El Mesías.


Por el lugar geográfico, el celo y la interpretación Mesiánica de las escrituras; la espera de una Liberación Político Militar de la hegemonía del Imperio Romano opresor por un medio Paladín Carismático y Militar; de un Ungido Mesías que vendría a liberar a Israel de sus aflicciones, Sin embargo existe evidencia interior en el N.T. de una conexión ideológica muy cercana. Basta decir que los Apóstoles esperaban hasta último momento que Jesús se declarara Mesías de ese tipo. Mateo 16:22, 16:26 donde la expresión “Ganará todo el Mundo y perdiera su alma” es comparable a la conquista Militar vrs. La Salvación del Alma, que es la traducción literal de un dicho de origen hebreo, que quiere decir: Más vale salvar el alma que conquistar el Mundo. También en Mateo 20:20 a 20:28, aquí la interpretación se tiene que hacer literalmente y Jesús mismo explica su enigmática referencia a los Bautismos (MT. 20:22 -23) en los versículos 25 a 27 donde expone los principios del reino de Dios comparados a los principios del reinado humano.
La Fecha De Nacimiento. La fecha exacta del nacimiento de Jesús no se conoce. Según Lucas estaría registrada en un censo realizado en el año 6 D.C., aunque también se dice que nació durante el reinado de Herodes muerto el año 4 A.C. Sin embargo podría remontarse incluso al año 8 A.C., puesto que el decreto de Herodes promulgado al oírse las noticias del nacimiento de Jesús en el que se ordena la muerte de todos los recién nacidos en la ciudad de Belén, debió ser obviamente anterior a su muerte. Según Lucas, la discrepancia entre los dos versículos del mismo Evangelio es de unos diez años. La mayor parte de los comentaristas creen en el 2º versículo, lo cual implica que Jesús nació el año 4 A.C., es decir cuatro años antes de la fecha de nacimiento oficialmente aceptada. Según Mateo 2.1, Jesús nació cuando Herodes el Grande era rey de Judea. Esto quiere decir que su nacimiento no pudo ocurrir después de la muerte de Herodes. El historiador judío Josefo dice en su libro Antigüedades que, antes de morir Herodes, hubo un eclipse de luna. Sabemos que entre el año 5 y 4 A.C. hubo varios eclipses. El que ocurrió precisamente antes de la muerte de Herodes pudo ser el del 12 de marzo del 4 A.C. Josefo mismo dice que Herodes murió antes de la Pascua del 11 de abril del 4 A.C. La fecha de la muerte de Herodes tuvo que ser entonces a principios de abril de ese año. En Lucas 2.1 se dice que Jesús nació durante el tiempo del censo ordenado por el Emperador Augusto. Lucas informa además que el censo fue realizado por el gobernador romano de Siria llamado Quirinio. Por las pruebas encontradas en documentos del historiador Josefo y otros documentos antiguos, algunos fijan como fecha probable de ese censo el año 8 A.C. De ese modo, lo único que podríamos afirmar es que el nacimiento de Jesús tuvo lugar entre los años 8 A.C. (censo de Quirinio) y 4 A.C. (muerte de Herodes). La fecha que todos aceptan con más probabilidad es la de los años 7 ó 6 A.C.

  • El Rey Sacerdote Que Nunca Reina. Con respecto a la tradición popular que dice del origen y el nacimiento del receptor de papel de Jesús se saben. Pero los Evangelios, en los que se basa esta tradición es Considerablemente más vacante en este tema. Marcos y Lucas dicen solamente una cierta cosa en el origen del nacimiento de Jesús y disputan flagrante. De acuerdo con Mateo, Jesús nació en casa, era un aristócrata de familia rica que habito en Belem todo el tiempo, un rey legítimo de la derecha descendiente la casa de David que y de Salomón que fue visitado por los reyes: De acuerdo con Lucas, la familia de Jesús descendiente de la casa de David estaba en una clase menos alta, vivió en Nazaret y habrían viajado más adelante al Belem (la historia relaciona que no ocurrió este censo) y los pastores visitaron a Jesús.
  • Sus Guías, Consejeros Y Vinculados. Sus guías espirituales: Aeholín y Ariel. Su padre: José de Nazaret. Su madre: María de Nazaret. La esencia divina de Jesús se dirige a través de los espacios siderales que conforman esferas concéntricas luminosas y oscuras, dependiendo la evolución de los globos planetarios. Es acompañado por sus guías que ha elegido como inmediatos consejeros (Ariel y Elohin) y por una legión de arcángeles hasta el portal azul turquesa que da a la esfera astral del planeta tierra. Una vez dentro será sometido a un sueño preliminar en espera del momento en que su esencia tome posesión de la materia que ha elegido. Otros seres de radiante luz que han estado vinculados estrechamente a Él a su paso por éste y otros mundos en diferentes etapas han tomado una materia con anterioridad, para aguardar su llegada y acompañarle en su delicada misión. Entre ellos la dulce María con tiernos ojos de Siria, como un rayo de luna sobre la serenidad de un lago dormido; la bella María en su casta virginidad, hija de Joaquín y Ana fue el vaso elegido por la suprema ley para depositar la materia que usaría el Verbo Divino. Ella Ha sido avisada desde niña por su Yo Superior; por cantos de Ángeles y más tarde, visitada por uno de los arcángeles de la legión que aguarda y vela el sueño del Divino Redentor en el plano astral de la llegada del Hombre – Dios que nacerá en su vientre.
  • Escenario Terrestre. Corría el año 8,967 de iniciada la civilización Adámica o el 747 de la fundación de Roma. La mayoría de sus habitantes ajenos e ignorantes de cuanto se ha venido preparando desde planos superiores se debaten en los ternos conflictos humanos tan conocidos en todas las edades de la tierra. Sin embargo existen grupos que reciben de lo alto el aviso del Gran acontecimiento. La llegada del Hombre – Dios el profeta de la Luz anunciado 600 años antes por el profeta Isaías sería el salvador del pueblo de Israel. Los astrónomos, astrólogos y cabalistas de aquella época, conocedores de la conjunción de astros de primera magnitud habían pronosticado grandes cambios en los destinos de la humanidad. El pueblo hebreo esperaba con temor los cataclismos que señalarían el fin del mundo. Había expectación general entre todos los seres civilizados de aquella época. Corrían de boca en boca los rumores de lo que iba a suceder. El imperio romano tenía sometidos a millones de seres entre ellos al pueblo hebreo que esperaba al libertador de Israel desde hacía mucho tiempo; ¡vendría triunfante a aplastar a la raza dominante! El profeta Isaías había anunciado también que El Divino Enviado sería descendiente de la casa de David, por lo que los miembros del Sanedrín la casta sacerdotal del templo de Israel, tenían todas las investigaciones pertinentes entre las familias de alcurnia reunir este requisito ignorado por completo, que cuando Isaías hiciera tal anuncio, se refirió al grupo de Esenios como únicos auténticos seguidores y practicantes de las leyes mosaicas. El rey David era un humilde pastorcillo que fue colocado en el trono de Israel por designios divinos promulgados por Samuel Esenio, profeta de Israel. Vayamos ahora a las escuelas de Silencio, ocultas entre las agrestes montañas, en donde se encontraban los santuarios Esenios, desde donde emanaban las enseñanzas de la sabiduría Divina; donde se guardaban celosamente los archivos secretos en lozas, papiros, pieles, tablillas de arcilla, etc.; que habían sido trasladados a través de los siglos, desde la prehistoria, de lugares como los países del continente de la Atlántida. Los conocimientos eran trasmitidos a los miembros esta gran fraternidad, según iban ascendiendo de grado y en absoluto secreto ya que por siglos habían sido víctimas de grandes persecuciones por parte del gobierno y miembros del sacerdocio, que se decían poseedores de la verdad. Existían en la región de Judea varios santuarios; el del monte Herat, para los habitantes de Samaria; los de los montes Quarantana, Carmelo y Tabor, para los Galileos y, el del Hermòn, para los Sirios. El gran santuario madre era el de las montañas del Moab, al oriente del mar muerto. Los setenta moradores que conformaban la dirección de la gran fraternidad, eran ancianos servidores consagrados al estudio de la Sabiduría Divina; todos pertenecían al grado 7º de iniciación de Misterios mayores, que los hacia maestros del mas alto grado de suprema sabiduría en el planeta. En este gran santuario subterráneo, que empezó a construirse siete años después de la muerte de Moisés, el gran legislador de la humanidad, se encontraba en las dos tablas de piedra que grabara en el Monte Sinal de Arabia, conteniendo el grandioso decálogo que recibiera en forma directa de Jehová. Estas tablas habían sido colocadas sobre un gran pedestal en el salón principal de meditación del santuario, donde se celebraban las grandes ceremonias de iniciación y maestría, y donde se escuchaba de forma directa la palabra y guía de Moisés, así como de los grandes profetas Esenios, Samuel, Ezequiel, Isaías, Elías, Eliséo, Jeremías, Jonás, Malaquías, etc. En los archivos incrustados en las rocas, se guardaban también los originales de los manuscritos escritos en jeroglíficos egipcios, que escribiera el Gran Legislador, sobre el Génesis o libro de los Principios, con sus salmos y profecías; El Éxodo, un breve relato con la nómina de los hebreos que entraron a Egipto con Jacob, el levítico o libro Sacerdotal, en el cual Moisés nombrara a su hermano adoptivo Aarón y a sus cuatro hijos, como primeros sacerdotes de la tribu de Leví, para realizar los cánticos sagrados, oraciones y ofrendas a Jehová, donde describía la ceremonia de consagración de acuerdo a indicaciones que le fueron dadas del mundo espiritual; libro de los números donde anotó la suma exacta de todos los componentes de la nación hebrea, y finalmente “LA LEY” o sea los Diez Mandamientos. Todos los documentos de que constaban los archivos fueron estudiados por JESUS y sus maestros los servidores Esenios al cumplir 21 años, después de haber sido consagrado como maestro de maestros.
  • El Nacimiento Astrológico De Jesús. Desde un punto de vista astrológico llama la atención que el anuncio del nacimiento del Mesías se inicie con signos astrales: los magos – astrólogos y la estrella de Belén. Esta participación astrológica en la validación del origen de Jesús como verdadero Mesías resulta incomprensible a la luz de la negación sistemática salvo momentos esporádicos de la validez de la astrología que hace la iglesia católica; sin embargo con excepción de los Esenios Ebionitas que se distinguían por que nunca se cortaban el pelo, rezaban, llamaban al arrepentimiento constantemente y rechazaban la astrología, encaja perfectamente en el marco de un ambiente Esenio en donde dedicaban la mayor atención al estudio de la astrología como lo prueba el texto 4Q186 de Qumran, un tratado de fisonomía astrológica y otros textos de esta orden religiosa. Estos documentos demuestran que los Esenios de Qumran estudiaban y practicaban la astrología con fines religiosos y por tanto los caracteres astrológicos insertados en la biografía de Jesús: Le estrella de Belén, los doce apóstoles, las siete estrellas de su mano, etc., encajan perfectamente con lo que seria un guión preparado por astrólogos Esenios. Esta tradición astrológica Esenia tiene unos orígenes muy antiguos, pues muchas de sus ideas son persas o zoroastrianas. Las ideas Esenias junto con otras procedentes de los cultos de las comunidades hacia las que se iba abriendo el cristianismo florecieron especialmente entre los cristianos que después se denominaron gnósticos y fue rechazada y perseguida por los cristianos que podríamos llamar línea oficial. Aunque la astrología no era una marca de distinción netamente gnóstica, la adopción de los métodos y el sistema astrológico por los cristianos gnóstico provocó, tras las luchas internas del cristianismo, la asimilación de la astrología como una mas de las herejías. Hypolitus, nacido en Gaza en el 315 D. C., Obispo de Chipre en el 367, muerto en el 403, principal propagandista contra los herejes del cristianismo oficial, en su voluminoso texto “Refutación de todas las herejías”, dedica algunos párrafos a la astrología, su critica resulta muy débil y superficial pero no deja de tener interés pues marca el inicio de los argumentos que se utilizaron en una persecución ideológica de grandes dimensiones. Ataca la astrología, en primer lugar por la imposibilidad de conocer con exactitud el momento de la concepción del recién nacido y por lo tanto de formar un horóscopo fiable del momento de la concepción; también critica la astrología por la imposibilidad según él, de determinar el momento del nacimiento, haciendo una peregrina discusión de sí el nacimiento se produce cuando empieza a salir la cabeza del útero o cuando el cuerpo a salido completamente; Por ultimo critica las diferencias de opinión entre los astrólogos – astrónomos entre las distancias, tamaños y velocidades de los cuerpos celestes, esta critica parece mas bien una critica al estado de la ciencia de su momentos mas que a la astrología es sí. De esta forma la astrología y los astrólogos entran en la historia como víctimas que sufrieron persecuciones sin cuento y tuvo que desarrollarse con grandes dificultades en los siglos siguientes al triunfo del cristianismo como doctrina religiosa oficial del régimen romano imperial. El nacimiento de Jesús ha sido objeto de diversas especulaciones. Siguiendo la doctrina oficial el nacimiento debió suceder el 24 de diciembre del primer año de nuestra era a la medianoche. Esto resulta muy difícil de sostener ya que la fijación de esa fecha se hizo con la intención de hacer coincidir la natividad con las festividades paganas a las que sustituía: La fiesta del solsticio de invierno y el nacimiento de Mitra. Los primeros en especular con cierta seriedad sobre la natividad de Jesús fueron los astrólogos Árabes de la corte Sasánida persa y estos la suponen coincidente con el acontecimiento astronómico de más singular importancia para ellos, la conjunción de Júpiter y Saturno que podría haber sido la que los magos – astrólogos vieron en el cielo antes de iniciar su viaje. El elemento mas significativamente astrológico de la natividad de Jesús es la señal en el cielo, la estrella de Belén que avisa de un nacimiento regio o prodigioso a los astrólogos magos, quienes deciden emprender un viaje para rendir homenaje a ese recién nacido. Esos magos – astrólogos pudieron bien ser judíos Esenios, hombres de ciencia de la diáspora procedentes de algún lugar no muy alejado a Belén. Pensar en reyes extranjeros resulta poco razonable en primer lugar por la ausencia total de referencias a este acontecimiento en las tablillas astronómicas caldeas de ese periodo y sobre todo por lo poco apropiado que hubiera sido que tres auténticos reyes hubieran aparecido de improviso en la corte de Herodes sin el envío previo de embajadores. La transformación de esos magos – astrólogos, en reyes, pertenece a la leyenda o a la fantasía popular y tiene bastante que ver con los grabados egipcios en los que se puede observar el nacimiento de Osiris siendo adorado por cuatro reyes que le traen presentes, uno de los cuales es negro y representa los reinos del Sur, otro blanco a occidente, otro de tez rojiza al norte y otro de facciones asiáticas al oriente. Los cuatro reyes representan los reinos de los cuatro puntos cardinales es decir del mundo entero. La adoración de los pastores también es muy significativa por la similitud que se hace del nacimiento de Jesús con el nacimiento de Zeus en la gruta del monte Idas donde fue amamantado por la cabra Amaltea y donde fue también adorado por pastores. Si nos guiamos por lo indicado en el texto evangélico, tenemos que aceptar que el nacimiento se produjo durante el reinado de Herodes el Grande y particularmente durante la celebración del censo de Quirinio. Como Herodes el Grande sucedido por su hijo Herodes Antipaz, reino entre el 37 y el 4 a. C. y el censo se celebro entre 6 y el 7 a. C., ese puede ser el margen aceptable para fijar su fecha del nacimiento. Según Kepler los grandes acontecimientos mundiales se producen cada 800 años cuando las grandes conjunciones de Saturno y de Júpiter tienen lugar en la triplicidad del Fuego. Esto nos lleva a rechazar la fecha del año 1. Él, celebre astrólogo y astrónomo Kepler coincide con esto pues él había observado en 1604 una conjunción de Saturno con Júpiter que relaciono con la aparición del protestantismo y le hizo pensar en que algo similar pudo haber excitado la mente de aquellos magos – astrólogos – Esenios de la antigüedad para realizar el viaje buscando su Mesías. Kepler estudio las posiciones astronómicas de esas fechas y llego a la conclusión que la fecha debió ser el año 7 a. C. John Adley propuso la fecha del 22 de Agosto del año 7 a. C., en el momento de la elevación ilíaca de esa conjunción que fue al atardecer. Walter Koch propuso el 14 de septiembre de ese mismo año también al atardecer. Konradin Ferrari d’Ochieppo propuso el 15 de septiembre del 7 al atardecer. David Hughes dio una hora mas precisa las 17h 45m de la misma fecha que Ferrari. Percy Seymour propone las 16h de ese mismo día. Casi todos los investigadores modernos coinciden con ligeras discrepancias en cuanto a la hora debido a que no se puede determinar con precisión las coordenadas del lugar de nacimiento que pudo ser en algún punto entre Belén y Nazaret ni el momento preciso se puede deducir del texto evangélico pues tan solo se dice al respecto que “… hemos visto una estrella elevándose…”. De todos modos esa conjunción se repite bastante por lo que no hay que pensar en que la conjunción del año 7 sea tan extraordinaria para hacer de ella un acontecimiento singularmente histórico. Se sabe que la conjunción del año 145 a. C. fue mucho más espectacular que la del año 7 a. C. y sin embargo no llamó la atención del modo que lo hizo la del año.
  • Las Conjunciones. En el año 7 hubo tres conjunciones de Júpiter con Saturno, la primera a final de Mayo, la segunda en septiembre y la tercera en Diciembre. Si aceptamos la conjunción del 15 de septiembre y contamos ocho días mas para que a Jesús le hicieran la circuncisión en el Templo (Lucas 2:22:24), y cuarenta días para su presentación en el Templo, la visita de los magos debió producirse entre 40 y 50 idas después de su nacimiento, lo cual concuerda con la observación de esa conjunción al final de diciembre y también con la tradición de celebrar la Navidad no como nacimiento sino como adoración al final de ese mes. Todo esto hace suponer que la conjunción del año 7 interesaba por otras razones de índole coyuntural. Patrice Guinar ha propuesto la idea de que sin tener en cuenta la situación política – religiosa de los judíos en aquellos momentos, resulta imposible explicarse el acontecimiento. Tanto Esenios, como Ebionitas, Elotes, Nazarenos, Nazaries, Mandéos, etc. estaban muy preocupados con la llegada del Mesías y algunos como los Mandéos creían que el Mesías era el propio Juan Bautista.
  • Horóscopo de Jesús. Quienes aceptaron inicialmente a Jesús como Mesías redentor del pueblo de Israel fueron los Esenios del grupo de Juan Bautista quien tuvo que desmentir ser el Mesías pues era sospechoso de inspirar o dirigir una sedición política – religiosa de carácter nacionalista o separatista. Los Esenios conocían los rasgos astrológicos que debía tener el Mesías como se ha puesto de manifiesto en los manuscritos de Qumran eran astrólogos. El Mesías tenía un horóscopo con un máximo de luminosidad astral y por lo tanto un mínimo de tinieblas u oscuridad en su alma. La doctrina astrológica de los manuscritos Esenios de Qumran se basa en el dualismo Mazdeista entre la luz y la oscuridad. Lo que sí parece estar claro es que los antiguos judíos usaban la astrología del mismo modo que sus vecinos los Nabateos o los habitantes de Palmara y que usaban la representación del zodiaco (Mazzaroth) como un símbolo de Dios. Cuando el rey Josías (siglo VI a. C.) reformo el culto de Israel, tanto el Sol como la Luna Baal y Asherat o la Reina del Cielo, eran adorados junto con Jehová en el Templo de Jerusalén en una clara muestra de tolerancia social, La reforma de Josías llevo a la religión de Israel a la intolerancia y la xenofobia y los avatares políticos de ese pueblo, a la obsesión mesiánica y apocalíptica poniendo en peligro la paz y la seguridad en todos los pueblos civilizados del Mediterráneo, lo que le llevo a la catástrofe nacional que supuso la destrucción por segunda vez del Templo de Jerusalén y la mayor diáspora que ha conocido ese pueblo. El Mesías, como príncipe de la luz, seria el encargado de redimir al pueblo de Israel. En el tratado astrológico – Esenio 4Q186 se dan las normas de la proporción de luz y tinieblas de cada decanato del circulo zodiacal, (3×12=36 decanatos), Según esta astrología el máximo de luz se produce en el tercer decanato de Virgo. Esto coincide con la fecha del 15 de septiembre. En este contexto se debieron de sopesar todos los indicios y señales que se deducían del horóscopo de Jesús para demostrar que la elección había sido acertada. Así que posiblemente Juan Bautista inspirado por el Ángel Gabriel (decir La Luna para las israelitas) de algún modo persuadiría a María que iba a ser la madre del Mesías de Israel. Esto debió ser el inicio en secreto de la materialización del cumplimiento profético. Es de suponer que semejante anuncio debió de tener unas consecuencias terroríficas en la propia María, pues suponía si se llegaba a conocer su pretensión de alumbrar un Mesías, su condena a muerte, pues un desafío de esta naturaleza al poder político era intolerable en aquel entonces. En la morada de la luz está la generación de la verdad y de una fuente de tinieblas procede la de perversidad. En manos del Jefe de las Luces está el dominio sobre todos los hijos de la rectitud; caminan por los caminos de la luz. Y en manos del Ángel de las Tinieblas está todo el dominio sobre los hijos de la perversidad; caminan por los caminos de las tinieblas. Al Ángel de las Tinieblas se deben las apostasías de todos los hijos de la rectitud…” 1QS – Regla de la Comunidad y divide el zodiaco en 36 decanatos al estilo egipcio retrotrayéndose 9 meses al momento del nacimiento. Según esta teoría, el Sol pasando de un decanato a otro durante esos meses iría produciendo la madurez del feto impregnándole de su influencia tanto benéfica como maléfica. Así pues de los 36 decanatos del horóscopo, a cada natividad concreta le corresponden 27 decanatos de luz y de oscuridad. De los signos, seis, los que siguen a la posición del sol son signos diurnos y los otros seis son signos nocturnos. Así pues en una natividad cualquiera tendremos seis signos de luz como máximo. Según la reconstrucción que hace F. Schmidt del documento 4QCryptic, a cada natividad le corresponden 9 decanatos comunes con nueva partes de luz y 9 de oscuridad y otros 27 decanatos donde puede variar la proporción produciendo nacimientos especialmente afortunados o desgraciados. La inclusión de la parte común nos lleva inevitablemente a la conclusión a que en todas las almas tengamos un mínimo de sombra o parte en tinieblas y también un mínimo de parte luminosa. Así se niega la posibilidad de que puedan nacer personas totalmente perfectas o totalmente diabólicas o tenebrosas. Epílogo. ¿Quién no descree del horóscopo de Cristo salvo algunos astrólogos extraviados afectos al psico-parloteo, que actúan como si hubieran conocido al personaje? El objetivo de este texto es otro: Conocemos al instigador, la génesis, y la puesta en marcha, en la Roma declinante, de esta secta judía que construirá el cristianismo del cual veneramos todavía hoy sus reliquias. ¿Pero quién está en conocimiento de que astrólogos, sabios Esenios, fueron los inventores del Mesías, el Jesús de la historia? El cristianismo nació a partir de los discursos y predicaciones de Pablo quien, a la muerte de Jesús, remodeló sus enseñanzas y construyó una doctrina más aceptable para miles de judíos ortodoxos. Como lo han reconocido Tolstoi y Nietzsche, él fue el inventor del cristianismo. Pero Jesús, el nuevo Mesías, es una creación de los sabios Esenios a partir de ideas astrológicas precisas. Su nacimiento fue elegido para una fecha establecida, el 15 de septiembre del año 7, y consecuentemente el niño fue educado como lo podría ser el futuro Dalai-lama de los Tibetanos, al abrigo de miradas indiscretas. Los Evangelios canónicos son muy circunspectos acerca de sus años de aprendizaje. Durante toda su infancia, se le inculcó la idea de que él era el Mesías, y su bautismo por el Esenio Juan Bautista marca el comienzo de su actividad. Las especulaciones sobre el tema del nacimiento de Cristo son de poco interés en sí mismas; pero no lo es el saber que su doctrina se originó en grupos mesiánicos Esenios, como se puede comprender, por ejemplo, a partir de las palabras dirigidas por Tomás, acerca de que el advenimiento del nuevo Mesías fue preparado por astrólogos, que su formación fueron organizados en el crisol de los refugios Esenios, y finalmente que fueron astrólogos quienes le dieron el impulso inicial a lo que luego va a devenir el cristianismo triunfante en Europa.

NACIMIENTO E INFANCIA DE JESUS. José carpintero de Nazaret quedó viudo con cinco hijos pequeños y se dirige al templo de Jerusalén en busca de ayuda. Dos sacerdotes eran sus familiares y conocían su gran prestigio de rectitud y bondad, le sugirieron tomar una nueva esposa entre “las vírgenes de Dios”, doncellas que vivían en el templo a quienes sus familiares depositaban ahí para ser debidamente preparadas para la vida futura, dentro de la más alta moral. Joaquín y Ana al morir, habían encargado a su pequeña hija María a la custodia de una hermana. María pasó ahí su infancia y adolescencia. Era una bella niña retraída que acostumbraba pasar largas horas en oración en donde escuchaba “La voz”, que le había anunciado prepararse en cada instante de su vida, pues de ella nacería en el futuro, la materia que había elegido el Hijo de Dios, para venir a la tierra. A los 17 años aceptó como esposo a José y es celebrada la fiesta en el templo. Ya en Nazaret, cuando es presentada a los hijos de José los besa tiernamente y les promete ser una segunda madre para ellos, lo que cumple a lo largo de toda su vida. Unos meses antes del nacimiento de JESUS, pide a su esposo la lleve a Bait-Laham para dar a luz en casa su tío Elcana, casado con Sara, hermana de su madre. José dispone el viaje hacia el sur en la próxima caravana. En el alumbramiento, son testigos José, Sara y Elcana; este hecho tuvo lugar la séptima noche del equinoccio e invierno, a la hora de la conjunción de astros de primera magnitud. Bait-Laham se encontraba cercana al gran santuario del Moab, donde se esperaba el gran acontecimiento entre los ancianos servidores Esenios que conformaban la regencia de los demás santuarios. En horas anteriores habían recibido el divino llamado y se preparaban para brindarle todo el apoyo en la difícil misión que debía realizar. Al tener noticias de las matanzas que el rey Herodes había decretado en contra de los niños de Judea fueron los terapeutas Esenios los que se encargaron de ocultar en las montañas a todos los pequeños de familias Esenias para salvarles la vida. Fueron ellos quienes con gran habilidad hicieron desaparecer a José, María y el Divino Jesús preparando encrucijadas y solo unos fueron enterados de la verdadera dirección que tomaron hacia Tiro refugiándose en la torre Melkart, que era un hospital de leprosos ya que nadie se atrevería a acercarse a esos lugares. La sola presencia de JESUS en ese lugar, hizo que poco a poco todos los enfermos recuperaran su salud.

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