ISLAMISMO


Diferencias entre Alá y el Dios de la Biblia.

Autor: Lic. Dawlin A. Ureña; (Pastor, y miembro de la Asociación Científica CRS -Creation Research Society)

Este artículo tiene un matiz pedagógico apologético. Antes del Islamismo, la religión preponderante en Arabia era extremadamente supersticiosa. En la cultura hispana sobrevive la historia arábica de Alí Babá y los 40 ladrones. La gente en Arabia creía en Genios (Jinns), en piedras mágicas, maldiciones, y muchísimas prácticas ocultistas. Preparando genios en lámparas mágicas, volando en alfombras voladoras, etc. Según Kenneth Boa, “los árabes eran personas idólatras politeístas (con más de un dios) y tenían un panteón de dioses. Uno de estos era Alá. También acompañaban a Alá, demonios (djinn) y ángeles. Meca era el centro religioso y contenía unos 360 santuarios para dioses diferentes.”
En medio de ese mundo idólatra y politeísta es donde se levanta un profeta, Mahoma, quien proclama que el único dios verdadero es Alá. Según la religión islámica, el arcángel Gabriel da una serie de mensajes a Mahoma, los que éste escribe en El libro llamado El Corán. y los seguidores de Mahoma y Alá son llamados islámicos y menos apropiadamente, musulmanes.
Los islámicos alegan que el Corán es una escritura inspirada desde los cielos, sin ninguna fuente terrenal. La evidencia muestra que existe influencia cultural, en lugares como Suras 55, 72, 113 y 114.
¿Existen ritos paganos dentro del Islamismo?
Dentro de las muchas creencias históricas, existe una que se llama el Animismo. El Diccionario de la Real Academia Española define animismo como “la creencia de que los espíritus habitan cosas, árboles y otros elementos inanimados”. Los animistas veneraban objetos inanimados como piedras (entre ellos meteoritos) y las usaban como punto central de adoración para un dios tribal en particular. La Biblia hace referencia a estas prácticas abominables ante el Dios de los Judíos y Cristianos.
Los ritos paganos de inclinarse hacia Meca, hacer un peregrinaje hacia Kabah, correr alrededor de la Kabah siete veces, besarla, y entonces correr hacia el río para tirar piedras al diablo, todos formaban parte de las prácticas contemporáneas a Mahoma y a millones de árabes en todo el mundo antes del establecimiento del Islamismo. Lo más interesante de todo esto es que inclusive hoy día, la prensa reporta decenas de personas muertas o heridas en las increíbles estampidas humanas que se forman en estas carreras alrededor de un roca gigantesca (un meteorito) llamada Kabah, y que es usada por los islámicos como el centro religioso más sagrado.
Uno de los elementos de la religión islámica contemporánea puede encontrarse en la religión de los Sabeanos, religión astral que adoraba al dios luna y planificaba sus ritos religiosos alrededor del calendario lunar. Uno de los ritos de los Sabeanos es la práctica de ayunar durante el período de luna creciente a luna creciente. Esta práctica fue adoptada por Mahoma y se conoce como el Mes Sagrado de Ramadán.
De acuerdo con Abdul Salleb, experto en la materia, “Si estas cosas no hubiesen estado presentes antes de que Mahoma recibiera sus inspiraciones de Alá, ¿por qué Mahoma no explicó la razón por las que Alá decidió tomar estas tradiciones de otras religiones para formar una religión nueva?”
De acuerdo con la Enciclopedia Británica, Islam significa “sumisión”. Esta palabra, sin embargo, no es original de esta religión. Islam en árabe era un término usado para realzar la fortaleza y la bravura de los guerreros del desierto.
De acuerdo al Diccionario Webster, la palabra Alá es “Palabra compuesta por la palabra árabe al-ilah, que en Inglés significa “el dios”. El nombre del dios Alá puede encontrarse en escrituras preislámicas y en otros artefactos arqueológicos.
En Kabah, en Meca, la gente adoraba cientos de dioses, pero Kabah fue construida para honrar a la deidad principal, el dios luna cuyo nombre o título personal es Alá, que estaba casado con la diosa sol y que tuvieron tres hijas.
Las mezquitas o templos de adoración islámicos, generalmente tienen un techo en la forma de una luna amarillenta (luna creciente), pintado de amarillo, lo cual muestra la influencia particular de la raíz de esta religión. La familia de Mahoma era adepta a la adoración del dios luna (Alá) y este fue de entre los cientos que había el que Mahoma decidió declarar como el “Dios verdadero”.
Islamismo
Los islámicos contienden que Alá y el Dios de la Biblia son el mismo. Pero existe evidencia abundante que indica que Alá era el dios luna, casado con el dios sol, y quien tenía tres hijas diosas. Alá, por lo menos antes de las visiones de Mahoma, era un dios entre muchos del mundo árabe. Mahoma no inventó una nueva deidad, sino que tomó una de los cientos de deidades arábicas, la que adoraba su familia, y removió a todas las otras deidades del escenario declarando que “Alá es el único Dios”
La Enciclopedia Británica dice: “En el Islamismo, Mahoma es considerado como el último de los profetas (incluyendo a Adán, Noé, Jesús, y otros), y su mensaje simultáneamente consuma y abroga las “revelaciones” atribuidas a todos los profetas anteriores.”. En otras palabras, todo lo que Adán y Noé “profetizaron” y por supuesto Jesús, se cumplía en (Mahoma y por tanto el mensaje de estos profetas tomados de la Fe Judía, quedaba abrogado o eliminado. Ahora Alá le daría a Mahoma un mensaje nuevo… el contenido en el Corán.
Un dios preislámico, convertido en el Siglo 7 en un nuevo dios no puede ser el mismo Dios revelado miles de años antes a los profetas bíblicos! Hagamos un paralelo:

De acuerdo con la Biblia, Dios es:

  • Capaz de tener una relación personal con el hombre. Es “Conocible”
  • Es revelado en tres personas
  • Es amor
  • Se encuentra activamente envuelto en la vida e historia del hombre
  • Es un Espíritu, tiene una personalidad, ama, piensa, es omnipotente, omnisapiente, etc.
  • Es un Dios de gracia
  • El Dios de la Biblia no cambia y sus principios son eternos
  • El Dios de la Biblia llama “Dios” al Mesías (quien los islámicos admiten que fue Jesús) en Isaías 9:6.
  • El Dios de la Biblia llama a Israel “El Pueblo Escogido” en innumerables ocasiones.

De acuerdo con el Corán, Alá es:

  • Imposible de conocer
  • Se encuentra lejano
  • No es ni Padre, ni Hijo ni Espíritu
  • No le importa el hombre
  • No tiene interacción con el hombre
  • No puede ser definido, por lo que solamente se puede decir lo que Alá no es
  • Alá solamente proporciona juicio, no gracia
  • El dios del Corán (de haber sido el Dios de la Biblia) cambió la historia sostenida por el Antiguo Testamento de que a Jesús se le llamaría “Dios poderoso, Príncipe de Paz, Eterno Padre”, dándole el título de “último profeta” a Mahoma, en vez de a Cristo.
  • El dios del Corán niega la deidad de a quien (de ser el mimo de Dios de la Biblia) en el pasado llamara “Admirable Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”- Isaías 9:6
  • El dios del Corán cambia de parecer (de ser el mimo de Dios de la Biblia) y prescribe una fórmula totalmente contraria. Ver el Corán en La Mesa Servida” 32 y 2:120

El hecho de que Alá sea un solo dios no significa que es la deidad que debe ser adorada. El mismo hecho de que el Dios de la Biblia ya era conocido y adorado siglos antes que Alá fuera convertido de uno de muchos dioses en un dios único, es muestra harta de que evidentemente no son el mismo. Debido a que el Corán acepta la Biblia como la Palabra de Dios, debería ser apropiado que los seguidores de la fe islámica se adhieran a sus enseñanzas, si es que después de todo la Biblia fue inspirada también por Alá (si es que es el Dios de la Biblia), si es que después de todo Adán (quien a propósito no escribió ningún texto), o Noé (quien tampoco escribió ningún texto), o Jesús, fueron profetas predecesores de Mahoma y por tanto enviados por Alá (si es que es el Dios de la Biblia).
El Nuevo Testamento claramente indica que los profetas deben seguir al mismo Dios que fue revelado a los profetas más tempranos (propiamente dígase Isaías, Jeremías, Moisés, etc.) y que no se dejen llevar por otros dioses falsos. “Si se levanta en medio de ti un profeta o un soñador de sueños, y te da una señal o un prodigio, si se cumple la señal o el prodigio que él te predijo al decirte: ‘Vayamos en pos de otros dioses’ –que Tú no conociste– ‘y Sirvámoslos’, no escuches las palabras de tal profeta ni de tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os estará probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma. En pos de Jehová vuestro Dios andaréis, y a él temeréis. Guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz. A él serviréis y a él seréis fieles. Pero tal profeta o tal soñador de sueños ha de ser muerto, porque predicó la rebelión contra Jehová vuestro Dios que te sacó de la tierra de Egipto y te rescató de la casa de esclavitud. Él trató de desviarte del camino por el que Jehová tu Dios te mandó andar. Así eliminarás el mal de en medio de ti.” Deuteronomio 13: 1-5
Mahoma no enseñó a sus adeptos el Dios de la Biblia.
Mahoma creó una religión, formada por un poco de cada una de las religiones y creencias predominantes, atractiva para los miles de viajeros y peregrinos que visitaban a Arabia con el fin de adorar a su deidad específica?
No se puede ignorar la profunda influencia que debió haber dejado en el joven Mahoma haber estado en contacto con religiones diferentes de todo el mundo en sus viajes con su tío?
Mahoma, a través del uso de la espada y su historia de la revelación divina, barrió de una vez y para siempre la idolatría desenfrenada en Arabia. Esta gente pasó de una cultura politeísta, a una monoteísta.

El Islamismo y Jesucristo De acuerdo con los teólogos islámicos “Tan extremo es el monoteísmo de los Islámicos que el pecado imperdonable mayor que se puede cometer es asociar a Alá con cualquier otra cosa creada (de acuerdo con el Islamismo, Jesús fue creado)”. En otras palabras, ¡decir que Jesús es Dios es un pecado imperdonable!
En el Corán Mahoma reconoce que Alá enviara a Jesús como el profeta inmediatamente anterior a él (Mahoma). Pero durante su ministerio Jesús ¡el enviado de Alá cometió el “pecado imperdonable” más grosero que se pueda cometer! ¡Jesús extravagantemente se declaró Dios!
;Le dijo Tomás: –Señor, no sabemos a dónde vas; ¿Cómo podemos saber el camino? Jesús le dijo: –Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por Mí. Si me habéis conocido a Mí, también conoceréis a mi Padre; y desde ahora le conocéis y le habéis visto. Le dijo Felipe: –Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: –Tanto tiempo he estado con vosotros, Felipe, ¿y no me has conocido? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo, pues, dices Tú: “Muéstranos el Padre”? ¿No crees que yo soy en el Padre y el Padre en Mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo de Mí mismo; sino que el Padre que mora en Mí hace sus obras. Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en Mí; de otra manera, creed por las mismas obras. De cierto, de cierto os digo que el que cree en Mí, él también hará las obras que yo hago. Y mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre.” Juan 14: 5-12.
Si un islámico lee estas palabras, rasga sus vestidos por la anatema cometida por Jesús, al declararse igual al Padre. Esta fue la reacción de los Fariseos y demás religiosos de la época cuando escuchaban a Jesús proclamar cualidades que solamente Dios puede ostentar.
Reflexión; Si Alá envió a Jesús antes que a Mahoma y Jesús es considerado uno de los Profetas de Alá y los islámicos, creen en Jesús como un profeta, y Jesús se declaró Dios, entonces los islámicos creen en un falso profeta! Si Jesús al declararse Dios, en realidad no lo es y aún así los islámicos le confiesan como un profeta de Alá, entonces ¡Jesús fue un falso profeta!

En el Corán, Mahoma reclama ser mayor que Jesús. Por su parte, Jesús no reclamó ser mayor que nadie, simplemente dijo que Él era Dios. Comparemos a Mahoma con Jesús. Comparemos sus vidas, hechos, ministerios.

El nombre Jesucristo, proveniente de la palabra hebrea yeshua. Significa “Salvador” o Yahweh salva”; y Cristo, que proviene de la palabra griega para Mesías, significa “El Ungido”. El nombre de Mahoma significa el alabado o el exaltado
Nació en Belén aproximadamente en el año 4 a.C. de una joven virgen llamada María. Según Isaías 7:14 Jesús no tuvo padre terrenal. También ver Mateo 1. Nació en Aminah, en Meca, en el año 570 después de Cristo
Criado por María su madre y José, su padre adoptivo Criado por su madre, Halina la enfermera, y luego por su tío y por su abuelo
Su nacimiento, obras, ministerio y alcance se profetizan en más de 300 escrituras, incluyendo Génesis 3:15 y Deut.18: 15 Los Musulmanes creen que Mahoma es profetizado como el Consejero y como el profeta de Deut.18:15
Trabajó como un carpintero con su padrastro en Nazaret Su padre fue llamado Abd Allah en honor a Allah (el dios luna). Mahoma comenzó como un pastor y luego se convirtió en un líder de caravanas.
Hablaba Hebreo, Arameo y Griego Hablaba solamente Árabe. Nunca aprendió a escribir o leer
Sabía escribir y leer. Comisionó a sus seguidores a predicar su mensaje. Aungue nunca escribió un libro, Él ha inspirado más literatura que cualquier otro hombre por más de 20:1 Al ser analfabeto sus seguidores escribieron sus revelaciones, sus dichos y sus actos.
Jesús atrajo multitudes con Sus enseñanzas y milagros, confirmadas por adelantado en las profecías del Antiguo Testamento. Enseñó a las multitudes como “uno que tenía autoridad” Atrajo multitudes con sus enseñanzas y a través de la violencia (la espada) forzó a millones a abandonar el politeísmo y a acatar el monoteísmo, alabando al dios luna (Ala), quien a partir de ese momento se convirtió en el “Dios” único del Islamismo.
Sus milagros y sanidades eran dados libremente y sanó todo tipo de enfermedades. Caminó sobre el agua, calmó los vientos, creó pescados y vino de la nada, mostrando su control absoluto sobre la naturaleza. El Corán es su milagro. No hizo ni un solo milagro en toda su vida ni liberó a sus seguidores de influencias demoníacas.
Se mudó a Capernaún por el rechazo de la gente en su propio pueblo, incluyendo a sus hermanos y sus hermanas. Al regresar a su pueblo, quiso hacer milagros por ellos Se mudó a Medina por el rechazo de los habitantes de su pueblo. Al regresar a su pueblo, lo sometió por el poder de sus ejércitos.
Nunca se casó según los evangelios canónicos. Pero si se casó en secreto con María Magdalena y hubo descendencia, según los Apócrifos y las corrientesd Gnósticas. Se casó con por lo menos 15 mujeres incluyendo su “esposa” más joven, una niña de 9 años de edad.
Vivió una vida sin pecado. Nunca oró pidiendo perdón como oraría cualquier otro pecador. Todo lo contrario, Él perdonó a los que habían pecado. A menudo oraba para que Alá le perdonara sus pecados, como lo hicieron todos los profetas del Nuevo y Antiguo Testamentos.
No libró guerra alguna, y dijo que su reino no era de este mundo, por lo que sus seguidores no debían luchar con las armas contra los gobiernos de la tierra. Fue un guerrero que libró 60 guerras en las que mató innumerables personas, incluyendo a Judíos y Cristianos en su afán por diseminar su monoteísmo dirigido a la alabanza de un solo dios, el dios luna, llamado Alá.
No ordenó la muerte de ningún hombre o mujer, sino que a cambio, murió por los pecados de todos los hombres y mujeres de todos los tiempos. Ordenó personalmente la muerte de miles de hombres y mujeres (la primera fue una poetiza) en pos de promocionar el monoteísmo.
Estableció una religión de verdad y misericordia y ordenó a sus seguidores a “amar a sus enemigos” y a invitar a toda la humanidad a venir a los pies de un Padre amoroso. Estableció un sistema de creencias monoteísta, un imperio terrenal que enseña que todos los que no lo tengan a él como su profeta, a Alá como a su Dios y que no obedezca las enseñanzas del Corán, sería destruidos.
Estableció una relación con Dios el Padre y un reino espiritual, que no es de este mundo, y que durará por siempre con Él como gobernador y rey absoluto. Estableció una religión donde existe un Dios “compasivo y misericordiosos” SOLAMENTE para aquellos que le sean obedientes. Pero salvación… ¡no está garantizada para nadie! La salvación es solamente “si “Dios” quiere”. Alá es el “creador” del hombre, pero el hombre es tan ínfimo y Alá es tan supremo que el hombre no puede conocer a “Dios”.
Murió crucificado por los pecados del hombre en Jerusalén a la edad de 33 años, siendo inocente de crimen alguno. Las corrientes Heterodoxas dicen que sobrevivió a la cruxificción y murió anciano. Murió en Medina debido a efectos de Neumonía. Otra versión alega que su última esposa (la de 9 años), acusó a una mujer judía de envenenarlo a la edad de 62 años.
Resucitó de entre los muertos el tercer día tal y como Él mismo y las escrituras, con siglos por adelantado lo habían predicho. Prometió que como Él resucitó, así resucitaríamos todos. Unos para salvación, y otros para condenación eterna. Mahoma todavía está enterrado en la tumba donde su cadáver fue depositado y espera allí el “día del juicio por Jesús”.
Jesús es mencionado en el Corán 97 veces. Mahoma es mencionado menos veces que Jesús en el Corán. Es mencionado 25 veces.
predice su Segunda Venida con más frecuencia que su primera Mahoma solamente cumplió profecías que él mismo anunció acerca de sí mismo. Nada en el Antiguo Testamento anuncia la llegada de Mahoma.
Más de 1,500,000,000 alegan ser seguidores de Jesús y su gran mayoría es conocida por su amor, dedicación y compasión hacia los demás. Decenas de miles de cristianos se encuentran en cualquier momento ministrando alimentos, medicinas, etc. a poblaciones musulmanas en todo el mundo. Miles de estos misioneros cristianos han muerto víctimas de los mismos musulmanes a quienes intentan ayudar. Sólo el día de Navidad del 2002 16 cristianos fueron ultimados a manos de musulmanes.
La inmensa mayoría de los Cristianos se encuentran en países democráticos donde no se obliga a los ciudadanos a seguir una religión.
1,000,000 de personas alegan ser seguidores de Mahoma. Estos son dedicados y celosos defensores de su fe, llegando al uso de la violencia contra sí mismos para que los demás acaten las enseñanzas de su religión. No sabemos de misionero musulmán alguno en países cristianos haciendo las obras que los cristianos hacen en países musulmanes.
La mayoría casi absoluta de estos musulmanes viven en países autoritarios donde el gobierno y el islamismo andan de la mano, obligando a la gente a ser musulmanes.
Jesucristo profetizó acerca del final del mundo y dijo cómo serían los tiempos antes de su venida. Profecías del Antiguo y del Nuevo testamentos serán cumplidas cuando Jesucristo regrese. No existe enseñanza alguna sobre el regreso de Mahoma o de su futuro reino.

El Corán y el origen del universo: La astronomía moderna, observacional y teórica, claramente indica que en algún punto del tiempo, todo el universo no era más que una nube de humo. (i.e. una composición opaca, altamente densa, gaseosa y caliente).1 Este es uno de los indisputados principios de la astronomía moderna estándar. Los científicos pueden observar ahora nuevas estrellas que se están formando de los restos de aquel “humo”. Las luminosas estrellas que vemos en la noche se encontraban, así como todo el universo, en aquel “humo”. Dios dijo en el Corán: “Luego dirigió (su voluntad) al cielo, que era humo… ” (Corán, 41:11)
Debido a que la Tierra y los cielos (el sol, la luna, las estrellas, planetas, galaxias, etc.), fueron formados de este mismo “humo”, concluimos que la Tierra y los cielos eran una sola entidad conectada. Después de este “humo” homogéneo estos se formaron o separaron uno del otro. Dios dijo en el Corán: “¿Es que no ven los que se niegan a creer que los cielos y la tierra estaban juntos y los separamos?…” (Corán, 21:30)
El profesor Alfred Kroner es uno de los geólogos más conocidos del mundo. Es catedrático del Departamento de Geociencias de la Universidad de Mainz, Mainz, Alemania. Él dijo: “Al pensar en la procedencia de Muhammad pienso que es casi imposible que él haya sabido cosas como el origen común del universo, puesto que los científicos han descubierto apenas hace pocos años, con la ayuda de muy complejos y avanzados métodos tecnológicos, que eso es así.” … “Alguien que no haya sabido nada de física nuclear, hace 1400 años, no puede, creo yo, estar en posición de deducir por sí mismo, por ejemplo: que la tierra y los cielos tuvieron el mismo origen.”

Para los Islámicos hay normas muy específicas en cuanto al consumo de carnes.

Lo mismo ocurre en cuanto a la circuncisión.

Cambiando de ámbito, señalaremos otra costumbre musulmana que asimismo resulta extraña a la cultura occidental: la de la circuncisión. Al igual que la interdicción del cerdo, también esta norma es compartida con los pueblos de religión hebrea, y de hecho la Biblia especifica con detalle su instauración y procedimientos, en la historia de Abrahán, patriarca común de judíos, árabes y cristianos:
Dijo Dios a Abrahán: ‘(…) Éste es mi pacto que habréis de guardar entre Mí y vosotros y tu posteridad después de ti: Todo varón entre vosotros ha de ser circuncidado. Os circuncidaréis la carne de vuestro prepucio; y esto será en señal del pacto entre Mí y vosotros. A los ocho días será circuncidado entre vosotros todo varón en el transcurso de vuestras generaciones, (…) El varón incircunciso, que no se circuncidare la carne de su prepucio, será exterminado de entre su pueblo por haber quebrantado mi pacto.’ (…)
Tenía Abrahán noventa y nueve años cuando circuncidó la carne de su prepucio. Ismael, su hijo, era de trece años cuando fue circuncidado en la carne de su prepucio. En el mismo día fueron circuncidados Abrahán e Ismael. Y todos los varones de su casa (…) (Génesis 17:9-27)
He aquí otra tradición musulmana, de profundo significado religioso, que no es de origen coránico sino anterior. Como mínimo sus antecedentes parecen bíblicos, si bien se sabe que esta práctica tenía una implantación aún mucho más remota, y la ejercían ritualmente como medida de higiene muchos pueblos de la antigüedad. Entre ellos, los egipcios de época faraónica, que retrasaban su ejecución hasta la adolescencia: en las ruinas de Saqqara, y en concreto en la mastaba de Anjmahor, o Sesi, apodada ‘tumba de los médicos’, de tiempos de la VI Dinastía (siglos XXIV – XXIII a C), existe un bien conservado bajorrelieve mostrando una escena de circuncisión practicada a un muchacho. No hemos hallado, no obstante, ninguna referencia a este precepto en el Corán, ni mucho menos nada relativo a la ablación de clítoris, atávica costumbre que en los países que todavía se practica en la clandestinidad, aunque sean mayoritariamente musulmanes, proviene de épocas más arcaicas y es de origen tan remoto como desconocido.

Respecto del velo tenemos que: La tendencia a atribuir al Corán preceptos heredados de épocas preislámicas tiene otro ejemplo en el tan controvertido velo (hijab, chador, burka y otras modalidades) que supuestamente han de llevar las mujeres por la calle para cubrir su rostro. Vaya por delante la constatación de que esta costumbre indumentaria en absoluto es de obligado cumplimiento (algunos pocos países son excepción), y veamos qué dice el Corán al respecto:
Di a los creyentes que sean recatados con sus miradas y preserven su pudor; (…) Di también a las creyentes que sean recatadas con sus miradas y preserven su pudor, y que no revelen sus encantos naturales más allá de cierto límite; que se cubran el seno con sus velos y no enseñen sus encantos sino a sus esposos, sus padres, sus suegros, sus hijos, hijastros, hermanos, sobrinos, a las mujeres creyentes, a sus esclavas, a sus criados honestos, a los niños que todavía no distinguen las vergüenzas de las mujeres; y que no agiten sus piernas para no destapar lo que sus encantos esconden. (…) (Sura XXIV, de Annur o de la Luz, 31)
Y las solteronas en edad crítica, que ya no esperan el matrimonio, no serán amonestadas por despojarse de sus vestimentas externas sin mostrar sus encantos. Aunque mejor será para ellas si evitan hacerlo; porque Dios todo lo ve y todo lo sabe. (Sura XXIV, de Annur o de la Luz, 60)
Profeta: di a tus esposas, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que, cuando salgan de casa, se cubran con sus túnicas; les conviene, para que se las distinga de las demás y no sean molestadas; porque Dios es indulgente y misericordioso. (Sura XXXI, de Al-Ahzab o de los Conjurados, 55)
Su raíz no es religiosa sino secular, de origen más antiguo que el Islam. Eso es todo. Los pocos textos coránicos que hablan de la vestimenta, en realidad apelan al pudor, y hacen recomendaciones tanto a las mujeres como a los varones para preservar esa virtud. Cuando el Corán fue dictado, ya existía en Oriente Próximo la costumbre de velarse la cabeza y el rostro por parte de las mujeres. Un testimonio de ello puede verse en unos relieves del templo de Bel en el oasis de Palmyra (Siria), que datan de comienzos del Imperio Romano, y que muestran a tres mujeres que cubren totalmente sus cabezas con sendas piezas de tela de sinuosos pliegues, no dejando adivinar sus rostros). Aseguran los arqueólogos que este tipo de atuendo era signo de distinción, llevado por las damas de alta alcurnia (quizá para proteger su tez de los rigores climáticos en aquellos soleados parajes), mientras que las esclavas, sirvientas y mujeres de las capas plebeyas de la población andaban por la calle a cara descubierta.

Los musulmanes adoramos únicamente a Dios (Allah), el único Dios, el Dios de todo, y sólo ante él nos postramos, poniendo nuestra frente en el suelo, en señal de sumisión. La sumisión ante Dios es humildad; ante los hombres, es cobardía; pero sentimos un gran respeto y veneración por las personas de Jesús y su madre María, con ambos sea la bendición y la paz. Creemos que hacer luz sobre este punto, mostrar como concibe el Islam al verbo encarnado de Dios, Jesús y a su madre María, la mujer más pura que ha habido y habrá, le permitirá al tele-escucha cristiano superar muy antiguos prejuicios y comprender qué cerca están los musulmanes de la fe cristiana. En cuanto a la Virgen María, su mención en el Corán es incluso más sublime y bella que en el Nuevo Testamento.
María, es en el Islam el paradigma de la perfección en la mujer y su historia adquiere tanta relevancia que la revelación coránica le ha dedicado todo un capítulo, la Sura 19, que lleva su nombre. Jesús, que ocupa un lugar particularmente eminente en el Islam y de quien los musulmanes no pronuncian el nombre más que con veneración, es llamado siempre en el Corán “Jesús hijo de María” (´Isa ibn Maryam). Esto quiere decir que su nacimiento virginal está testificado por la Revelación y representa un artículo de fe que ningún creyente pondría en duda. En cuanto a María (Maryam), su madre, ella es la mujer más venerada de los musulmanes ya que es la única cuyo nombre es mencionado en el Corán. Los pasajes del Libro sagrado, que datan tanto del comienzo de la Revelación así como de sus fases más tardías; subrayan la eminencia y la perfección de María, lo mismo que informan de las circunstancias que han rodeado el nacimiento milagroso de su hijo.
El Profeta (la paz y bendiciones sean con él) afirmó, en un dicho famoso; que María la madre de Jesús; nació inmaculada y que tuvo un hijo también inmaculado, Jesús, sin contacto carnal y que María es la mujer más pura, que ha habido y habrá.
La inmaculada concepción de María que es un dogma coránico tiene una especial relevancia, ya que de todas las otras religiones, incluyendo todas las denominadas cristianas, sólo la Iglesia Católica reconoce la Inmaculada Concepción de María, que no se encuentra en la Biblia y que fue adoptado por la Iglesia Católica hasta el Siglo XX y en el Islam desde el Siglo VII. Los teólogos católicos reconocen que los niños nacen con el pecado original, lo cual no es aceptado por el Islam. Muy ocasionalmente algunos teólogos musulmanes han sostenido una doctrina de pecado hereditario. Sin embargo, el principio básico del Islam, es que ningún niño o niña es nacido pecador, pero el diablo lo toca, excepto a María y su hijo Jesús, que nacieron y permanecieron inmaculados.
Parte del relato referido a la categoría espiritual de María, y a su misión, puede encontrarse en la Sura tercera, llamada “La Familia de ´Imrán (Joaquín)”, como nos los narra el Sagrado Coran desde la aleya 33 a la 59 “Allah ha escogido a Adán, a Noé, a la familia de Abraham y a la de Imran por encima de todos.Como descendientes unos de otros. Alá todo lo oye. todo lo sabe. Cuando la mujer de Imran dijo: «¡Señor! Te ofrezco en voto, a Tu exclusivo servicio, lo que hay en mi seno. ¡Acéptamelo! Tú eres Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe». Y cuando dio a luz a una hija, dijo:«¡Señor! Lo que he dado a luz es una hembra -bien sabía Alá lo que había dado a luz – y un varón no es igual que una hembra. Le he puesto por nombre María y la pongo bajo Tu protección contra el maldito Demonio, y también a su descendencia». Su Señor la acogió favorablemente, la hizo crecer bien y la confió a Zacarías. Siempre que Zacarías entraba en el Templo para verla, encontraba sustento junto a ella. Decía:«María!, ¿de dónde te viene eso?» Decía ella:«De Alá. Alá provee sin medida a quien Él quiere». Entonces, Zacarías invocó a su Señor diciendo: «¡Señor! ¡Regálame, de Ti, una descendencia buena! Tú escuchas a quien Te invoca». Los ángeles le llamron cuando, de pie, oraba en el Templo: «Alá te anuncia la buena nueva de Juan, en confirmación de una Palabra que procede de Alá, y que será jefe, abstinente, profeta, de l os justos». «¡Señor!» dijo, «¿cómo puedo tener un muchacho si soy ya viejo y mi mujer estéril?» Dijo:«Así será. Alá hace lo que Él quiere». Dijo: «¡Señor! ¡Dame un signo!»Dijo. «Tu signo será que no podrás hablar a la gente durante tres días sino por señas. Recuerda mucho a tu Señor y glorifícale, al anochecer y al alba». Y cuando los ángeles dijeron:«¡María! Alá te ha escogido y purificado. Te ha escogido entre todas las mujeres del universo. ¡María! ¡Ten devoción a tu Señor, prostérnate e inclínate con los que se inclinan!» Esto forma parte de las historias referentes a lo oculto, que Nosotros te revelamos. Tú no estabas con ellos cuando echaban suertes con sus cañas para ver quién de ellos iba a encargarse de María. Tú no estabas con ellos cuando disputaban. Cuando los ángeles dijeron: «¡María! Alá te anuncia la buena nueva de una Palabra que procede de Él. Su nombre es el Ungido, Jesús, hijo de María, considerado en la vida de acá y en la otra y será de los allegados.Hablará a la gente en la cuna y de adulto, y será de los justos». Dijo ella:«¡Señor! ¿Cómo puedo tener un hijo, si no me ha tocado mortal?» Dijo: «Así será. Alá crea lo que Él quiere. Cuando decide algo, le dice tan sólo: “¡Sé!” y es. Él le enseñara la Escritura, la Sabiduría, la Tora y el Evangelio».Y como enviado a los Hijos de Israel: «Os he traído un signo que viene de vuestro Señor. Voy a crear para vosotros, de la arcilla, a modo de pájaros. Entonces, soplaré en ellos y, con permiso de Alá, se convertirán en pájaros. Con permiso de Alá, curaré al ciego de nacimiento y al leproso y resucitaré a los muertos. Os informaré de lo que coméis y de lo que almacenáis en vuestras casas. Ciertamente, tenéis en ello un signo, si es que sois creyentes. Y en confirmación de la Toraanterior a mí y para declararos lícitas algunas de las cosas que se os han prohibido. Y os he traído un signo que viene de vuestro Señor. ¡Temed, pues, a Alá y obedecedme! 51. Alá es mi Señor y Señor vuestro. ¡Servidle, pues! Esto es una vía recta». Pero, cuando Jesús percibió su incredulidad, dijo: «¿Quiénes son mis auxiliares en la vía que lleva a Alá?» Los apóstoles dijeron: «Nosotros somos los auxiliares de Alá. ¡Creemos en Alá! ¡Sé testigo de nuestra sumisión! ¡Señor! Creemos en lo que has revelado y seguimos al enviado. Inscríbenos, pues, entre los que dan testimonio». E intrigaron y Alá intrigó también. Pero Alá es el Mejor de los que intrigan. Cuando Alá dijo: «¡Jesús! Voy a llamarte a Mí, voy a elevarte a Mí, voy a librarte de los que no creen y poner, hasta el día de la Resurrección, a los que te siguen por encima de los que no creen. Luego, volveréis a Mí y decidiré entre vosotros sobre aquello en que discrepabais. A quienes no crean les castigaré severamente en la vida de acá y en la otra. Y no tendrán quienes les auxilien. En cuanto a quienes crean y obren bien, Él les remunerará debidamente. Alá no ama a los impíos». Esto te recitamos de las aleyas y de la sabia Amonestación. Para Alá, Jesús es semejante a Adán, a quien creó de tierra y a quien dijo:«¡Sé!» y fue.”
Dice el Sagrado Corán: “…Cuando la mujer de Imran dijo: «¡Señor! Te ofrezco en voto, a Tu exclusivo servicio, lo que hay en mi seno. ¡Acéptamelo! Tú eres Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe». Y cuando dio a luz a una hija, dijo:«¡Señor! Lo que he dado a luz es una hembra -bien sabía Alá lo que había dado a luz – y un varón no es igual que una hembra. Le he puesto por nombre María y la pongo bajo Tu protección contra el maldito Demonio, y también a su descendencia». (3:35-36)
La exégesis de estos versículos del Sagrado Corán, basados en las tradiciones proféticas, nos dicen que la esposa de Joaquín esperaba dar a luz un hijo, pues había consagrado el fruto de su vientre a Dios y al servicio del templo desde antes del nacimiento. Al nacer una hija mostró sorprendida, pues las mujeres no se dedicaban a esa función religiosa; no obstante, los signos que había recibido previamente se cumplirían, ya que María tendría la envergadura espiritual de un profeta, sin serlo.
No obstante ser mujer, maría fue asignada al templo y quedó bajo la protección de Zacarías a quien se eligió entre varios de la familia mediante un procedimiento descrito en el versículo 44 del tercer capítulo “Esto forma parte de las historias referentes a lo oculto, que Nosotros te revelamos. Tú no estabas con ellos cuando echaban suertes con sus cañas para ver quién de ellos iba a encargarse de María. Tú no estabas con ellos cuando disputaban”. María era asistida por los Ángeles en el templo y aparecerían ante ella frutos y comida que no correspondían incluso a la estación. Esto provocaba asombro de Zacarías, sacerdote y profeta, por la elevada posición de María ante su Señor. Dice el Sagrado Corán a este respecto: Y cuando los ángeles dijeron: “María! Alá te ha escogido y purificado. Te ha escogido entre todas las mujeres del universo.” (3:42)
En la Sura de María se relata el episodio de la concepción y nacimiento de Jesús. Parecido al relato bíblico, contiene 2 milagros adicionales y sublimes que el Sagrado Corán relata y la Sagrada Biblia no menciona. Que Jesús habla recién nacido defendiendo a su madre del señalamiento de mujer soltera (José no aparece todavía) y el aparecimiento divino de un arroyo a los pies de la Virgen de aguas cristalinas, para que ella apagara su sed y de dátiles frescos que maduraron inmediatamente para que ella comiera, inmediatamente después del parto.
Dios estaba siempre pendiente de ella; como dice la oración, que en árabe es Salam Aleki, Maríam – La paz sea contigo María – ya que ave maría y Dios te salve son saludos romanos; “llena eres de gracia, el señor (Alah) es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Jesús y sierva sumisa de Dios.”
Jesús en el Islam. Jesús, hijo de María (Isa ibn Maryam, la paz sea con él) ocupa un importantísimo lugar en el Islam como profeta y mensajero de Allah, y también tiene un papel esencial en la escatología islámica. A continuación veremos qué dicen el Sagrado Corán y los Hadices sobre él.
Jesús en el Sagrado Corán: Dice Allah en el Sagrado Corán de Jesús y María: “Y Nos hicimos del Hijo de Maryam y de su madre un signo (milagroso)” ( Sagrado Corán, 23: 50). Dice también que nació de una virgen: “Cuando dijeron los ángeles: ¡Maryam! Allah te anuncia una palabra procedente de Él, cuyo nombre será el Ungido (‘Masih’, o ‘Mesías’, en árabe), Isa hijo de Maryam; tendrá un alto rango en esta vida y en la Última; y será de los que tengan proximidad (a Allah). En la cuna, y siendo un hombre maduro, hablará a la gente y será de los justos. Dijo (María): ¡Señor mío! ¿cómo voy a tener un hijo, si ningún hombre me ha tocado? Dijo (Allah): Así será. Allah crea lo que quiere; cuando decide un asunto, le basta decir: ‘Sé’. Y es.” Sagrado Corán, 3: 45-47). También dice: “¡Gente del Libro! (expresión que engloba a cristianos, judíos y sabeos) : No saquéis las cosas de quicio en vuestra práctica de adoración, ni digáis sobre Allah nada que no sea la verdad. Ciertamente el Ungido, hijo de Maryam, es el mensajero de Allah, su palabra depositada en Maryam, y un espíritu procedente de Él. Creed, pues, en Allah y en su mensajero y no digáis ‘tres’; es mejor para vosotros que desistáis. La verdad es que Allah es un Dios Único. ¡Está muy por encima, en su gloria, de tener un hijo! Suyo es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. Y Allah basta como Guardián. El Ungido no desprecia ser un siervo de Allah. Ni los ángeles que están cerca de Él. Pero aquel que desprecie adorarle y se llene de soberbia… Todos serán reunidos para volver a Él.” ( Sagrado Corán 4:170-171).
Más adelante, dice Allah (swt) en el Corán: “Y cuando Allah dijo: ¡Isa, hijo de Maryam! ¿Has dicho tú a los hombres: ‘tomadme a mí y a mi madre como dioses aparte de Allah’? Dijo (Jesús): ¡Gloria a Tí! No me corresponde decir aquello a lo que no tengo derecho. Si lo hubiera dicho, Tú ya lo sabrías. Tú sabes lo que hay en mi, pero yo no sé lo que hay en Tí. Ciertamente, Tú eres el conocedor de lo más recóndito. Sólo les dije lo que me ordenaste: ¡Adorad a Allah, mi Señor y el vuestro! Y he sido testigo de ellos mientras permanecí en su compañía.” (Corán, 5:118-9) Así pues, Jesús es ‘palabra de Allah’ y ‘espíritu proveniente de Allah’, pero no es ‘hijo’ de Allah, que está por encima de todo lo que le atribuyen. Jesús es ‘mensajero’ de Allah (‘rasul’, profeta que trae una nueva revelación de Allah), que nos trajo el Inyil (Evangelio, en árabe), una reafirmación de la religión primordial de Allah: el sometimiento (‘islam’) a Él.”
El Sagrado Corán nos dice también que Jesús no fue crucificado en realidad: Y por haber dicho: “Nosotros matamos al Ungido, hijo de Maryam, mensajero de Allah. Pero, aunque así lo creyeron, no lo mataron ni lo crucificaron. Y los que discrepan sobre él, tienen dudas y no tienen ningún conocimiento de lo que pasó, sólo siguen conjeturas. Pues con toda certeza que no lo mataron. Sino que Allah lo elevó hacia Sí, Allah es Poderoso y Sabio”. (Sagrado Corán, 4:156-7). Se deduce de aquí que tanto la crucifixión como el origen sobrenatural de Jesús, claves en el Cristianismo, no juegan absolutamente ningún papel en el Islam, cuyo centro es la Unidad y Unicidad de Allah, y donde la salvación procede del reconocimiento de esa Unidad y Unicidad de Allah, de la Realidad Absoluta, y no de un sacrificio mistérico expiatorio. Dios está, pues, por encima de todas las cosas, por encima de todas sus criaturas, por encima de toda apariencia de este mundo. Conviene citar aquí, a propósito de la crucifixión, los siguientes versículos del Corán: “No digáis de los que han muerto luchando en el camino de Allah que están muertos, porque están vivos aunque no os déis cuenta.” ( Sagrado Corán, 2: 153); “Y no deis por muertos a quienes han sido muertos en el camino de Allah; están vivos y reciben provisión junto a su Señor.” (Sagrado Corán, 3:16). El Sagrado Corán nos habla también de los milagros de Jesús, como la resurrección de muertos, el Evangelio, o el haber hecho bajar del cielo una mesa surtida de viandas. Por último, cabe señalar aquí que Jesús (la paz sea con él) también fue enviado para anunciar la venida de un profeta posterior: “Y cuando ‘Isa ibn Maryam dijo: ¡Oh, hijos de Israel! Yo soy el mensajero que Allâh os ha enviado, en confirmación de lo que fue (revelado) antes de mí en la Torá y para traer la buena nueva de un Mensajero que vendrá después de mí y cuyo nombre es el Alabado (‘Ahmad’, o sea, Muhammad).” (Sagrado Corán 61: 6). Esto concuerda con lo que nos dice la Biblia (tres partes de la cual son de revelación divina, según el Corán: el Pentateuco, ‘Tawrah’,de Moisés; los Salmos, ‘Zabur’, de David; y los Evangelios, ‘Inyil’, de Jesús) sobre la venida de un profeta posterior. Así, Jesús, según Juan, 16, 7, dice: “Pero os digo la verdad: os conviene que yo me vaya. Porque, si no me fuere, el Abogado (parakletos) no vendrá a vosotros; pero, si me fuere, os lo enviaré.” Sustituyendo ‘Parakletos’ por ‘Parakleitos’, que significa ‘Alabado’ (en árabe: Ahmad, uno de los nombres del Santo Profeta Muhammad, saws) se ve cuál es el significado de este pasaje.”
Jesús en los Hadices Según los Hadices, o Tradiciones Proféticas (aquello que consta como dicho o hecho por el Santo Profeta Muhammad, saws), Jesús y María, su madre, no fueron tocados por Satán al momento de nacer, por eso no lloraron, algo que sí ocurre con todos los demás seres humanos. Otros hadices nos comunican que Jesús regresará poco antes del final de los tiempos para destruir al Anticristo (Al-Masih ed-Dayyal en árabe), que habrá previamente hundido a la Humanidad en lo más profundo, presentando una espiritualidad corrupta, donde lo malo pasa por bueno, lo falso por auténtico, etc.

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