COLOMBIA – LOS CHIBCHAS Y MUISCAS.


Mientras algunos como Cortés, que fue hasta California u otros que fueron a Venezuela, buscaban en direcciones de su propia elección, Francisco Pizarro y sus tenientes confiaron por completo en los informes indígenas, fueron hasta Colombia y buscaron en las aguas del LAGO GUATAVITA, una búsqueda tomada y dejada durante cuatro siglos, que dio como cosecha algunos objetos votivos de oro y dejó a las posteriores generaciones de cazadores de tesoros la convicción de que si se pudiese secar por completo el lago, se podrían extraer de su fondo todas aquellas riquezas.

Quien en materia de diseño industrial y arquitectura entienda en Colombia, conocerá sin duda a  Jaime Gutiérrez Lega, padre del diseño industrial en Colombia quien También se dedica a coleccionar artefactos extraños y poco comunes, objetos con siglos o miles de años de antigüedad encontrados en territorio colombiano y de los que tal vez en el país, injustamente nadie tiene el menor conocimiento, a pesar de que deberían ser con toda claridad, de conocimiento público, objeto de toda clase de análisis, estudios y de una posterior divulgación pública por parte del estado. Saber estas cosas forma la identidad cultural de la que actualmente carecen los países de Latinoamérica, traduciéndose en transgresión, ocultación, sentimiento de vergüenza y falta de apego que hacia nuestras cosas.

La pieza más importante y sobrecogedora de la que es dueño el señor Jaime Gutiérrez Lega, es la llamada “El Disco Genético”, con un diámetro de unos 27 centímetros, es un disco hecho de un material bastante duro llamado Lidita o Radiolarita, casi tan duro como el granito, que está estructurada en capas o laminas ya que se forma por la sedimentación de los esqueletos silícicos (de ópalo) de los radiolarios unicelulares, que son microorganismos que viven en las aguas superficiales del mar, que a su muerte caen al fondo de mar acumulándose y formando el cieno o lodo de radiolarios. Lo anterior hace que trabajar sobre la lidita sea extremadamente difícil aun hoy en día. No siendo lo anterior lo más sorprendente del disco, si lo es su contenido, en él se encuentran representadas, exactamente al lado izquierdo, a las once horas, cosas que sólo podrían verse a través de un microscopio, como un óvulo humano fecundado y uno sin fecundar. Al lado derecho a las trece horas aproximadamente, se pueden ver algunos espermatozoides. Al otro lado del disco, en la parte superior, hay varias representaciones de fetos de diferentes tamaños y en diferentes estados de gestación, finalizando en lo que parece ser un pequeño niño. En la parte de abajo del disco, a las seis horas, se ven claramente un hombre y una mujer con sus genitales bien representados. Al lado derecho también se pueden ver un hombre, una mujer y un niño. Ahora bien, la pregunta que hace Klaus Dona en este punto es muy interesante, si esta gente tenía la tecnología para esculpir de manera tan detallada este difícil material.

¿Por qué esculpían los rostros de las personas con rasgos tan diferentes a los de un ser humano tal y como lo conocemos hoy en día? ¿A quién pertenecían esos rasgos?

La siguiente pieza es un cuchillo tallado, representando su forma a una mujer y a un niño unidos por el cordón umbilical a lo largo del mango, lo cual hace pensar que fue usado para cortar el cordón cuando una mujer daba a luz.

Después tenemos un instrumento como una cuchara o espátula que parece haber sido usado para ayudar en los nacimientos de niños. En el revés del instrumento hay una cavidad en donde sólo se puede poner el dedo pulgar de la mano, de tal manera, que solo usando las manos, y sin ejercer fuerza podía utilizarse, evitando posibles daños en la cabeza del feto.

Seguidamente, tenemos una serie de instrumentos también hechos todos de lidita, que parecen ser todos concebidos para ser usados en medicina, y que para ser más precisos, se utilizaban para realizar cirugías. Nótese la perfección con la que están hechos a pesar del tamaño y de la dureza del material. Después de ser examinadas en un laboratorio en Austria, por quien sería considerado el experto más calificado en estos temas, su declaración al investigador Klaus Dona fue la siguiente: De hecho, lo único que se puede asegurar sobre todas estas piezas, es que fueron encontradas en Colombia, y que no encajan en los patrones de diseño de ninguna de las culturas precolombinas que allí habitaron.

Con esa información, lo único que podríamos asumir, es que deben tener una antigüedad de mínimo 6.000 años. Las siguientes piezas, una de Lidita y la otra de piedra, conectan a Colombia directamente con los MOAI, Isla de Pascua en Chile, una piedra tallada cuya cabeza es muy similar, si no igual, a las estatuas de la Isla de Pascua.

También tenemos un cráneo enorme hallado en un sistema de túneles subterráneos en Colombia, tiene una datación de más de 11.000 años de antigüedad y las piezas dentales de la parte de delante de la mandíbula están alineadas de forma completamente diferentes a las nuestras. Aquí también se puede hacer una observación, y es que el cráneo, al igual que todos los otros hallados alrededor del mundo, presenta una mandíbula extremadamente pronunciada, un mentón muy prominente y que carece de las divisiones que separan los huesos del cráneo y que tenemos todos los seres humanos. Bien, un testigo que participa en el “Proyecto Avalón”, y que dice haber pasado algún tiempo con los Anunnakis (en tiempos actuales), cuenta como a parte de su gran estatura, la cual estaría entre los 2.4 y 2.7 metros, la mandíbula prominente es una de las características que más identifica a estos seres.  El centro de difusión de cultura ILLUMINATI Hollywood siempre está jugando con nosotros y siempre se burla del borrego contando la verdad en forma de fábula y de ficción, así es como por ejemplo, en la película “Conan el Bárbaro” protagonizada por el deforme y extremadamente desagradable Arnold Alois Schwarzenegger, hay una escena en donde aparece el actor James Earl Jones Transformándose en serpiente (Anunnaki o reptiliano) y en donde su mandíbula se prolonga de la misma forma que tienen los cráneos hallados en todos los lugares del globo. El punto es, que esto podría indicar a todas luces la presencia de los Anunnakis, no sólo en Sumeria, si no a lo largo de todo el mundo y también en Colombia por supuesto. Otra prueba de la presencia Anunnaki y de que las culturas globales de Antigua (Atlántida, Mu, Lemuria) también se extendían sobre los territorios del país, es que el lenguaje conocido como pre-sanscrito (anterior al lenguaje cuneiforme, considerado como el primer lenguaje escrito) ha sido hallado también en numerosas piedras y monumentos sobre Colombia. Cráneo encontrado en Colombia y otros cráneos encontrados en diferentes lugares de América. Se han encontrado a lo largo y ancho del planeta. Por cierto, en estos cráneos, ¿dónde están las divisiones que tenemos los seres humanos “homo sapiens”?  ¿Qué tipo de seres humanos eran estos?

LOS AVIONES O NAVES ANCESTRALES PRECOLOMBINAS. La cultura Quimbaya estaba localizada, como aún hoy sus restos, al interior y alrededor de lo que hoy se conoce en Colombia como el Eje Cafetero, y fueron famosos por su producción de piezas de oro de alta calidad y belleza; aleaciones de oro (30%) y cobre (70%). De su tecnología orfebre y la perfección de sus objetos se puede inferir que esta cultura tenía un desarrollo cultural avanzado. Esta cultura desapareció hacia el siglo X, luego de la conquista española y es muy poco lo que se sabe de ellos. Hace casi 1.000 años los QUIMBAYAS forjaron entre otras piezas unos broches con una aleación de cobre y oro que a primera vista parecen modelos de insectos alados. Pero en detalle revelan algo totalmente inusual para su época, ya que sus formas no corresponden a ningún tipo de insecto o animal volador.

Hay más de 20 piezas de este tipo, algunos han sido calificados como representaciones de pájaros, otros como representaciones de insectos.

Pero, uno más inquietante aún, si nos fijamos en el centro de la colección hay una figura con ¿Hélice?

¿Alguien imagina a un pájaro o a un insecto con hélice?

Es el caso de las alas delta, aletas como timón y alerones, tal como el diseño de los modernos aviones.

Todas estas características son propias de las aeronaves actuales.

El misterio subyacente es el siguiente:

¿Conocía esta cultura algún tipo de avión?

Sabían volar los QUIMBAYAS?

En el Museo del Oro de Bogotá, dependiente del Banco de la República de Colombia, se encuentra una de las colecciones de piezas más curiosas de toda la época precolombina. Entre valiosos collares, brazaletes, pulseras, figuras y otros ornamentos de oro se distingue especialmente un conjunto de Ornamentos Religiosos, tal y como han sido catalogados por los arqueólogos, con formas de pájaro, mariposa, pez volador, etc.

Estos ornamentos fueron encontrados en diferentes tumbas, como parte del ajuar funerario, y son atribuidos en su mayoría a la CULTURA TAIRONA, que junto a la Muisca, Calima, Tumaco, Urabá, Cauca, Nariño, Malagana, TIERRADENTRO, San Agustín, Quimbaya y Tolima, forman las conocidas Culturas del Oro.

El área arqueológica TAIRONA, se encuentra ubicada al norte de Colombia, en la Sierra Nevada de Santa Marta, cerca de la ciudad de Barranquilla, donde aún perviven sus más directos descendientes, los indios IJKAS y KOGUIS.

Su máximo esplendor se desarrolló unos 500 años antes de la llegada de los conquistadores españoles al nuevo mundo, aunque las tumbas donde se han encontrado algunos de estos objetos, rondan casi los 2.000 años. Existen otras piezas en manos de coleccionistas particulares pero, todas plantean la misma incógnita.

¿Son estos ornamentos la representación de pájaros, mariposas o peces?

Su extraña forma ha llevado a varios expertos en aerodinámica como J.A. ULLRICH, IVAN SANDERSON, ARTHUR POYSLEE, etc., a plantear la posibilidad de que estos elementos religiosos no sean exactamente ninguna especie animal, sino más bien auténticos modelos de aeroplanos a pequeña escala, con todas sus características técnicas. Entre los detalles que se observan en estas valiosas piezas de oro figura la aparición de carlingas para los pilotos, timones de profundidad y dirección, planos de sustentación del fuselaje con una perfecta simetría aerodinámica, y alas especialmente diseñadas por su curvatura para prevenir las vibraciones existentes al superar la barrera del sonido.

Las reproducciones de estos posibles aviones han pasado con una nota sobresaliente a diferentes exámenes realizados en túneles de prueba y programas informáticos de simulación de vuelo, como el realizado por el profesor de aerodinámica y ex-piloto de combate J.A. ULLRICH, quien llegó a afirmar categóricamente que, el diseño del ala de estos aparatos indicaba una capacidad de vuelo supersónica, y no sólo eso, también podría volar debajo del agua, sin que le fuesen arrancadas las alas. Otro de sus compañeros, el Doctor A. POYSLEE del Instituto Aeronáutico de Nueva York, precisó la imposibilidad de que estos objetos representasen a pájaros o peces, pues es imposible imaginar un pájaro con superficies sustentadoras tan precisas y aletas vueltas verticalmente hacia arriba.

Vean este video de Canal de Televisión HISTORY CHANNELhttps://www.youtube.com/watch?v=kWfdqizX7nE

 Se han realizado pruebas aerodinámicas y de vuelo reales con algunas de estas formas y se ha demostrado con éxito que son perfectamente capaces de volar. Para esto se construyó un modelo a escala con el mismo diseño del insecto avión, al ensayarlo, este voló de maravillas.

Lo que alguna vez fue considerado una pieza de orfebrería vuela como una aeronave del siglo XXI. ¿Podría esto demostrar que los aparatos voladores tienen un origen más antiguo al de los hermanos WRIGT?

A fin de cuentas, nada nuevo, la misma capacidad de surcar los cielos y los mares que nos describen los antiguos textos épicos hindúes al referirse a los Vimanas las Naves voladoras de los dioses.

Otro de sus compañeros, el Doctor A. POYSLEE del Instituto Aeronáutico de Nueva York, precisó la imposibilidad de que estos objetos representasen a pájaros o peces, pues es imposible imaginar un pájaro con superficies sustentadoras tan precisas y aletas vueltas verticalmente hacia arriba.

 Puede observarse que los peces voladores son muy diferentes a los objetos de oro, a los aviones.

 A todo este conjunto de importantes datos técnicos que apoyan la hipótesis de que estos originalmente denominados Ornamentos Religiosos, sean en realidad pequeños diseños a escala de aviones prehistóricos, habría que añadir un último apunte más. No existe en toda la zona donde han sido encontrados estos objetos, la menor referencia que haga mención a ningún culto relacionado con insectos, peces o pájaros, por lo que asociar su imagen a posibles ceremonias funerarias o religiosas no parece ser que tenga mucho sentido.

La utilización de un material tan valioso como el oro, siempre relacionado directamente con la realeza y los dioses, tampoco parece tener ninguna lógica a la hora de representar a estos supuestos animales, que bien podrían haber sido elaborados para cumplir el papel de amuleto u ofrenda, en otros materiales menos nobles como la piedra o la cerámica, también perfectamente dominados por los artesanos TAIRONA.

Dos de los investigadores y aeromodelistas, fabricaron a partir de los ornamentos de oro que según los arqueólogos representaban peces alados (curioso es que no sepan lo que es un estabilizador de profundidad y que los peces no tienen), modelos que volaron sin problema alguno.

Seguramente a la mente de muchos astro-arqueólogos no escape la posibilidad de que estos aparatos sobrevolasen en tiempos inmemorables las pistas de Nazca las figuras del Desierto de Atacama o el impresionante Candelabro de Paracas. O aquel conocido como “Astronauta de Palenque”, no fuese más que la representación de uno de los pilotos de estas fabulosas Naves voladoras, como fabulosas eran las Naves voladoras de los dioses de la antigua India, que en pocos segundos podían trasladarse a cualquier punto del Planeta, y capaces de transportar pueblos enteros, como los Pájaros Tronantes de las leyendas de los pueblos indígenas del norte de América, de la Isla de Pascua, etc…

Y es, que tal vez, todo este conglomerado de curiosas circunstancias, no sean más que casualidades o simples suposiciones. Pero, lo que no escapa a la vista de nadie es que existen numerosos indicios que señalan al menos, a que muchos de los enigmas de la antigüedad tienen una explicación lógica, utilizando una perspectiva moderna y actual (tal vez ESPIRITUAL). No podemos pues, hablar de exceso de fantasía entre determinados investigadores, sino más bien, de exceso de prejuicios de otros.

 

AMÉRICA. América viene de “AMARUKA”: Tierra de serpientes, la tierra de la serpiente emplumada y no tiene nada que ver con Américo Vespucio. La serpiente está siempre presente como símbolo en todas las culturas antiguas sobre el planeta. Los pueblos nativos de América o Tribus del Arcoíris, como los KOGUIS en la Sierra Nevada de Santa Marta, son poseedores y guardianes de los conocimientos y las enseñanzas de las antiguas civilizaciones de la Atlántida y Lemuria (Mu), transmitidas de generación en generación (Ver los artículos; LA LEYENDA IZAZI DEL UNIVERSO y KOGUIS, LOS HIJOS DEL JAGUAR) y justamente esos conocimientos fueron los que vinieron a erradicar desde Europa. En la risible versión oficial de la historia Americana, el origen del nombre América se atribuye al explorador italiano Américo VESPUCCI o Américo Vespucio y nada más falso que eso. El origen verdadero del AMARUKA nativo, se traduce como: La tierra de la gran serpiente con plumas. En Perú había un Dios llamado Amaru. Esto demuestra aún más que ese culto a la serpiente fue común a través de todas culturas.

¿Los famosos Reptilianos, los mismos dioses Anunnaki de los sumerios?

Hay mapas de América de 1513 como el de PIRI REIS, almirante de la flota otomana y mil descubridores o visitante anteriores de América y nos quieren hacer creer que América se descubrió en 1492. Han aparecido hasta imágenes de Jesús crucificado en culturas precolombinas en Estados Unidos, egipcios en Mesoamérica y hombres rubios y pelirrojos en toda América. Es otro mito ayudado a construir usando a varias personas interpretando el papel de Colón, uno de ellos corsario catalán.

LOS MUISCAS. Así como de CHIMINIGAGUA surgen ZUÉ (el sol) y CHÍA (la luna), de Caos surgirán NIX (la noche) y de la unión de ésta con Erebo nació HÉMERA, que era la luz del día. El sol era el benefactor del pueblo chibcha y el dispensador de la fecundidad de la tierra (el dios fecundador). Todos los días en las horas de la madrugada, los indígenas, sus caciques y sacerdotes, se reunían para adorar al sol y esperar su salida por el oriente. Sentían terror y pánico ante la oscuridad y alegría cuando el sol seguía cumpliendo su deber de iluminar el mundo. Oraban, cantaban, danzaban y en algunas oportunidades hacían sacrificios de niños, a quienes se les sacaba el corazón como una ofrenda sagrada al sol.

Chía era la representación de la hermosura de la mujer y de la luz de la noche. Estaba relacionada con la fertilidad sexual y la fecundidad de la tierra. A Chía se la veneraba en las aguas de las lagunas y en los baños sagrados de los caciques. Su mito está ligado con el matriarcado entre los chibchas y con el poder e influencia de la mujer en la familia.

Todo empieza en medio de la nada aparece una hermosa mujer llamada chía (luna) iluminando una fría y oscura noche, dándole paso a su compañero XUE (sol) que emerge desde las entrañas de la montaña con un gran colorido proyecta sus extensos rayos, que abrazan y dan un saludo de bienvenida a SIE (diosa del agua) que con sus cristalinas aguas dan vida a los animales sagrados:

La serpiente simboliza el principio y el fin, ya que Bachué y el niño de tres años surgen como dos grandes serpientes, se convierten en humanos, procrean nuestra raza , luego retoman su forma animal y se sumergen de nuevo en el agua.

La rana significa abundancia y fertilidad, y para terminar está la lagartija que figura como los ciclos o periodos que tenemos todos nosotros al recorrer esta admirable creación muisca.

Muchos reptiles se ven en este mito. Es una curiosidad casual o hay relación con los Anunnaki?

MITOS COSMOGÓNICOS CHIBCHAS. LA CREACIÓN U ORIGEN CHIBCHA. Los MUYSCAS (muiscas) fueron el pueblo más adelantado, central y civilizado de los chibchas y; Al principio todo era oscuridad. En el año de la nada, antes que hubiesen días, noches y tormentas, todo era caos y misterio, solo había enormes rayos de luces iluminando la tierra hasta el infinito. Cuando la luz alcanzo las mayores alturas del cielo, mandó distintas señales, creando con ellas distintas aves para que fuesen por el mundo a cubrirlo de aire, aliento, vida, plantas, animales y todo lo que vive en la tierra. La luz de la creación tenía nombre de dios poderoso e infalible: se llamaba CHIMINIGAGUA. Al momento de la creación, la luz, que estaba «metida» en CHIMINIGAGUA comenzó a salir para iluminar el universo. CHIMINIGAGUA era «una cosa grande, esencia creadora», que infundía su luz resplandeciente a las cosas. La única luz que existía era la suya, una divinidad bondadosa y universal. Creó el universo con sus estrellas y el mundo con sus tierras y aguas. Era la oscuridad del espacio, en la noche del infinito. Cuando el dios creador quiso difundir la luz por todo el universo, creó dos grandes aves negras y las lanzo al espacio. Cuando estas aves echaban aliento o aire por los picos, esparcían una luz incandescente, con la cual todo el cosmos quedó iluminado. Así se hizo la luz y se crearon todas las cosas del mundo. En el proceso de creación de todo lo existente en el universo, CHIMINIGAGUA Creó a SÚA (el sol – masculino) y a CHÍA (la luna femenino), que eran esposos. Él era el benefactor de los hombres y dispensador de la fecundidad de la tierra. Ella, la representación de la hermosura de la mujer y de la luz en el firmamento en las horas de la noche. Se veneraba a través de las aguas y de las lagunas.

CHIMINIGAGUA era el ser supremo creador de todas las cosas del mundo, quien con el aliento de sus aves negras dio la iluminación al cosmos. No se le rendía culto directamente a él, sino a través de sus creaciones de XUE (el sol) y CHÍA (la luna).

CHIMINIGAGUA nos recuerda al Caos de la mitología griega, dios totalizador del que surgieron otros dioses cósmicos, que poco tenían que ver con los humanos. Tanto Caos como CHIMINIGAGUA surgen de un gran vacío oscuro, y generan principios arquetípicos que al ascender hacia la conciencia, se van constelando en personajes que serán quienes pueblen la tierra.

BACHUÉ. De los páramos y neblinas surge la laguna de Aguaique (Iguaque), bordeada de cordilleras, peñascos sierras. De las profundidades de sus aguas, cuando el sol arrecia en el mes de enero un día, un día al amanecer, salió de sus entrañas un hermoso y maravilloso ser que se llamó Bachué, que quiere decir “mujer buena”, La diosa Bachué tuvo el epíteto de FURACHOQUE, blanca también, nimbada en una luz que hizo resplandecer la tierra, emergió de la laguna de Iguaque cubierta solamente por una túnica de pelo negro, que le arrastraba, sacando consigo de la mano a un robusto niño en los brazos llamado LABAQUE y no consta que fuera su hijo, Iguaque de tres años,  Apareció lustrosa, recién escurrida del lago. Una MADREDIGUA morena, garbosa, de senos redondos, firmes, cobrizos, terminados en puntas más oscuras. Caminaba afirmando las piernas ágiles, venía de nadar tanto que se le formaron pantorrillas de hoja de palma y muslos fuertes. En los brazos, la criatura también desnuda. Luego de llegar a la orilla, bajaron a la serranía, se ubicaron cerca de la sierra y Allí construyó una choza, la cual se convirtió en la primera vivienda de los muiscas en donde posteriormente surgió el pueblo de Iguaque. Cuando el joven creció en su desarrollo natural, Bachué se casó con él, realizándose el primer matrimonio chibcha Esta unión fue tan importante y la mujer tan prolifera y fecunda, que en cada parto tenía entre cuatro y seis hijos, con lo cual muy pronto y de manera rápida se llenó de gente toda la tierra. Los alumbramientos eran múltiples, como los de las conejas, en el primer parto se contaron mellizos, en el segundo parto fueron trillizos, en el tercero cuádruples y así hasta que se consideró que su tarea reproductora sobre la tierra estaba cumplida. Viajaban por todas partes, dejando hijos en todas ellas. Mientras estuvo en esta tierra fue su tarea exhortar las gentes a «la paz y conservación entre sí, la guarda de los preceptos y leyes… en especial, en orden al culto de los dioses», para lo cual después se les apareció muchas veces. Paso el tiempo y la mujer pobladora no envejecía. De pronto, su cuerpo se destemplo; los senos se le escurrieron; las piernas se le aflojaron; su cuello ya no era lozano; el rostro estaba poblado de arrugas; había un gran cansancio en su mirada. Años, después de muchos años de ver poblada la tierra y estar sumamente viejos, volvieron a la laguna, haciendo previamente llamados a la gente para que les escucharan sus últimos deseos y recomendaciones con cantos y exhortaciones a la paz y el amor así mismo le pidieron que guardasen los preceptos, credos y leyes que les habían otorgado. Concluida la ceremonia de despedida, los dos ancianos padres del mundo se fueron metiendo lenta y cuidadosamente en las aguas de las laguna, hasta convertirse en lo lejos en dos inmensas serpientes que fueron desapareciendo ante los sorprendidos, tristes y temerosos ojos de quienes los vieron partir en el fragor fantástico de la revelación. Desde entonces las serpientes fueron sagradas entre los chibchas Los nativos aseguraban que de vez en cuando veían a la culebra asomar los ojitos brillantes a las superficies de las aguas vidriadas, en las noches de luna, cuando acudían a llevarle ofrendas. Arrojaban adornos de oro, utensilios y copas doradas, con la seguridad de que ella estaba en el fondo de la laguna recibiendo los regalos, de buen corazón.

Al varón no le pusieron mayor atención. Ella quedó para siempre con el título de madre de la humanidad, fuente de toda vida. Y como venía del agua, los naturales comenzaron a adorar las lagunas y las ranitas, los renacuajos, las lagartijas, todo síntoma de vida que brotara de las aguas. Fundieron en oro alfileres rematados en batracios, se colgaron al cuello dijes en forma de lagarto y divinizaron a las ranas, que en adelante serían el símbolo de la fertilidad.

El mito de Bachué está universalmente relacionado, asimismo, con los mitos de las aguas, las lagunas y los ríos. Igualmente en la mitología americana, el culto a la Luna, está relacionado con la fecundidad de la tierra y la fertilidad sexual. Bachué es la progenitora del linaje humano, su diosa madre. Iguaque fecunda a Bachué para dar vida a toda la gente del mundo. Es frecuente encontrar este supuesto incesto sagrado en el que el recién nacido ego deja el estado de perfección del que gozaba dentro del mar del inconsciente, crece luego y se convierte en el amante de la Diosa para generar el resto de la humanidad. También en la mitología griega se encuentra este motivo arquetípico en el caso de Gea y Urano. Es por eso que Bachué será adorada posteriormente como la madre de todos los hombres y mujeres del mundo.

Se ve acá, haciendo contraste con los dioses Anunnaki, a una rama del dios ENKI: Transformación en serpientes, salida del agua de la laguna al inicio y regreso al agua al final de sus días, fecundidad y proliferación, enseñanzas al hombre.

BOCHICA. El conflicto se inició porque El poder de Bachué se debilitó cuando apareció Bochica que representa el emerger de la consciencia, un enviado de CHIMINIGAGUA, hombre «no conocido de nadie», de avanzada edad, largos cabellos y blancas barbas, descalzo, que se ayudaba con un bordón de macana y oro en la mano y vestía una túnica recubierta por una almalafa y adornos de una cruz. Bochica llamado también NEMQUEREQUETEBA, llegó a la meseta de Bogotá hace 20 edades, cada una de 60 años, es decir un poco después de la era glacial del diluvio. El 60 es un número sexagesimal de origen sumerio pero no es claro saber, como llegó esa cuenta hasta los chibchas.  En Bogotá y en Sogamoso impartió sus enseñanzas sobre oficios, cultivos, normas y cultos. Era un maestro, en especial de los tejidos. Tenía control del tiempo, el cual gobernaba a su antojo: podía hacer llover, enviar heladas, escarchas, fríos, y calores. También podía producir enfermedades, pero también curarlas.

Les enseño distintas artes. Tales como hilar, tejer mantas, pintar telas y elaborar la cerámica, y predicó así mismo los preceptos morales, sociales y políticos. Se convirtió en el gran predicador enviado por el dios creador CHIMINIGAGUABochica fue el Dios civilizador que recuerda al Apolo griego considerado un dios solar, quien se encarga de lograr el equilibrio y la armonía entre los deseos, no por suprimir las pulsiones humanas, sino por orientarlas hacia una espiritualización progresiva, gracias al desarrollo de la conciencia. Inspira profetas, poetas y artistas. Bochica es bastante parecido a ENKI el Anunnaki dios de las aguas, científico y sabio benefactor de la humanidad en los tiempos de antaño.

El dios muisca Bochica, un dios que curiosamente por la descripción que hacían los muiscas, físicamente parecía más un vikingo que un nativo puesto que todos sabemos que por genética los nativos son casi lampiños. Según el Sacerdote Lucas Fernández Piedrahita, en su célebre texto “Historia general de las Conquistas del Nuevo Reino de Granada.” Capítulo III, afirma sobre Bochica: “…solo con los tres epítetos referidos. Este tal, dicen que tenía la barba muy crecida hasta la cintura, los cabellos recogidos con una cinta como trenza puesta a la manera que los antiguos fariseos usaban LOS PILACTERIOS o coronas con que se rodeaban las cabezas, trayendo colocados en mitad de la frente los preceptos del Decálogo. Pues a ese modo, refieren, le usaba, y esa forma en los rodetes que se ponen los indios en las cabezas, colocan una rosa de plumas, que les cae sobre las cejas.

Andaba este hombre con las plantas desnudas, y traía una almalafa puesta, cuyas puntas juntaba con un nudo sobre el hombro”. Excepto por la trenza, Bochica se asemeja mucho también a la descripción del dios Júpiter

 

HUITACA. Ante la nueva situación que dio un mayor poder al hombre, apareció la diosa HUITACA, «hermosísima y de grandes resplandores»; dice el relato que predicaba la necesidad de una vida ancha que llegó para persuadir a las gentes que llevaran una «vida llena de juegos, juegos, entretenimientos y borracheras». Predicó y difundió cosas «con novedad y malicia», que por lo contrarias a las de Bochica, «atraía con la facilidad que refieren la muchedumbre». Logró confundir la doctrina y las buenas acciones del predicador, y les instó a la embriaguez con el zumo de una planta, a mascar tabaco, a consultar los oráculos y equivocar los diseños de sus mantas. Este mito representa la lucha entre el matriarcado y el patriarcado. Aquí podemos observar el comienzo de una compensación arquetípica, resultante del emerger desequilibrado de una polaridad. Ella, como representante de lo femenino, reivindicaba este aspecto desde los niveles más profundos de la naturaleza humana. Pero también Bochica castigó a HUITACA por sus malas enseñanzas a la gente, «le dio plumas y transformó sus miembros en lechuza», «e hizo que no anduviera sino de noche, como ella anda».

Es inevitable relacionar a HUITACA con el dios griego Dionisio, quien presidía los desenfrenos que produce la embriaguez, que apresa a las gentes arrebatadas por la música y la danza, opuesta al prudente aspecto de Apolo. Sin embargo, sus fuerzas están representando la forma en que la regresión hacia las formas primordiales de la vida, son fundamentales para el desarrollo psíquico.

 

CHIBCHACUM. Esta lateralidad genera a su vez la aparición del dios CHIBCHACUM quien, considerando que la gente había aceptado las malas enseñanzas de HUITACA, resolvió castigar a los pobladores con un espantoso diluvio que inundó la sabana de BACATA, dañando todos los cultivos. Por su parte, CHIBCHACUM, que etimológicamente significa “Báculo de los Chibchas”, era el protector de los dominios del ZIPA. Era el dios de los comerciantes, labradores y en general de los sectores populares del cacicazgo. Él, representante de lo masculino y de la protección del emerger de la conciencia, respondía utilizando su poder destructivo. El dios CHIBCHACUM, el protector de los dominios del ZIPA, agraviado por las murmuraciones y ofensas estimuladas por la diosa HUITACA, decidió castigar a la gente y provocó un espantoso diluvio, juntando las aguas de dos ríos que, salidos de madre, anegaron las tierras y cultivos provocando las hambrunas. Los chibchas pidieron a Bochica su protección ante la maldición de CHIBCHACUM, por lo que una tarde apareció resplandeciente Bochica, «reverberando el sol en el aire húmedo contra esta sierra de Bogotá», quien ante un inmenso arco iris, convocó a los principales y, condolido de su suerte, arrojó contra las peñas que rodeaban el inmenso lago represado su vara de oro que separó la sierra y desaguó la sabana por el Salto de Tequendama. Así, el agua brotó, precipitando el agua represada en una catarata estruendosa, des inundando las tierras, y posibilitando de nuevo la siembra. Los chibchas pidieron a Bochica su protección ante la maldición de CHIBCHACUM, por lo que una tarde apareció resplandeciente Bochica, «reverberando el sol en el aire húmedo contra esta sierra de Bogotá», quien ante un inmenso arco iris, convocó a los principales y, condolido de su suerte, arrojó contra las peñas que rodeaban el inmenso lago represado su vara de oro que separó la sierra y desaguó la sabana por el Salto de Tequendama. Así, el agua brotó, precipitando el agua represada en una catarata estruendosa, des-inundando las tierras, y posibilitando de nuevo la siembra.

Indignado Bochica por el proceder de CHIBCHACUM, este fue castigado a cargar eternamente el globo terráqueo, que hasta ese momento había estado reposando en cuatro grandes guayacanes que sustentaban la tierra. Cuando, cansado, CHIBCHACUM cambiaba el mundo de un hombro a otro, se producían los temblores en la tierra. El mito de CHIBCHACUM se asemeja al mito griego de Atlas, el gigante hijo de CIMENE y JAPETO, quien tomó parte en la guerra de los gigantes contra los dioses. Los gigantes fueron vencidos, recibiendo por ello los castigos de Zeus, quien condenó al gigante Atlas a sostener la bóveda celeste sobre sus hombros. Por ello, al dios protector de BACATÁ, también se le llama “El Atlas Chibcha”.

Las gentes quedaron obligadas a adorar y hacer sacrificios a Bochica luego del poder demostrado al DESANEGAR la sabana. Tiempo después, él desapareció en Iza, un pueblo cercano a Sogamoso, dejando estampada la huella de su pie en una piedra de cuya raspadura bebían las mujeres preñadas para tener buen parto y que por su carácter sagrado, era visitada en peregrinación por los chibchas.

Tanto Bachué como Chía están también relacionadas con la fecundidad animal y vegetal. Entre los griegos, la diosa de la fertilidad y de la agricultura era Ceres, o Deméter, cuyos templos se encontraban en el interior de los bosques.

Volviendo al mito chibcha, Dicen los que saben que el mito chibcha tiene notables semejanzas con la predicación del Buda de Ceylán.

LA CULTURA CHIBCHA. La cultura chibcha o muisca se ubicó en el altiplano CUNDIBOYACENSE, en el interior del país. Constituyeron uno de los pueblos más avanzados en la zona nororiental de Sudamérica y desaparecieron con la conquista española en el siglo XVI.

Tenían un tipo de estratificación social en la cual los caciques formaban un estamento superior privilegiado; también influían los sacerdotes o jeques y los GUECHAS o guerreros. En las decisiones importantes, los caciques estaban asistidos por un consejo de caciques de alta jerarquía. Después, seguía el pueblo, jerarquizado de acuerdo con el trabajo que realizaban. Por último, en la escala social estaban los esclavos, que generalmente eran los prisioneros de guerra.

La base de su sociedad era la familia. Varias familias formaban los clanes y varios clanes formaban la tribu. Pagaban los tributos a los caciques, con oro, alimentos, mantas y trabajo.

Alcanzaron notables avances en las técnicas de la agricultura, la exploración de la sal y de esmeraldas. Planificaban la agricultura con base en el calendario y en observaciones METEREOLÓGICAS y climatológicas. Su vivienda era el “bohío”, una choza cubierta de paja, de planta circular y con techo en forma cónica acampada.

Una de sus actividades importantes fue la alfarería y la orfebrería. Explotaban las minas de sal de Zipaquirá y en poblados como Sogamoso usaban el carbón mineral. También desarrollaron una industria de tejidos con una gran variedad de fibras vegetales, principalmente el algodón y el fique. También fue importante la industria plumaria y la de las pieles de los animales que cazaban.

Tenían una religión organizada alrededor de un conjunto de dioses, templos y un grupo sacerdotal encargado del culto. Sus principales deidades estaban alrededor del sol, la luna y el agua. Respetaban profundamente las lagunas, las montañas y las rocas, y consideraban que los espíritus están vinculados a los fenómenos físicos, los ríos, las montañas y las lagunas. Los sacerdotes llamados jeques, se educaban durante doce años.

Destacaron los mitos de los dioses creadores, aquellos que enseñan a los hombres los orígenes del mundo y de la vida, los mitos de los dioses civilizadores, aquellos que enseñan a los hombres los fundamentos de la vida cultural, tanto espiritual como material. Es importante recordar que en el mundo neolítico, las sociedades se tornan matriarcales y lo femenino lleva las riendas sociales. Al igual que otras culturas prehispánicas, en Colombia existió una cultura femenina extendida. Roberto Restrepo dice que los chibchas se regían por el derecho materno y la descendencia matrilineal, y los mitos cosmogónicos de la creación del mundo y del hombre descansan sobre el papel protagónico de la Diosa Madre. Posteriormente la sociedad se reorganizó y el culto patriarcal apareció a finales del neolítico y comienzo de la edad de los metales, desplazando la organización matriarcal. Pero los mitos femeninos de Chía y Bachué, evidencian la importancia inicial que tuvo lo femenino. Adicionalmente estos mitos estaban en relación con la fertilidad de los campos, las cosechas y la influencia de la mujer, tan importantes para la supervivencia de la especie humana.

 

“Teogonía de los Dioses Chibchas” Mural en el Hotel Tequendama de Bogotá. Óleo sobre madera. Luis Alberto Acuña Tapias (Colombia, 1904 -1994).

CHIMINIGAGUA, es la figura central, creador del universo, aparece en el momento de lanzar al espacio las aves negras, origen de la luz, la cual se condensó en SUA (el sol) y se reflejó en CHÍA (la luna) y CUCHAVIVA (el arco iris). Hacia la derecha: la primera pareja humana: BACHUÉ, madre generadora de la raza Chibcha, e Iguaque, el niño que luego fue su esposo. Luego dos divinidades nocturnas y maléficas: Fu, dios del sueño, y HUITACA, hechicera seductora, y mujer advenediza, relegada y convertida en lechuza por Bochica. Hacia la izquierda: CHAQUÉN, dios vigilante y guerrero, encargado del orden y guardián de las fronteras y los campos de cultivo; NENCATACOA, dios de la bebida y los placeres, mitad hombre, mitad zorro; Bochica, el héroe civilizador y CHIBCHACUM, dios de las lluvias, quien anegara las tierras y en castigo Bochica condenara a sostener la tierra sobre sus hombros.

También se representan elementos de importancia cosmogónica: Grandes serpientes, reencarnaciones de Bachué e Iguaque, las guacamayas, aves parlantes a las que se enseñaban oraciones que debía transmitir a las divinidades luego de ser sacrificadas. El borrachero, árbol de flores blancas, y ciertas especies de aráceas y bejucos de poderes alucinógenos; y las ranas, animales sagrados, alimento de SUA.

CULTURA MUISCA COSMOGONIA. Al principio todo era oscuridad. La luz, que estaba “metida allá”, comenzó a salir para iluminar el universo. Ese poder creador infundía su cualidad luminosa como atributo lúcido y resplandeciente a las cosas. La esencia creadora, denominada CHIMINIGAGUA, tenía la luz en sí.

Representaban en los astros la diferencia y complementariedad de los géneros, el Sol (SUA) era masculino y la Luna (Chía) femenina. Simbolizaban la articulación del matrimonio como conjunción del poder INSEMINADOR de la luz del día y de la noche, y los concebían como “padres de la gente”.

Bachué emergió de la Laguna de Iguaque, con su hijo en brazos, este al crecer fue su esposo, y su progenie pobló la tierra.

Pronto los muiscas olvidaron a sus dioses, pasaban en día en holganza y vicio. Entonces CHIMINIGAGUA envió un mensajero: Bochica quien como una encarnación solar apareció por el oriente de la sabana de Bogotá.

CHIBCHACUM, enojado por la maldad de los seres humanos, había provocado una inundación juntando las aguas de los ríos Tibitó y Sopó, provocando la destrucción de los cultivos, con la consecuente hambruna. Bochica arrojó contra las peñas su vara de oro, separó la sierra, y desagotó la sabana creando el Salto de Tequendama.

Entonces desde el valle sagrado de Iraca, con el nombre de IDACANZAS predicó y enseñó las buenas costumbres y algunos preceptos morales. El civilizador enseñó a sembrar, a fabricar casas, a tejer en algodón y el fique, a cocer el barro y hacer ollas, la manera de calcular el tiempo y determinar las fechas para la siembra y la recolección. Los muiscas le distinguían como “nuestro pariente y padre”.

Consideraban que los espíritus estaban vinculados con su geografía: ríos, montañas y lagunas, las últimas eran centros ceremoniales, a los que se hacían ofrendas para mejorar la pesca. Los tunjos son considerados objetos elaborados para ser ofrendados a los dioses, asociados a peticiones hechas por los individuos a través de los sacerdotes, también se ha sugerido que representan a quien hace la ofrenda.

Sacerdotes y señores

Los sacerdotes muiscas, llamados “jeques” se educaban durante 12 años en “Los Cucas”, seminarios dirigidos por ancianos. Eran los responsables de dirigir las ceremonias religiosas.

Los soberanos muiscas pretendían descender de divinidades astrales. El Zaque, encarnaba a SUA, y el ZIPA a Chía, eran venerados como si realmente se tratase de dioses. Ejercían un poder principalmente de carácter temporal, sin embargo el protocolo estaba basado en la religión. ¡Desgraciado el individuo que osase mirar, cara a cara, a un príncipe! Un temor supersticioso impedía a los muiscas cometer tal delito, que a sus ojos hubiese podido trastornar el orden del mundo.

Los príncipes eran educados durante seis o siete años de reclusión monacal, era necesario que pudieran adquirir la superioridad de carácter mágico en la que debía basarse su gloria y poderío. Los sacerdotes contribuían inculcando al pueblo la creencia en los orígenes divinos de los soberanos. Se concluye que la dignidad real tenía un origen sacerdotal.

TEMPLOS. Los templos muiscas eran lugares sagrados presididos por el Jeque (sacerdote), donde acudían hombres y mujeres para hacer sus ofrendas y solicitar favores. También eran sitios de enterramiento de Jeques y Caciques principales; así mismo las “Cucas” o seminarios donde se impartía instrucción a los futuros jeques, caciques y capitanes; probablemente también lo fueron los observatorios astronómicos. La construcción de los templos ocasionaba la celebración de una fiesta, de la misma manera que se realizaba cuando un Cacique principal construía un nueva casa y cercado. El ritual de construcción comprendía desde el acarreo de los materiales, en el transcurso del cual danzaban, cantaban y bebían chicha en honor a Nencatacoa, hasta culminar con la inauguración de la edificación. La duración de estas casas, estaba asegurada por la vida que conferían los esclavos y niñas enterrados antes de hincar los maderos que sostenían la edificación. El templo cósmico, pudo estar representado también en los cerros de forma cónica, cuyas entradas serían las cuevas, que generalmente se encuentran en ellos; así al pasar a través de ellas el individuo renacía y al reencontrarse con su origen, superaría su condición profana

Clasificación de los templos:

  • Centros ceremoniales mayores principales. Son santuarios exclusivos, no accesibles a todos los hombres; dedicados a actos religiosos especiales: guerras, calamidades (sequías o inundaciones), investidura de Caciques Principales, ritos de iniciación y el lugar en que se preparaba y ejecutaba la víctima del sacrificio para dedicarlo al sol. Los templos de estos centros ceremoniales, eran construcciones circulares (semejantes a sus casas de vivienda), con techo pajizo, paredes recubiertas con esteras finamente trabajadas; el suelo cubierto de paja seca y blanda; las construcciones estaban sostenidas por guayacanes traídos de los Llanos, que hincaban sobre esclavos vivos para darle perdurabilidad; la parte que se adentraba en la tierra era de forma cónica. Eran construcciones muy oscuras ya que el único acceso que tenían era una puerta baja. Por fuera estaban rodeadas por cercas de madera, de tejido común, provistas de varias puertas de cañas delgadas asidas por cordeles de cabuya. Eran centros ceremoniales mayores principales: el Templo de Sogamoso,La Laguna de Guatavita, los Bohíos y Laguna de Iguaque, los Cerros de GUACHETÁ, y la Laguna de Ubaque y la Casa del Sol.
  • Centros Ceremoniales Mayores Secundarios. Considerados como tales las lagunas alrededor de las cuales viven los jeques, y se diferencian de las anteriores por celebrarse en ellas ceremonias y sacrificios de carácter local; entre otras: la laguna de FÚQUENE, la de Tota, la de SUESCA, la de La Herrera, la de Ubaté y la quebrada de BARACIO.
  • Centros Ceremoniales Menores. Comprenden los cercados es decir la casa habitada por el cacique principal. Era un lugar público, centro político y religioso, con una estructura arquitectónica elaborada y construido con participación de toda la comunidad. Era un símbolo del poder del cacique y al mismo tiempo de toda la sociedad. En su interior se llevaban a cabo ceremonias de diversos tipos, entre ellas sacrificios humanos. Era también un centro de actividades económicas como el mercado, era lugar de defensa o fortaleza militar y el centro o núcleo alrededor del cual se ordenaban las casas de la demás gente de la comunidad. Por la importancia política o religiosa de sus caciques, entraban en esta categoría: el de Bogotá, el de Tunja, el de Chía, el de RAMIRIQUÍ, el de GUATAVITA y el de Ubaque.
  • Templos Particulares. Eran las viviendas de jeques y caciques no principales, en las cuales los sacerdotes se dedicaban en algunas temporadas a la meditación, el ayuno, y demás asuntos particulares; el acceso a ellas era exclusivo del jeque. Se incluyen en esta categoría las “Cucas”, Casa de Plumería o seminarios donde se instruían los aprendices de jeque.

 

SACRIFICIOS HUMANOS. La religión muisca contemplaba los sacrificios humanos, pero es probable que a la llegada de los españoles estos hubieran desaparecido y los relatos sean historias transmitidas por tradición oral, pues no existen testimonios que mencionen un sacrificio humano contemporáneo a la presencia de los españolesJiménez de Quesada anotaba que los muiscas “con sangre humana no sacrifican”, excepto por raras ocasiones en las cuales sacrificaban, o bien muchachos PANCHES capturados en guerra o moxas traídos del oriente, en ambos casos, indígenas que no eran muiscas. Fernández Piedrahita en cambio, afirmaba: “Los sacrificios que tenían por más agradables a sus dioses, eran los de sangre humana“. En todo caso las fuentes coinciden en que hubo un tiempo en que cada familia debía ofrecer un hijo a los sacerdotes, el cual era criado por ellos como persona sagrada y a los 15 años era sacrificado a Sua, lo que constituía un honor para la familia y para la víctima. Los rituales más corrientes consistían en arrancarles el corazón, o lancearlos.

LA LEYENDA DE YURUPARI. Epopeya indígena al modo del POPOL VUH, de los indios TARIANAS, de la región colombo brasilera del Vaupés. Aunque cabe aclarar que existen diferentes versiones de la leyenda, como la versión de los NUKAK, cambiando el contenido de la misma dependiendo del pueblo a la que pertenezca.

La leyenda recoge mitos de origen prehispánico y sólo recientemente ha sido vertida al español, por lo que su influencia en la literatura hispanoamericana no ha sido importante. Hay que recalcar que esta represión de información se hace siempre de manera deliberada para que no sepas nada de tus orígenes y para que jamás tengamos una verdadera identidad cultural, así nos pueden seguir robando desde los países del norte, y lo que es peor, así nos vamos a seguir robando entre nosotros mismos. Es lo que hace la falta de identidad y el falso nacionalismo promovido por el estado. Sí, ese nacionalismo rústico de pulserita tricolor, de camiseta de la selección y de Shakira es la machera; de lágrimas, sudor y pedos, pero que no propone nada constructivo, ni hace que la gente se haga responsable y se apropie de lo suyo.

Las cosmologías indígenas han sido uno de los temas más atractivos y a su vez menos comprendidos para el hombre occidental. Existen diversas interpretaciones que erróneamente, han tratado de ver en ellas “una mentalidad primitiva”, “un pensamiento pre-lógico”, en el que todo se confunde. Para algunos autores es un pensamiento dominado por el animismo, para otros por las emociones. Se ha querido ver en su forma de ver el mundo una ciencia errada (lo cual es atrevido de afirmar cuando los mayas podían predecir eclipses mil años antes que los europeos), en otras un mundo poético y para algunos psicólogos una mentalidad infantil: la infancia de la humanidad.

Faltando a la neutralidad científica, aun hoy día perduran muchos prejuicios. Las cosmologías indígenas no han podido evitar el prejuicio de que se crea que están basadas en una “mentalidad primitiva”, nada más injusto y lejos de la realidad cuando todas las funciones identificadas en el pensamiento indígena, como por ejemplo el uso de imágenes o metáforas son universales y características del pensamiento humano en general y están presentes también en La Biblia, El Corán, La Torá y en muchos otros libros de carácter religioso y cosmológico.

La Leyenda de YURUPARÍ era de común conocimiento en las tribus del Amazonas colombiano-brasileño, especialmente en la cuenca del Río Vaupés, habiendo sido transmitida de manera oral.

A finales del siglo XIX, el nativo brasileño Maximiliano José Roberto escribió una versión en lengua ÑE’ENGATÚ con caracteres latinos. Dicha versión se perdió y sólo quedó la versión italiana que de dicho texto hizo ERMANNO STRADELLI, publicada en el boletín de la Sociedad Geográfica Italiana en 1890 bajo el título de LEGGENDA DELL’ JURUPARY ¿cómo es que tardo casi dos siglos en ser difundida para nosotros en América?

STRADELLI afirmó:  “… un trabajo destinado a modificar profundamente todo aquello que se conoce sobre estos indígenas y a aportar una inmensa luz sobre su proveniencia”.

A pesar de existir dicha versión, el texto pasó desapercibido por mucho tiempo tanto para brasileños como para colombianos ¡vaya sorpresa! Sólo fue hasta la década de los cincuenta cuando hubo una traducción al español. El texto está ubicado temporalmente “en los principios del mundo” y geográficamente en la Sierra de TENUI, ubicada a los márgenes del Rio IÇANA, afluente del Río Negro, que a su vez desemboca en el Río Amazonas. ¿Por qué la falta de interés que hasta la fecha ha existido por estudiar la leyenda de YURUPARÍ desde un punto de vista literario?, lo cual no ocurrió con otros textos amerindios como el POPOL-VUH de los quichés de Guatemala.

YURUPARÍ significa “fruta” milagrosamente fecundada

Nacimiento de SEUCY. En la concepción de este personaje intervienen Las Pléyades y el agua. Una epidemia atacó a los hombres y sólo sobrevivieron algunos viejos y un payé (chamán). Para resolver lo que podría ser el fin de la raza, las mujeres se reunieron en el Lago MUYPA, donde SEUCY (nombre dado a constelación de las Pléyades) solía bañarse. Las mujeres no llegaron a ninguna solución, cuando SEUCY vino a bañarse. En ese momento el viejo payé, quien estaba presente a pesar de que las mujeres no se habían percatado, las reprendió por haber desobedecido su prohibición de acercarse al lago. Como consecuencia, SEUCY ya no volvería a bañarse allí, y en adelante, las mujeres no podrían participar en los asuntos de importancia. A continuación el payé fecundó a todas las mujeres. Diez lunas después todas las mujeres dieron a luz en el mismo momento y entre los recién nacidos se destacaba por su belleza una niña que fue llamada SEUCY, por ser una réplica de la SEUCY del cielo.

Nacimiento de YURUPARÍ. Al llegar a la edad de los primeros amores, SEUCY, aún pura, se antoja de comer la fruta PIHYCAN (presuntamente la PIQUIA, una nuez de la región amazónica). Fácilmente encontró algunas y los jugos de la fruta la fecundaron. Intentó ocultar su estado, pero eventualmente fue imposible y confesó la historia del PIHYCAN. Cuando nació el niño se parecía al sol por su gran belleza. Los TENUINAS lo proclamaron su TUIXÁUA, su jefe, y lo llamaron YURUPARÍ, que significa engendrado por la fruta.

Desaparición de YURUPARÍ. Una luna después del nacimiento de YURUPARÍ, la gente decidió entregarle las insignias de cacique, pero no estaba la ITÁ-TUIXÁUA, la piedra del jefe, por lo cual tenían que ir a la Sierra del Gancho de la Luna a recobrarla. Pero las mujeres dividieron la tribu en dos bandos: unas decían que todos debían ir por la piedra, otras que debería ir los hombres solos. Discutieron por una luna hasta que se dieron cuenta de la desaparición de YURUPARÍ.

Las mujeres culparon a los viejos y los amenazaron con darles “el suplicio de los peces”, una tortura consistente en atar el cuerpo dentro del agua, dejando la cabeza afuera, herirlos para que los peces, atraídos por el gusto de la sangre, vinieran a devorarlos. Incluso llegaron a atar a los hombres para que no escaparan.

Durante la noche, se escuchó el llanto de YURUPARÍ proveniente del árbol del PIHYCAN. Cuando llegaron a él, todo quedó en silencio. La segunda noche se repitió el llanto y buscaron entre las ramas del PIHYCAN pero no encontraron nada. La tercera noche cercaron el árbol pero empezaron a escuchar el llanto entre ellos, sin poder descubrir su origen. El llanto era tan aterrador que decidieron no volver a buscar a YURUPARÍ.

A pesar de que el llanto no cesaba, todos se olvidaron de YURUPARÍ menos SEUCY, quien retirada en la cima de una montaña lloraba la ausencia de su hijo hasta que dar dormida en las madrugadas. Pasaron tres noches así. Una mañana, cuando se despertó se dio cuenta que la leche de sus senos no estaba. Intentó quedarse despierta para ver quién se estaba amamantando, pero el sueño la vencía y al día siguiente amanecía sin leche.

Pasaron dos años y el llanto fue remplazado por risas, cantos y gritos de un niño jugando con seres desconocidos. YURUPARÍ crecía fuerte, aunque invisible, a la vez que SECUY envejecía rápidamente.

El regreso de YURUPARÍ. Quince años después, en una noche de luna en la que la SEUCY celeste vino a bañarse en el lago, reapareció YURUPARÍ en el pueblo de la mano de su madre, la SEUCY terrenal. Era un joven tan hermoso como el sol. Los TENUITAS se apresuraron a darle los ornamentos de cacique aunque todavía faltara la ITÁ-TUIXÁUA.

Análisis por partes.

  • En la mayoría de mitologías alrededor del mundo se habla de un gran cataclismo al que sobrevivieron unos pocos poseedores del conocimiento y que son los encargados de repoblar el mundo. Se habla de una época, dentro de la creación que hoy vivimos, en la que los dioses, al enojarse con la humanidad, intentaron destruirla a través de una inundación. La historia Bíblica del diluvio es sólo una de las muchas versiones y tiene su origen en el relato SUMERIO – BABLIONICO, el poema de Gilgamesh. En el relato sumerio, Noé recibe el nombre de UTNAPISHTIM. Los relatos griegos, también narran como Zeus intentó acabar con la humanidad con una inundación, sin embargo, Prometeo advirtió a DEUCALION y a Pirra. Manu fue salvado del diluvio del HINDUÍSMO por Visnú, encarnado en MATSYA, su avatar en el que adopta forma de pez. Los mitos del diluvio, también aparecen en Perú y en China, entre los aborígenes australianos y en muchas de los indios norteamericanos, como por ejemplo el mito de los MANDAM, del hombre solitario. Los etnólogos en el siglo XIX pudieron recoger en Serbia, un ciclo de mitos eslavos sobre el gran diluvio del que el único sobreviviente fue KRAYATZ, quien fuera salvado por KURENT, el dios del vino.
  • Las Pléyades están siempre presente en la cosmología de todos los pueblos del mundo. ¿Por qué Las Pléyades? ¿Qué tienen de especial? Como ejemplo, veamos esta breve comparación entre lo que eran Las Pléyades para los pueblos nativos del Vaupés y para los MOAIS en la Isla de Pascua en Chile. Esta constelación se encuentra varias veces en el relato de YURUPARÍ, y sobre todo en el nacimiento de SEUCY, en los nombres de MEENSPUIN y SEUCY, y el del lago MUYPA, los tres relacionados también con lo divino y la fecundidad. La razón por la que esta constelación es tan mencionada, es porque sale por el oriente, se eleva en el firmamento después del ocaso a fines de septiembre, y antes del amanecer a finales de marzo. En ambos casos anuncia la migración de los peces, la temporada de cosecha, y de maduración de los frutos de palma y por consiguiente, el tiempo propicio para los rituales de iniciación. Por eso, así como nosotros las vemos como ‘las siete cabritas’, las tribus del Vaupés las ven como un conjunto de frutas de palma. Por lo tanto, el lago MUYPA, SEUCY y MEENSPUIN, están tan relacionados, como en los mitos ROMI KUMU Y MENERIYO, con las frutas y las Pléyades, lo femenino y la fecundidad.
  • El grupo de estrellas de las Pléyades parece haber sido crucial… La primera y última visión de las Pléyades o MATARIKI al atardecer marcaba el mejor período, la época de esplendor, la estación más próspera del año, conocida como Hora NUI, en la que se podía pescar libremente. Era el tiempo de la cosecha y los rituales en los AHUS, un período durante el cual la guerra estaba prohibida. Por el contrario, la época en la que estas estrellas no eran visibles en el cielo PASCUENCE se correspondía con el período HITU, la estación negra. Esto demostraría la singular relación que guardaba este grupo de estrellas con el calendario PASCUENCE. Y explicaría por qué los siete MOAIS de AHU AKIVI son los únicos de la isla que miran hacia el mar y están orientados a la puesta de la constelación de TAUTORU, marcando el principio del año RAPANUI. Parece haber mensajes o respuestas escondidas para nosotros en Las Pléyades.
  • Todos los dioses en todas las culturas piden ser adorados con sacrificios. Y la literatura precolombina como todas las otras alrededor del mundo, no es más que justamente el relato de la adoración por medio de sacrificios a los dioses. Este es un claro indicio, de que dichos dioses fueron más bien seres venidos de algún lugar del cosmos, extraterrestres o humanos venidos del futuro. Lo que sea, pedir sacrificios como símbolo de adoración, es más una característica acorde con seres imperfectos que con Dios que es fuente de todas las cosas y que está por encima de la adoración, del pecado y de cualquier banalidad humana. Para nosotros, ofender a dios es imposible, como para un niño de un año es imposible ofender a un viejo de 80.
  • YURUPARÍ nace de la virgen SEUCY que come el fruto PIHYCAN, y el jugo-semen del Sol, se le cuela por las partes más ocultas y la deja encinta. “… Un día quiso probar la fruta del PIHYCAN (fruta prohibida para las muchachas impúberes porque despierta en ellas los apetitos latentes), y se internó en la selva (…) La bella jovencita escogió las más hermosas y maduras, las amontonó frente a ella y empezó a comerlas. Tan jugosas estaban, que parte del jugo escurrió por entre sus senos y bajó hasta bañarle las partes más ocultas, sin que ella le diera a esto ninguna importancia Después de diez lunas, nació un niño robusto, que superaba en belleza a su madre. Era como el Sol”. Esta es una de las historias que más se repite a lo largo del planeta, Isis, SEMÍRAMIS, Ishtar, Astarté, Cibeles, Afrodita y Venus fueron todas mujeres vírgenes fecundadas por diosescon propósitos divinos. Si buscas encontraras más en cada cultura del planeta o bien puedes ver el documental ZEITGEIST que aunque no es completamente exacto, ayuda a hacerse una idea del tema.
  • YURUPARÍ es elegido payé – chamán – y TUXÁUA – cacique – de su tribu. Viene a cambiar las leyes matriarcales y caóticas por las leyes del Sol, que son en esencia patriarcales y ordenadas.
  • Todos los hijos de los dioses, como YURUPARÍ o Cristo, vienen a enseñar, instruir y a instaurar las leyes de sus padres. Tienen una misión religiosa o evangelizadora que cumplir. Así pasa pues con Enki y Enlil, los hijos del dios sumerio Anu, en el POPOL VUH, en La Biblia, cuyas historias narran lo mismo o son una copia de la religión sumeria y egipcia, y así en todas y cada una de las culturas sobre la faz de la tierra.  Así es como cuando le rezas a la virgen María, en realidad le estas rezando a Isis y probablemente al rezarle a Jesús le estas rezando a Horus.
  • El Sol, dios Padre. El Sol en la leyenda es el padre del héroe, y además, le entrega a éste el MATIRY, que es una bolsa mágica con objetos y hierbas para que haga hechizos y tenga los poderes de un buen brujo. En los mitos es importante citar un mito BARASANA (TUC.) que llama a sol YEBA HAKU, Creador del mundo y padre de un héroe llamado YEBA. En otros mitos, no aparece como un personaje, pero sí relacionado con otros como los monos, los truenos y el fuego.
  • En relación con otras culturas, se parece mucho a los dioses del resto del mundo, como Viracocha (Perú), SUÉ (Muiscas de Colombia) Alá (Islam), EDSHU (yorubas de África), YAVÉ (Judaísmo), Zeus (mitología Griega). Todos se relacionan con el Sol de una u otra manera. Y YURUPARÍ como hijo del dios, se parece también a los hijos de dioses de otras culturas. Podemos hablar de Jesús, de Buda, de Quetzalcóatl, de Mahoma.
  • También trae un conjunto de ritos, cantos y mitos sobre sus ancestros.
  • Visita diferentes tribus para instruirlas sobre las nuevas leyes, y en cada tribu se le presenta resistencia por parte de las mujeres.

En las diferentes culturas, los dioses montaban sus carruajes celestiales y solían desaparecer por temporadas y volver pasado un tiempo. Algunas personas, creen que durante el tiempo que desaparecían, por ejemplo de Mesopotamia o Sumeria, aparecían en Escandinavia, Guatemala o México,  en donde continuaban con su misión evangelizadora en el planeta, instruyendo a la gente e instaurando leyes y donde eran adorados con diferentes nombres, como Thor el dios del trueno, o Quetzalcóatl, Aquí también podemos recordad la leyenda de NEKKEN el astronauta de piedra. Esto nos lleva a la conclusión de que podrían ser los mismos dioses conocidos con diferentes nombres alrededor del mundo, y aún más, cuando en todas las culturas, los dioses compartían las mismas características o poderes.

YURUPARÍ por ejemplo, al igual que Enki, Enlil y Thor, tiene también el don del trueno: “su cuerpo irradia luz o fuego, y está dotado de agujeros que producen sonidos musicales, o truenos, según el caso. En sumeria, África y América, los dioses descienden y viajan en naves.

Finalmente, estos libros, como YURUPARÍ o el POPOL VUH narran la creación, posiblemente como explicación a los fenómenos naturales o fenómenos que simplemente no podemos explicar y responden a una necesidad de búsqueda interior de todos los pueblos del mundo. Pero también cabe la posibilidad de que nos estén contando la verdad matizada por supuesto de acuerdo a cada cultura, y que la ortodoxia de nuestra ciencia y de nuestra cultura MATRIX basura, nos obligue a ignorar nuestros orígenes.

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