ni insolente ni rebelde. La paz sea sobre mí el día en que nací, el día de mi muerte y el día en que sea devuelto a la vida. Ese es Jesús, el hijo de María, la palabra de la Verdad, sobre el que dudan. No es propio de Allah tomar ningún hijo. ¡Gloria a Él! Cuando decide algo, sólo dice: Sea, y es. Y verdaderamente Allah es mi Señor y el vuestro, adoradle pues. Este es un camino recto”. El nacimiento de Adán fue el mayor de los milagros puesto que nació sin padre ni madre. El nacimiento de Eva fue también un milagro mayor incluso que el de Jesús ya que Eva no nace de madre alguna. El Corán 3.59 dice: “Verdaderamente Jesús, ante Allah, es como Adán. Lo creó de tierra y luego le dijo: ¡Sé! Y fue”.
Tradiciones Orales Musulmanas. Hay varias tradiciones orales musulmanas que mencionan los dones especiales que Jesús había recibido desde temprana edad. Las siguientes descripciones provienen de las Historias de los Profetas, de Az-Za’labi:
Dijo As-Sadi: “Cuando Jesús, la paz sea con él. Estaba en la escuela solía decir a los otros muchachos lo que estaban haciendo sus padres respectivos. Decía: ‘Vete a casa porque tu gente ha estado comiendo esto y lo otro y han preparado estas cosas para ti”. El muchacho iba a su casa y comenzaba a protestar y llorar hasta que al fin le daban lo que Jesús había descrito. Su gente le preguntaba: ¿Quién te lo ha contado? Y el muchacho respondía: Jesús. Su familia ordenaba entonces al muchacho y a otros de sus compañeros que se quedaran en la casa. Cuando Jesús vino a buscarlos dijeron: No están aquí. Jesús dijo: ¿Quién está entonces en la casa? Contestaron: ‘Cerdos’. Dijo Jesús: ‘Pues cerdos sean. Cuándo la gente abrió la puerta donde se supone estaban ¡eran cerdos! Los Hijos de Israel comenzaban a estar molestos con Jesús así que su madre, temerosa por él, lo subió a un burro de su propiedad y huyeron a Egipto.”
Wahb dijo: “El primer signo que vio la gente de Jesús, fue que su madre estaba viviendo en la casa del jefe de un pueblo de Egipto a la que José, el carpintero, lo había traído cuando le acompañó hasta esta tierra. Los pobres solían acudir a casa de este jefe del pueblo. En una ocasión, parte de su dinero fue robado pero el jefe no sospechó de los pobres. María estaba apesadumbrada por el suceso y por la pena que sufría el dueño de la casa. Cuando Jesús se dio cuenta de la desazón que afligía a su madre le dijo: ‘¿Madre, quieres que lo guíe hasta donde está el dinero?’ María contestó: ‘Sí hijo mío’. Jesús dijo: ‘Dile que reúna a los pobres en la casa’. María lo comunicó al dueño de la casa y éste así lo hizo. Cuando estaban todos reunidos, Jesús se dirigió hacia dos de ellos, uno de los cuales estaba ciego y el otro cojo, y colocando al cojo sobre los hombros del ciego dijo a éste último: ‘Ahora levántate’. El ciego contestó: ‘No soy tan fuerte como para poder hacerlo’. Jesús le dijo: ¿Cómo es que ayer sí pudiste?’ Cuando oyeron las palabras de Jesús golpearon al ciego hasta que por fin se levantó, entonces el cojo llegaba hasta el lugar donde se guardaba el dinero. Jesús dijo entonces al dueño de la casa: ‘así es como ayer atentaron contra tu propiedad. El ciego hizo uso de su fuerza y el cojo de sus ojos’. Entonces el ciego y el cojo dijeron: ‘¡Por Dios que ha dicho la verdad!’ Y devolvieron el dinero al dueño de la casa. Este, antes de guardarlo dijo: ‘María, toma la mitad’. Contestó ella:’ No fui creada para esto’. Dijo el dueño: ‘Entonces dáselo a tu hijo’. Dijo María: ‘Su rango es superior incluso al mío’… En esa ocasión, Jesús tenía doce años.” “Cuando María sacó a Jesús de la escuela, le hizo aprender varios oficios. El último que le quedaba era el de los tintoreros, así que María entregó a Jesús al maestro de este gremio para que aprendiera con él. En cierta ocasión, el maestro tenía que ir de viaje y antes de partir dijo a Jesús: ‘Tú ya has aprendido este oficio y yo tengo que irme a un viaje del que no regresaré antes de diez días. Aquí hay artículos de diferentes colores que he marcado con el nuevo color al que deben teñirse. Quiero que los tengas listos para cuando yo vuelva’. Dicho esto, el hombre partió. Jesús, la paz sea con él, preparó un recipiente con un solo color, puso toda la ropa en su interior y dijo: ‘Con el permiso de Allah, sed lo que se espera de vosotros’. Cuando regresó el maestro y vio toda la ropa en un único recipiente dijo: ‘Jesús, ¿qué has hecho? Contestó: ‘He terminado el trabajo’. Dijo el maestro: ‘¿Adónde están las ropas? Contestó Jesús: ‘En ese recipiente’. ‘¿Todas juntas? Dijo el hombre. ‘Sí’ contestó Jesús. Y el hombre dijo: ‘¿Cómo es que están todas juntas en un solo recipiente? ¡Has estropeado los vestidos!’. Dijo Jesús: ‘Levántate y mira’. El maestro se levantó y Jesús sacó un vestido amarillo, uno verde, otro rojo y así sucesivamente, cada uno con el color deseado. El tintorero se asombró y comprendió que era cosa de Allah, Grande y Glorioso que es. Entonces el maestro llamó a la gente y dijo: ‘Venir a ver lo que ha hecho Jesús, la paz sea con él’. Y así, el maestro y sus compañeros y también los aprendices, creyeron en Jesús; y Allah, Grande y Glorioso, sabe más.
Historia De Los Judíos Según El Islam. A fin de poder valorar la importancia de esta época, debemos considerar la vida de Jesús en el contexto histórico especialmente en la historia de los judíos. Ello clarificará aún más la imagen que ya había comenzado a surgir: esto es, que la existencia de la comunidad Esenia, las actividades de Juan y, finalmente, el conflicto entre Jesús y los romanos, eran parte de un patrón que se repite una y otra vez a lo largo de la historia de los judíos. En todos y cada uno de los casos, lo que motiva la revuelta de los judíos contra los invasores extranjeros era el intento hacerles asociar otros dioses con su Dios. Para los judíos era categórico el reconocimiento de la Unidad Divina y la convicción de que Dios es el único objeto de adoración. Como gobernantes los judíos mostraron a menudo una falta total de visión en este arte viéndose sometidos a la esclavitud política sí solían prosperar.
Huida De Egipto. Durante el siglo XII a. C. las 12 Tribus de Israel dirigidas por Moisés y su hermano Aarón huyeron de Egipto. Una vez establecidos en la tierra prometida les fueron enviados varios profetas sucesivamente con el fin de guiarlos y mantener vivas las enseñanzas de Moisés contenidas en la Toráh, que le había sido revelada en el Monte Sinaí. Entre estos Profetas está David que gobernó aproximadamente del 1.000 al 960 a. C., a quien le fueron revelados los Salmos, los Zabur y su hijo Salomón que gobernó del 960 al 922 a. C., a quien se le dio un gran conocimiento y un extraordinario dominio sobre la creación de Dios. Así pues, y gracias al gobierno de ambos las 12 Tribus de Israel estuvieron unidas durante casi un siglo en un solo reino y bajo una dirección profética correctamente guiada. Tras la muerte de Salomón el reino de las Tribus de Israel se dividió en dos.
Los del norte, los Israelitas que en el 722 a.C. fueron invadidos por los asirios. Según los historiadores Judaitas, las nueve tribus y media que integraban Israel fueron aniquiladas casi por completo a excepción de unos 27.000 prisioneros que fueron llevados como esclavos a Nínive ciudad ya no existe en nuestros días pero estaba situada a orillas del río Tigris frente a la actual ciudad de Mosul en el norte de Irak. Se dice entonces que los Israelitas desaparecieron de la historia a pesar de que la Biblia confirma que el Profeta Jonás fue enviado específicamente a Nínive para guiar a los Israelitas cautivos y, según el Corán en 37. 147, “Y lo enviamos a un grupo de cien mil o más”, lo aceptaron y siguieron.
Los del Sur, gente basada en Judá comenzó a ser llamado Judaita que posteriormente llegaron a ser conocidos sencillamente como judíos, abreviación de la palabra Judaitas o de la palabra judeos y comprendían las tribus de Judá y Leví y parte de la tribu de Benjamín. Se consideraban a sí mismos como los auténticos herederos y defensores de las enseñanzas de Moisés a pesar de que varios Profetas, entre los que se incluyen Elíjah y Elisha, fueron enviados por Dios a las nueve tribus y media restantes situadas en el reino del norte, Israel. En el 598 a.C. el Rey Nabucodonosor de Babilonia invadió el reino Judaita y tomó Jerusalén. El Templo de Salomón quedó intacto pero los tesoros del Templo y del Palacio Real fueron expoliados por el nuevo gobernante por lo que los judíos no tardaron en rebelarse contra su nuevo señor. En el 586 a.C., Esto dio lugar a un nuevo ataque por Nabucodonosor en el que tanto el Templo como la ciudad fueron destruidos. El resultado de ambas invasiones fue un gran número de Judaitas llevados a Babilonia como esclavos pero a diferencia de lo ocurrido con los Israelitas del reino del norte, los Judaitas no fueron borrados de la historia.
– Ciro El Grande. La rueda de la fortuna dio un nuevo giro y los persas mandados por Ciro conquistaron Babilonia gracias en parte a las intrigas llevadas a cabo por los judíos cautivos en beneficio de los nuevos invasores. Ciro comprendió inmediatamente el peligro que suponía la existencia de tantos extranjeros en Babilonia por lo que pidió a los judíos que se fueran y regresaran a Jerusalén, donde se les permitiría reconstruir el Templo. En Esdras 2: 64-69, la gran marcha en caravana con destino a Jerusalén constaba de 42.360 judíos, 7.337 criados y mujeres, 200 hombres y mujeres cantores, montados en 736 caballos, 245 mulos, 435 camellos y 6.720 asnos, añadiendo los animales que llevaban las riquezas que habían amasado durante su estancia en Babilonia. Al llegar a Jerusalén, comenzaron la reconstrucción del Templo reuniendo para este fin 61.000 dracmas de oro y 5.000 libras de plata más el tesoro traído desde Babilonia compuesto de treinta caballos cargados de oro y mil cargados de plata. Había además 5.400 recipientes de oro y plata que se colocarían en el Templo una vez terminado éste según Esdras 1: 9-11. Los esclavos que habían regresado a Jerusalén habían aumentado en número y en riqueza. La reconstrucción del Templo finalizó en el año 515 a. C.
Esdras. No todos los judíos exiliados en Babilonia regresaron inmediatamente a Jerusalén. Algunos “judíos Babilonios” no regresaron hasta el 458 a.C. conducidos por Esdras a quien se le unió luego Nehemías gobernador de Judá nombrado por los persas. Una de las razones que retrasaron la vuelta de Esdras a Jerusalén era que estaba ocupado en poner por escrito lo retenido en su memoria sobre la Toráh que había sido destruida por las fuerzas de Nabucodonosor. Una mirada a los cinco libros del Pentateuco generalmente equiparados a la Toráh revelada a Moisés nos muestra un grupo de relatos históricos que narran lo que supuestamente ocurrió durante y después de la vida de Moisés de lo que otros deducen que no pueden formar parte de la revelación original de la Toráh que fue revelada por Dios a Moisés antes de que estos hechos ocurrieran.
Los Seléucidas. Como gobernantes de Jerusalén los judíos no disfrutaron de paz por mucho tiempo. El siguiente invasor fue Alejandro Magno quien, antes de morir, en el año 323 a.C., había llegado hasta la India. Tras su muerte, sus generales dividieron el imperio. Ptolomeo Egipcio, cuya capital era Alejandría. El reino de los Seléucidas se dividió a su vez en dos partes: Antioquía se convirtió en la capital del reino del norte y Babilonia quedó como centro del resto del imperio Alejandrino. Los gobernantes Tolemaicos y Seléucidas tenían constantes enfrentamientos y en una de esas primeras escaramuzas Jerusalén cayó en manos de los egipcios griegos. Los nuevos gobernantes no veían con buenos ojos tal concentración de judíos en la zona por lo que trasladaron a un gran número de los mismos a Egipto. Esto produjo la colonia más grande de judíos fuera de Judá. En Alejandría establecieron un contacto tan estrecho con la civilización griega que las escrituras hebreas se tradujeron al griego entre los años 275 y 150 a.C. Para los gobernantes Tolemaicos basados en Alejandría, Judá era una colonia lejana y los judíos, una vez pagados los tributos anuales, gozaban de una independencia casi total. En el 198 a.C. los Seléucidas arrebataron Jerusalén a los Tolemaicos. Para los Seléucidas, Jerusalén era algo más cercano y se interesaron mucho más por los asuntos de los habitantes de la ciudad que los anteriores gobernantes. El proceso de helenización, que se daba naturalmente bajo la hegemonía Tolemaica, se aceleró bajo los Seléucidas en un intento deliberado de integrar a los judíos en su forma de vida. Este afán forzado alcanzó su máxima expresión durante el reinado de Antíoco Epeplianus.
Los Macabéos. Antíoco cometió el error de colocar una imagen de Zeus en el Templo de Salomón provocando la ira de los judíos que se amotinaron liderados por los Macabéos de Judá con La hoz y el martillo como emblema de su revuelta. A pesar de que Antíoco Epeplianus había saqueado Jerusalén y el Templo en 161 a.C., los judíos no se rindieron y en último término los griegos fueron expulsados de Jerusalén. Los judíos victoriosos encontraron el Templo en ruinas, el santuario desolado, el altar profanado y la puerta del Templo quemada. Reconstruyeron el Templo por segunda vez según descripciones de la Toráh. Los nuevos gobernantes eran tan queridos que pronto se transformaron en los sumos sacerdotes del Templo y nuevos reyes de Israel. Con tal concentración de poder sus manos los nuevos líderes se convirtieron en extremadamente estrictos con el cumplimiento de la Ley y la gente comenzó a desear la administración más benevolente de los gobernantes extranjeros. Cuanto más grande era la insatisfacción provocada por su gobierno más altivos y arrogantes se volvían los Macabéos.
– Los romanos. Una vez más los judíos comenzaron a urdir intrigas contra sus líderes que dieron paso al dominio romano sobre Jerusalén. La ciudad cayó bajo control romano en el 63 a.C. En la época que nacía Jesús, cerca del año 4 a.C., los romanos cometieron el mismo error que los gobiernos precedentes: erigieron una enorme águila dorada en la puerta principal del Templo. Una vez más los judíos enfurecidos se amotinaron contra los romanos. Dos descendientes de los Macabéos fueron los primeros en desplegar las banderas de la revolución. Su objetivo era la destrucción del águila. Para los romanos se trataba no sólo de un acto de sedición e insulto contra su religión. Tras un gran derramamiento de sangre la revuelta fue aplastada. Los dos líderes de la misma fueron apresados y quemados vivos. Al poco tiempo los romanos tuvieron que enfrentarse a otra rebelión. Dos mil judíos rebeldes fueron crucificados. El resentimiento de los derrotados judíos estaba en su apogeo cuando en el año 6 a.C. el Emperador Augusto ordenó llevar a cabo un censo de la población judía a fin de facilitar la recaudación de los impuestos. Pagar impuestos al deificado emperador iba contra las enseñanzas de la Toráh. Los judíos reconocían a un solo rey: Jehová. Nuevos altercados se sucedieron a los anteriores. Los elementos más moderados de la población comprendieron que si la situación empeoraba, el conflicto produciría una masacre completa de los judíos, por lo que aconsejaron someterse y pagar los impuestos a fin de evitar el suicidio sin sentido de la población. Los líderes que compraron la paz a este precio carecían de la estima popular y eran considerados traidores a la nación judía. El nacimiento de Jesús ocurrió justo en medio de esta tensa situación. En este contexto histórico es fácil comprender la oposición de los gobernantes romanos a la figura de Jesús

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