LOS SUMERIOS, LOS PRIMEROS EN:


 

GUDEA.

Uno de los soberanos mejor conocidos de LAGASH fue Gudea. Se encontró gran cantidad de estatuillas de él, mostrándole con una postura votiva no simulada orando porque se había consagrado a la adoración de NINGIRSU, su principal deidad, a la construcción y reconstrucción de templos.

  • Sus muchas inscripciones revelan que buscó exquisitos materiales de construcción, oro de África y de Anatolia, plata de los Montes Taurus, cedros del Líbano, maderas poco comunes del ARARAT, cobre de la cordillera de los ZAGROS, diorita de Egipto, cornalina de Etiopía y materiales de tierras que los estudiosos no han conseguido identificar todavía.
  • Mil doscientos años antes que Moisés, Gudea contó que Las instrucciones, que plasmó en una larguísima inscripción, le fueron dadas en una visión. Un hombre que brillaba como el cielo a cuyo lado había un pájaro divino, me ordenó construir su templo. Este hombre que desde la corona de su cabeza era obviamente un dios, fue identificado posteriormente como el dios NINGIRSU. Con él había una diosa que «sujetaba en una mano la tablilla de su estrella favorable de los cielos»; en la otra mano, «sujetaba un estilo sagrado», con el cual le indicaba a Gudea «el planeta favorable». Un tercer hombre, dios también, sujetaba en sus manos una tablilla de piedra preciosa; «contenía el plano de un templo».
  • Una de las estatuas de Gudea lo muestra sentado, con esta tablilla sobre las rodillas; donde se puede observar con claridad el dibujo divino. Aun siendo sabio, Gudea estaba desconcertado con aquellas instrucciones arquitectónicas y solicitó el consejo de una diosa que pudiera interpretar los mensajes divinos. Ella le explicó el significado de las instrucciones, las medidas del plano y el tamaño y forma de los ladrillos que había que utilizar. Después, Gudea empleó a un hombre «adivino, tomador de decisiones» y a una mujer «buscadora de secretos» para localizar el sitio, en las afueras de la ciudad, donde el dios deseaba que se construyera su templo. Luego reclutó a 216.000 personas para el trabajo de construcción. El desconcierto de Gudea es fácilmente comprensible, pues se supone que el aparentemente sencillo «plano de planta» le tenía que dar la información necesaria para la construcción de un complejo ZIGURAT que se tendría que elevar en siete fases.
  • En 1900, BILLERBECK en “DER ALTE ORIENT“, fue capaz de descifrar parte de las divinas instrucciones arquitectónicas. El antiguo dibujo, en la parcialmente deteriorada estatua, viene acompañado en la parte superior por grupos de líneas verticales cuyo número disminuye a medida que aumenta el espacio entre ellas. Parecería que los arquitectos divinos eran capaces de dar las instrucciones completas para la construcción de un templo con siete elevaciones a partir de un sencillo plano de planta acompañado por siete escalas variables.

La guerra espolea al Hombre para que avance tanto en lo científico como en lo material, pero en el antiguo Sumer fue la construcción de un templo lo que espoleó a la gente y a sus soberanos a alcanzar un mayor desarrollo tecnológico, comercial, de transportes, arquitectónico y organizativo. La capacidad para llevar a cabo tan importante obra de construcción de acuerdo con unos planes arquitectónicos preparados, para organizar y alimentar a una ingente masa de trabajadores, para allanar la tierra y elevar montículos para hacer ladrillos y transportar piedras, para traer metales extraños y otros materiales desde tan lejos, para fundir metales y dar forma a utensilios y ornamentos, nos habla de una importante civilización en pleno esplendor en el tercer milenio a.C. La maestría que implica la construcción de los más antiguos templos sumerios, era la punta del iceberg de posibilidades y la riqueza de los logros materiales de la primera gran civilización que se conoce del Hombre.

 

LA IMPRENTA.

Además de la invención y desarrollo de la escritura, sin la cual una gran civilización no podría llegar a ser, a los sumerios se atribuye la invención de la imprenta. Milenios antes que Johann Gutenberg «inventara» la imprenta a través de tipos movibles, los escribas sumerios utilizaban «tipos» prefabricados de los diferentes signos pictográficos, que utilizaban del mismo modo que nosotros utilizamos ahora un tampón de goma, imprimiendo la secuencia deseada de signos en la arcilla húmeda. También inventaron al precursor de nuestras rotativas: el sello cilíndrico hecho de una piedra sumamente dura, era un pequeño cilindro en el cual se grababa el mensaje o el dibujo al revés; cuando se hacía rodar el cilindro sobre la arcilla húmeda, se creaba una impresión «en positivo». El sello también permitía certificar la autenticidad de los documentos; haciendo una nueva impresión y comparándola con la del documento en cuestión. Muchos registros escritos sumerios y mesopotámicos están relacionados con lo divino o lo espiritual, con cosas cotidianas como el registro de las cosechas, la medida de campos y el cálculo de precios. No es posible alcanzar determinados grados de civilización sin un avance paralelo de las matemáticas.

 

LAS MATEMÁTICAS.

El sistema matemático sumerio, llamado sexagesimal, combinaba el mundano 10 con el «celestial» 6 para obtener la cifra base de 60. En algunos aspectos, este sistema es superior al nuestro actual; e incuestionablemente superior a los sistemas posteriores griego y romano. A los sumerios les permitía dividir en fracciones, multiplicar millones, calcular raíces o elevar números a varias potencias. Este sistema es el primero conocido y el que dio el concepto de «posición numérica»; del mismo modo que, en el sistema decimal, 2 puede ser 2 o 20 o 200, dependiendo de la posición del dígito, también en el sistema sumerio el 2 significa 2 o 120 (2 x 60) y así sucesivamente, dependiendo de la «posición». Los 360 grados del círculo, el pie con sus 12 pulgadas y la «docena» como unidad no son más que unos cuantos ejemplos de los vestigios de las matemáticas sumerias que todavía se ven en nuestra vida cotidiana. Sus logros paralelos en astronomía, en el establecimiento del calendario y en otras hazañas matemático-celestiales de similar calibre recibirán un estudio mucho más preciso en capítulos posteriores.

 

LA ARCILLA.

Del mismo modo que nuestro sistema económico y social, libros, registros legales y económicos, contratos comerciales, certificados matrimoniales, etc. dependen del papel, la vida sumeria / mesopotámica dependía de la arcilla.

  • Templos, tribunales y casas de comercio disponían de sus propios escribas, con sus tablillas de arcilla húmeda, dispuestas para anotar decisiones, acuerdos o cartas, o para calcular precios, salarios, el área de un campo o el número de ladrillos necesarios en una construcción.
  • También era la materia prima básica en la manufactura de utensilios de uso cotidiano y de recipientes para el almacenamiento y el transporte de bienes.
  • Se utilizó para hacer ladrillos, cosa en la que los sumerios fueron los «primeros», que hizo posible la construcción de casas para el pueblo, de palacios para los reyes y templos imponentes para los dioses.
  • A los sumerios se atribuye dos avances tecnológicos que hicieron posible combinar la ligereza con una fuerte resistencia en todos los objetos de arcilla: la armazón y la cocción. Los arquitectos modernos han descubierto que se puede hacer hormigón armado, un material de construcción sumamente fuerte, echando cemento en moldes con un entramado interior de varillas de hierro; pero hace mucho que los sumerios fueron capaces de dar a sus ladrillos una gran fortaleza mezclando la arcilla húmeda con trozos de carrizo o paja.
  • Sabían que a los objetos de arcilla se les podía dar resistencia y durabilidad cociéndolos en el horno. Fue gracias a estos avances tecnológicos que se hizo posible la construcción de los primeros edificios y arcadas del mundo, así como la elaboración de la primera cerámica duradera.

 

LOS METALES.

La invención del horno lugar donde conseguir temperaturas intensas controladas, sin correr el riesgo de que los productos se llenen de polvo o cenizas hizo posible un avance tecnológico aún mayor: la Edad de los Metales. Se da por cierto que el hombre descubrió que podía dar formas útiles o agradables a algunas «piedras blandas» pepitas de oro naturales, así como compuestos de cobre y de plata en algún momento de los alrededores del 6000 a.C. Los primeros objetos de metal moldeado se encontraron en las tierras altas de los Montes ZAGROS y del Taurus. Como señaló R. J. FORBES en “THE BIRTHPLACE OF OÍD WORLD METALLURGY“, «en el Oriente Próximo de la antigüedad, el suministro de cobre natural se agotaba con rapidez y el minero tenía que recurrir a las minas». Esto precisaba conocimiento y capacidad para encontrar y extraer el mineral metalífero, triturarlo, fundirlo y refinarlo, procesos que no se podrían haber llevado a cabo sin el horno y una tecnología mínima avanzada. El arte de la metalurgia no tardó en abarcar también la habilidad para alear el cobre con otros metales, obteniendo como resultado un metal fundible, duro, pero maleable, al que llamamos bronce.

La Edad del Bronce, primera época metalúrgica, también fue contribución mesopotámica a la civilización moderna. En la antigüedad, gran parte del comercio se dedicaba al comercio de metales y se formó a partir de aquí la base para el desarrollo en Mesopotamia de la banca y de la primera moneda el shekel («lingote pesado») de plata. Del nivel que alcanzó la metalurgia en la antigua Mesopotamia hablan las muchas variedades de metales y aleaciones para los cuales se han encontrado nombres sumerios y acadios, así como su amplia terminología tecnológica. Esto desconcertó a los estudiosos, ya que Sumer carecía de minerales metalíferos en su territorio y sin embargo, la mayor parte de la metalurgia comenzó indudablemente aquí gracias a la energía. No se puede fundir, refinar y alear sin abundante suministro de combustibles para alimentar hornos y crisoles. En Mesopotamia no había menas, pero había combustible en abundancia, de modo que el mineral metalífero fue llevado hasta los combustibles, lo cual explicaría las más antiguas inscripciones que describen el transporte del mineral desde muy lejos. Los combustibles que dieron a Sumer la supremacía tecnológica fueron betunes y asfaltos, productos del petróleo que se filtraban de forma natural hasta la superficie en muchos lugares de Mesopotamia.

  1. J. FORBES en “BITUMEN AND PETROLEUM IN ANTIQUITY” demostró que los depósitos de superficie de Mesopotamia fueron las principales fuentes de combustible del mundo antiguo, desde los tiempos más primitivos hasta la época de Roma y concluye que el uso tecnológico de estos productos del petróleo comenzó en Sumer alrededor del 3500 a.C. Dijo que la utilización y el conocimiento de los combustibles y de sus propiedades fueron mayores en tiempos de los sumerios que en las civilizaciones que le siguieron.
  • Amplio fue el uso de los productos del petróleo entre los sumerios no sólo como combustibles, sino también como materiales para la construcción de caminos, para impermeabilizar, calafatear, pintar, cimentar y moldear, que cuando los arqueólogos buscaban a la antigua Ur, la encontraron enterrada en un montículo que los árabes de la zona llamaban el Montículo del Betún. Forbes demostró que la lengua sumeria tiene términos para cada género y variante de las sustancias bituminosas encontradas en Mesopotamia. Los nombres de los materiales bituminosos y petrolíferos en otras lenguas acadio, hebreo, egipcio, copto, griego, latín y sánscrito remontan su origen hasta el sumerio; por ejemplo, el nombre más común del petróleo NAPHTA, se deriva de NAPATU («piedras que arden»).
  • La utilización de los productos del petróleo por los sumerios fue fundamental para el desarrollo de la química. Podemos valorar el alto nivel de conocimientos por la variedad de pinturas y pigmentos y por procesos tales como el vidriado y la notoria producción artificial de piedras semipreciosas, entre las que se incluye un sustitutivo del lapislázuli.

 

LA MEDICINA.

También se utilizaron betunes en la medicina sumeria, campo donde los niveles fueron impresionantemente altos. Centenares de textos acadios encontrados emplean en gran medida frases y términos médicos sumerios, indicando con ello el origen de toda la medicina mesopotámica.

  • La biblioteca de ASSURBANIPAL en Nínive disponía de una sección de medicina. Los textos se dividían en tres grupos: BULTITU («terapia»), SHIPIR BEL IMTI («cirugía») y URTI MASHMASHSHE («órdenes y conjuros»).
  • En los antiguos códigos legales había secciones que trataban de los honorarios que había que pagar a los cirujanos por las operaciones exitosas y de las penas que se imponían en caso de fracaso: como, por ejemplo, que, si al abrir la sien de un paciente con una lanceta, el cirujano destruía accidentalmente el ojo de aquél, se le condenaba a perder la mano.
  • Se han encontrado marcas inconfundibles de cirugía cerebral en algunos esqueletos encontrados en tumbas de Mesopotamia y un texto médico parcialmente roto habla de la extirpación quirúrgica de una «sombra que cubría el ojo de un hombre», probablemente problema de cataratas; otro texto menciona el uso de un instrumento cortante, diciendo que «si la enfermedad ha alcanzado el interior del hueso, tendrás que rasparlo y quitarlo».
  • Los enfermos de los tiempos sumerios podían elegir entre un A.ZU («médico de agua») y un IA.ZU («médico de aceite»). Una tablilla encontrada en Ur, de cerca de 5.000 años de antigüedad, nombra a un practicante de la medicina como «LULU, el médico».
  • También había veterinarios, conocidos como «médicos de bueyes» o bien como «médicos de asnos».
  • En un sello cilíndrico muy antiguo encontrado en LAGASH se representa un par de tenazas quirúrgicas que pertenecieron a «URLU-GALEDINA, el médico».
  • El sello muestra también a la serpiente en el árbol, símbolo de la medicina hasta nuestros días.
  • También se representaba con frecuencia un instrumento que utilizaban las comadronas para cortar el cordón umbilical.

Los textos médicos sumerios tratan del diagnóstico y de las recetas. Sin lugar a dudas los médicos sumerios no recurrían a la magia o a la brujería. Recomendaban la higiene y la limpieza, los baños de agua caliente y disolventes minerales, la aplicación de derivados vegetales y las fricciones con compuestos del petróleo.

  • Se hacían medicinas de plantas y compuestos minerales y se mezclaban con líquidos o disolventes según el método de aplicación. Si era por vía oral, se mezclaban los polvos con vino, cerveza o miel; si «se vertían a través del recto», como enema, se mezclaban con aceites vegetales.
  • El alcohol, jugaba un papel muy importante en la desinfección quirúrgica y como base de muchas medicinas, llegó hasta nuestros idiomas a través del árabe kohl, del acadio KUHLU.

Los modelos de hígado encontrados indican que se enseñaba medicina en algún tipo de escuelas médicas, con la ayuda de modelos de arcilla de los órganos humanos. Debieron de estar bastante avanzados en anatomía, pues los rituales religiosos nos hablan de elaboradas disecciones de los animales sacrificiales, sólo un escalón por debajo de un conocimiento comparable en anatomía humana.

En diversas representaciones sobre sellos cilíndricos o tablillas de arcilla se muestra a personas yaciendo sobre algún tipo de mesa quirúrgica, rodeadas por equipos de dioses o personas. Sabemos por la épica y por otros textos heroicos que los sumerios y sus sucesores en Mesopotamia estaban muy interesados en temas como la vida, la enfermedad y la muerte. Hombres como Gilgamesh, rey de EREK, buscaban el «Árbol de la Vida» o algún mineral (una «piedra») que pudiera darles la eterna juventud.

También existen referencias a esfuerzos por resucitar a los muertos, en especial si resultaban ser dioses: Sobre el cadáver, colgado del poste, ellos dirigieron el Pulso y el Resplandor; Sesenta veces el Agua de la Vida, Sesenta veces el Alimento de la Vida, ellos rociaron sobre aquél; E Inanna se levantó. ¿Se conocerían y utilizarían en estos intentos de resurrección algunos métodos ultramodernos de los que sólo podemos especular?

El conocimiento y utilización de materiales radiactivos en el tratamiento de determinadas dolencias quedan, sugeridos en una escena médica representada en un sello cilíndrico que data de los comienzos de la civilización sumeria. Se muestra sin ningún tipo de dudas, a un hombre yaciendo sobre una cama especial, con el rostro protegido con una máscara y recibiendo algún tipo de radiación.

 

LOS TEXTILES.

Una de las consecuciones materiales más antiguas de Sumer fue el desarrollo de la industria textil y de la ropa. Nuestra revolución industrial comenzó con la introducción de máquinas hiladoras y tejedoras en Inglaterra en la década de 1760 y la mayoría de las naciones en vías de desarrollo han venido aspirando desde entonces al despliegue de la industria textil como paso previo hacia la industrialización. Las evidencias muestran que éste ha sido el proceso seguido, no sólo desde el siglo XVIII, sino desde la primera gran civilización del ser humano. El Hombre no pudo hacer tejidos antes de la aparición de la agricultura que le proporcionó el lino, y de la domesticación de los animales, que le proveyeron de lana. GRACE M. CROWFOOT en “TEXTILES, BASKETRY AND MATS IN ANTIQUITY” expresó el consenso académico al afirmar que el arte de tejer apareció en Mesopotamia alrededor del 3800 a.C. Sumer era famosa en la antigüedad por sus tejidos y su ropa. En el Libro de Josué (7:21) se dice que durante el asalto a Jericó, cierta persona no pudo resistir la tentación de guardarse «un hermoso manto de SENAAR» que había encontrado en la ciudad, aun cuando el castigo era la muerte. Tan apreciadas eran las prendas de SENAAR (Sumer), que la gente estaba dispuesta a arriesgar su vida con tal de hacerse con ellas. Una rica terminología existía ya en tiempos sumerios para describir tanto a las prendas de vestir como a sus elaboradores. La prenda básica recibía el nombre de TUG sin duda alguna, precursora, tanto en estilo como en nombre, de la toga romana. Estas prendas eran TUG.TU.SHE, que en sumerio quiere decir «prenda que se lleva envuelta alrededor». Las antiguas representaciones no sólo revelan una sorprendente variedad y opulencia en cuestión de ropa, sino también de elegancia, donde prevalecían el buen gusto y la combinación de prendas, peinados, tocados y joyas.

 

LA COMIDA, VERDURAS Y FRUTAS.

Importante consecución sumeria fue la agricultura. En una tierra en la que sólo se dan lluvias estacionales, los ríos proporcionaban el agua para las cosechas todo el año por medio de un vasto sistema de canales de irrigación. Mesopotamia la Tierra Entre los Ríos era una cesta de alimentos en la antigüedad. El albaricoquero en español damasco (árbol de Damasco), lleva el nombre latino de ARMENIACA, una palabra prestada del acadio ARMANU. La cereza KERASOS en griego, KIRSCHE en alemán proviene de la acadia KARSHU. Todas las evidencias sugieren que éstas y otras frutas y verduras llegaron a Europa desde Mesopotamia, al igual que muchas semillas y especias. Azafrán viene del acadio AZUPIRANU; croco, una variedad de azafrán, viene de KURKANU (a través de KROKOS, en griego), comino viene de KAMANU, hisopo de ZUPU, mirra de MURRU. Lista larga que en muchos casos, Grecia proporcionó el puente físico y etimológico a través del cual estos productos de la tierra llegaron a Europa.

Cebollas, lentejas, judías, pepinos, coles y lechuga eran ingredientes habituales en la dieta sumeria. Impresiona la amplitud y variedad de métodos de preparación de alimentos en la antigua Mesopotamia, su cocina. Textos y representaciones confirman que sabían convertir los cereales que cultivaban en harina, de la que hacían gran variedad de panes, gachas, pastas, pasteles y bollos, con y sin levadura. Se fermentaba la cebada para hacer cerveza y se ha encontrado «manuales técnicos» para la producción de cerveza. Obtenían vino de la uva y de los dátiles, leche de ovejas, cabras y vacas, que utilizaban para beber, cocinar y transformar en yogurt, mantequilla, nata y queso. El pescado era habitual en la dieta. Disponían de carneros y la carne de cerdo, animal que pastoreaban en grandes piaras estaba considerada como un bocado exquisito. Gansos y patos pudieron estar reservados para las mesas de los dioses. No hay dudas sobre la alta cocina que desarrolló en los templos y en el servicio de los dioses. Uno de estos textos prescribe la ofrenda a los dioses de «hogazas de pan de cebada… hogazas de pan de trigo silvestre; una pasta de miel y nata; dátiles, pastas… cerveza, vino, leche… savia de cedro, nata». Se ofrecía carne asada con libaciones de las «primicias de cerveza, vino y leche». Una parte concreta de toro se preparaba según una estricta receta que  precisaba «harina fina… amasada con agua y con las primicias de la cerveza y el vino» mezclada con grasas animales, «ingredientes aromáticos elaborados con el corazón de las plantas», nueces, malta y especias. Las instrucciones para «el sacrificio diario a los dioses de la ciudad de Uruk» Precisaba servir 5 bebidas diferentes con las comidas y especificaban que debían hacer «los molenderos en la cocina» y «el chef trabajando en la tabla de amasar». El arte culinario sumerio no puede dejar de crecer a la vista de los poemas que entonan sus alabanzas a los buenos alimentos. ¿Qué se puede decir cuando se lee una milenaria receta de «COQ AU VIN»? el vino de la bebida, el agua perfumada, el óleo de la unción del ave cocinada y comida.

 

LOS TRANSPORTES.

Una economía próspera, una sociedad con tan extensas empresas materiales, se desarrolló con un eficaz sistema de transportes. Los sumerios utilizaban sus dos grandes ríos y la red artificial de canales para el transporte por agua de personas, bienes y ganado. Algunas de las representaciones más antiguas que se tienen muestran lo que fueron las primeras embarcaciones del mundo. Sabemos por textos primitivos que se metieron en aventuras marineras de aguas profundas, usando diversos tipos de barcos para llegar a tierras lejanas en busca de metales, maderas y piedras preciosas y otros materiales que no podían conseguir en la propia Sumer. En un diccionario acadio de la lengua sumeria se encontró una sección sobre navegación en la que había una lista de 105 términos sumerios sobre diferentes barcos en función de su tamaño, destino o propósito (de carga, de pasajeros o para el uso exclusivo de ciertos dioses). Otros 69 términos sumerios, relacionados con el manejo y la construcción de barcos, fueron traducidos al acadio. Sólo una larga tradición marinera podría haber generado unas naves tan especializadas y una terminología tan técnica. Para el transporte por tierra, se utilizó por primera vez la rueda. Su invención e introducción en la vida diaria hicieron posible la aparición de una amplia variedad de vehículos, desde los carros de transporte hasta los de guerra, y no cabe duda de que también le concediera a Sumer la distinción de ser la primera en emplear las «energías bovina y caballar» en la locomoción.

 

LA EDUCACIÓN.

En 1956, el profesor SAMUEL N. KRAMER, gran SUMERÓLOGO de nuestro tiempo, hizo una revisión del legado literario encontrado bajo los montículos de Sumer. Sólo el índice de FROM THE TABLETS OF SUMER es en sí una joya, por cada uno de los 25 capítulos en los que se describe alguna de esas cosas en las que los sumerios fueron «los primeros», como en ser los que hicieron el primer congreso bicameral, el primer historiador, la primera farmacopea, el primer «almanaque del agricultor», las primeras cosmogonía y cosmología, el primer «Job», los primeros proverbios y refranes, los primeros debates literarios, el primer «Noé», el primer catálogo de biblioteca, la primera Época Heroica del Hombre, su primer código legal y sus primeras reformas sociales, su primera medicina, su primera agricultura y su primera búsqueda de la paz y la armonía mundial. Esto no es exageración. Las primeras escuelas se crearon en Sumer como consecuencia directa de la invención e introducción de la escritura. Las evidencias arqueológicas han encontrado edificios donde se ubicaban las escuelas. Las escritas, las tablillas con ejercicios, indican la existencia de un sistema educativo formal hacia comienzos del tercer milenio a.C. Literalmente, había miles de escribas en Sumer, que iban desde los escribas subalternos hasta los altos escribas, escribas reales, escribas de los templos y escribas que asumían altos cargos del estado. Algunos hacían de maestros en las escuelas, podemos leer sus ensayos sobre las escuelas, sus objetivos y metas, su currículo y sus métodos de enseñanza. En las escuelas se enseñaba lengua y escritura, las ciencias de la época, botánica, zoología, geografía, matemáticas y teología. Se estudiaban y copiaban obras literarias del pasado, y se creaban obras nuevas. Las escuelas estaban dirigidas por el UMMIA («profesor experto») y entre el profesorado se incluía invariablemente, no sólo un «hombre encargado del dibujo» y un «hombre encargado del sumerio», sino también un «hombre encargado del azote». La disciplina era estricta; un alumno escribió en una tablilla de arcilla que había sido azotado por no asistir a clase, por falta de higiene, por vago, por no guardar silencio, por mala conducta y por su mala caligrafía.

 

GOBIERNO Y LAS LEYES.

Un poema épico que trata de la historia de EREK habla de la rivalidad entre EREK y la ciudad-estado de KIS. El texto épico narra cómo los enviados de KIS se acercan hasta EREK para ofrecer un acuerdo pacífico en su disputa. Pero el soberano de EREK en aquel momento, Gilgamesh, prefería luchar en vez de negociar. Resulta interesante que Gilgamesh tuvo que poner el asunto a votación en el Consejo de Ancianos, el «Senado» de EREK: El señor Gilgamesh, ante los ancianos de la ciudad expuso el asunto, buscando una decisión: «No nos vamos a rendir ante la casa de KIS, la vamos a golpear con las armas». El Consejo de Ancianos optó por las negociaciones. Impertérrito, Gilgamesh expuso el caso ante gente más joven, el Consejo de los Luchadores, que votaron por la guerra. Lo significativo estriba en la revelación de que un soberano SUMENO tenía que someter la pregunta de guerra o paz ante el primer congreso bicameral, hace unos 5.000 años.

El título de Primer Historiador se lo otorgó KRAMER a ENTEMENA rey de Lagash, que registró en cilindros de arcilla su guerra contra la vecina UMMA. Mientras que otros textos eran obras literarias o poemas épicos cuyos temas eran sucesos históricos, las inscripciones de ENTEMENA eran de una prosa directa, escritas únicamente como un registro fáctico de la historia.

Debido a que las inscripciones asirías y babilonias fueron descifradas bastante antes que los textos sumerios, se creyó durante mucho tiempo que el primer código legal fue compilado y decretado por el rey babilonio Hammurabi, alrededor del 1900 a.C. Pero, a medida que se fue descubriendo la civilización de Sumer, quedó claro que «los primeros» en un sistema legal, en conceptos de orden social y en la administración de justicia fueron los SUMENOS.

Bastante antes que Hammurabi, un soberano sumerio de la ciudad-estado de ESHNUNNA (al noreste de Babilonia) hizo un código de leyes que establecía los precios máximos de los comestibles y del alquiler de carros y barcas, con el fin de que los pobres no fueran oprimidos. También hizo leyes que trataban de los agravios contra la persona y la propiedad, regulaciones relativas a temas familiares y a las relaciones entre amo y sirviente.

Antes, LIPIT-ISHTAR, soberano de ISIN, promulgó un código del que sólo quedan legibles en la tablilla parcialmente preservada copia de un original que fue grabado sobre una estela de piedra, 38 leyes, que tratan de las propiedades inmobiliarias, de esclavos y sirvientes, del matrimonio y la herencia, del contrato de embarcaciones, del alquiler de bueyes y de las penas por no pagar los impuestos. Tal como hizo Hammurabi tiempo después, LIPIT-ISHTAR explicaba en el prólogo de este código que actuaba por mandato de «los grandes dioses», que le habían ordenado «llevar el bienestar a los sumerios y los acadios».

Ni siquiera LIPIT-ISHTAR fue el primer sumerio en hacer un código legal. Se han encontrado fragmentos de tablillas en los que aparecen copias de un código promulgado por URNAMMU, soberano de Ur en los alrededores del 2350 a.C. más de medio milenio antes que Hammurabi. Las leyes, promulgadas por mandato del dios Nannar, pretendían detener y castigar «a los que arrebatan los bueyes, las ovejas y los asnos a los ciudadanos», para que «los huérfanos no sean víctimas de los ricos, las viudas no sean víctimas de los poderosos, el hombre de un shekel no sea víctima del hombre de 60 shekels». URNAMMU decretó también «pesos y medidas honestos e invariables». Pero el sistema legal sumerio y la aplicación de justicia se remontan aún más allá en el tiempo.

Hacia el 2600 a.C. ya tenían que haber sucedido demasiadas cosas en Sumer para que el ENSI URUKAGINA tuviera que instituir reformas. Los estudiosos citan una larga inscripción suya como un testimonio precioso de la primera reforma social del hombre basada en el sentido de la libertad, la igualdad y la justicia una «Revolución Francesa» impuesta por un rey 4.400 años antes del 14 de Julio de 1789. El reformador decreto de URUKAGINA hacía, en primer lugar, una lista de los males de su época para, después, hacer una relación de las reformas. Los males consistían principalmente en el uso indebido de los poderes asignados a los supervisores, poderes que utilizaban en beneficio propio; el abuso de la condición de funcionario; la extorsión que suponían los altos precios marcados por grupos monopolizadores. Todas estas injusticias, y muchas más, fueron prohibidas. Un funcionario no podía poner el precio que le viniera en gana «por un buen asno o una casa». Un «hombre grande» no podría coaccionar a un ciudadano común. Se restablecieron los derechos de los ciegos, los pobres, las viudas y los huérfanos y a cualquier mujer divorciada se le concedía la protección de la ley hace casi 5.000 años. La civilización sumeria existía desde hace mucho tiempo para requerir tan importante reforma pues URUKAGINA afirmaba que había sido su dios NINGIRSU el que le había convocado para «restablecer los decretos de los primeros días», una llamada implícita para volver a unos sistemas aún más antiguos y a unas leyes aún más lejanas en el tiempo.

 

Las leyes sumerias se apoyaban en un sistema judicial en el que los procedimientos y los juicios, así como los contratos, eran meticulosamente registrados y preservados. Los magistrados actuaban más como jurados que como jueces; el tribunal estaba compuesto normalmente por tres o cuatro jueces, uno de los cuales era un «juez real» profesional, mientras los demás eran extraídos de un grupo de 36 hombres. Mientras que los babilonios se dedicaron a hacer reglas y regulaciones, los sumerios estaban más interesados en la justicia, pues creían que los dioses señalaban a los reyes, principalmente, para asegurar la justicia en la tierra. Se puede establecer más de un paralelismo entre los conceptos de justicia y de moralidad que aparecen aquí y los del A.T. Antes que los hebreos tuvieran reyes, fueron gobernados por jueces; los reyes no eran juzgados por sus conquistas o sus riquezas, sino por la medida en la cual «hacían lo que era justo». En la religión judía, el Año Nuevo marca un período de diez días durante el cual los hechos de los hombres se pesan y evalúan para determinar su destino en el año que comienza. Probablemente sea algo más que una coincidencia el hecho de que los sumerios creyeran en una deidad llamada NANSHE, que juzgaba a la Humanidad una vez al año del mismo modo; después de todo, el primer patriarca hebreo, Abraham, vino de la ciudad sumeria de UR, la ciudad de UR-NAMMU y su código. La preocupación sumeria por la justicia, o por la ausencia de ésta, encuentra expresión también en lo que KRAMER llamó «el primer ‘Job’. «Emparejando fragmentos de tablillas de arcilla en el Museo de Antigüedades de Estambul, KRAMER pudo leer buena parte de un poema sumerio que, como el bíblico Libro de Job, habla de los males de un hombre justo que, en vez de ser bendecido por los dioses, sufrió todo tipo de pérdidas y de ignominias. «Mi justa palabra se ha convertido en mentira», gritaba en su angustia.

En la segunda parte, el anónimo que padece suplica a su dios de un modo muy similar a como se expresan algunos versos de los Salmos hebreos: Dios mío, tú que eres mi padre, que me engendraste, eleva mi rostro… ¿Por cuánto tiempo más me vas a tener abandonado, me vas a tener desprotegido… me vas a dejar sin tu guía? Después, viene un final feliz. «Las palabras justas, las palabras puras que pronunció, fueron aceptadas por su dios; … su dios retiró la mano de la declaración del mal».

Precediendo en dos milenios al bíblico Libro de Eclesiastés, los proverbios sumerios expresaban muchos de los mismos conceptos e ideas. Si estamos condenados a morir, gastemos; si hemos de vivir una vida larga, ahorremos. Cuando un hombre pobre muere, no intentes revivirlo. Aquel que posee mucha plata, puede ser feliz. Aquel que posee mucha cebada, puede ser feliz. ¡Pero el que no tiene nada de nada, puede dormir! Hombre: para su placer: matrimonio; cuando deja de pensar en ello: divorcio. No es el corazón el que lleva a la enemistad; es la lengua la que lleva a la enemistad. En una ciudad donde no hay perros guardianes, el zorro es el supervisor.

 

LA MÚSICA.

Los logros materiales y espirituales de la civilización sumeria vinieron acompañados también por un amplio desarrollo de las artes interpretativas. Un equipo de expertos de la Universidad de California en Berkeley se convirtió en noticia en marzo de 1974, cuando anunciaron que habían descifrado la canción más antigua del mundo. Lo que consiguieron los profesores RICHARD L. CROCKER, ANNE D. KILMER y ROBERT R. BROWN fue leer e interpretar las notas musicales escritas en una tablilla cuneiforme de los alrededores del 1800 a.C. encontrada en UGARIT, en la costa mediterránea (actualmente en Siria).

«Sabíamos ya», explicó el equipo de Berkeley, «que hubo música en la primitiva civilización asirio-babilonia, pero hasta que desciframos esta canción no hemos sabido que aquella música utilizaba la misma escala HEPTATÓNICA-DIATÓNICA característica de la música occidental contemporánea y de la música griega del primer milenio a.C.» Hasta entonces se creía que la música occidental se había originado en Grecia; a partir de ahí, quedó demostrado que nuestra música, así como cualquier otra música de la civilización occidental, tuvo su origen en Mesopotamia. Esto no debería de sorprendernos, pues el erudito griego Filón ya dijo que los mesopotámicos fueron conocidos por «buscar el unísono y la armonía por todo el mundo a través de los tonos musicales».

Sin duda, la música y la canción hay que calificarlas como otro «primero» de los sumerios. El profesor CROCKER sólo pudo interpretar aquella antigua melodía después de construir una lira como las que se habían encontrado en las ruinas de UR. Los textos del segundo milenio a.C. señalan la existencia de unos «números clave» musicales y de una teoría musical coherente; la misma profesora KILMER escribió tiempo después (THE STRINGS OF MUSICAL INSTRUMENTS: THEIR NAMES, NUMBERS AND SIGNIFICANCE) que había muchos textos de himnarios sumerios «que parecían llevar notaciones musicales en los márgenes». «Los sumerios y sus sucesores tenían una vida musical plena», concluyó. Hubo una gran variedad de instrumentos musicales, así como con cantantes y bailarines en plena interpretación representados en sellos cilíndricos y en tablillas de arcilla. Como muchos otros logros sumerios, la música y la canción tuvieron su origen en los templos. Comenzando en el servicio de los dioses, estas artes interpretativas acabaron dominando también el exterior de los templos. Empleando el juego de palabras favorito de los sumerios, un refrán popular comentaba acerca de los honorarios que cobraban los cantantes: «Un cantante cuya voz no sea dulce es, un ‘pobre’ cantante». Se han encontrado muchas canciones de amor sumerias; cantadas con acompañamiento musical. La más conmovedora es una canción de cuna que una madre compuso y cantó a su hijo enfermo:

Ven, sueño; ven, sueño; ven a mi hijo. Apresúrate, sueño, en venir hasta mi hijo; haz dormir sus inquietos ojos… Estás sufriendo, hijo mío; estoy turbada, estoy atónita, miró fijamente a las estrellas. La luna nueva brilla en tu rostro; tu sombra derramará lágrimas por ti. Échate, échate en tu sueño… Que la diosa del crecimiento sea tu aliada; que tengas un guardián elocuente en el cielo; que alcances un reino de días felices… Que una esposa te sirva de apoyo; que un hijo sea tu suerte futura.

Lo que más impacta de la música y de las canciones sumerias no es sólo la conclusión de que Sumer fuera la fuente de la música occidental en su composición estructural y armónica. No menos significativo es el hecho de que, si leemos su música y escuchamos sus poemas, no nos suenen extraños o ajenos en absoluto, ni siquiera en lo más profundo de sus sensaciones y sus sentimientos. De hecho, al contemplar la gran civilización sumeria, no sólo nos encontramos con que nuestra moral, nuestro sentido de la justicia, nuestras leyes, nuestra arquitectura, nuestras artes y nuestra tecnología tienen sus raíces en Sumer, sino que además las instituciones sumerias nos resultan muy familiares y cercanas. Parecería que, en el fondo, todos fuéramos sumerios.

Después de excavar, la pala de los arqueólogos descubrió NIPPUR, en otro tiempo, centro religioso de Sumer y ACAD. De los 30.000 textos encontrados allí, muchos siguen sin ser estudiados en nuestros días.

  • En SHURUPPAK, se encontraron escuelas que databan del tercer milenio a.C.
  • En UR, magníficos floreros, joyas, armas, carros de batalla, cascos de oro plata, cobre y bronce, las ruinas de una fábrica de tejidos, registros judiciales, y un alto zigurat cuyas ruinas aún dominan el paisaje.
  • En ESHNUNNA y ADAB, templos y artísticas estatuas de tiempos PRESARGÓNICOS. UMMA produjo inscripciones que hablaban de antiguos imperios.
  • En KIS se desenterraron edificios monumentales y un zigurat de, al menos, el 3000 a.C. URUK (EREK) hizo remontarse a los arqueólogos hasta el cuarto milenio a.C. Allí encontraron la primera cerámica de colores cocida en horno, así como las evidencias de haber sido los primeros en usar la rueda de alfarero. Una calzada de bloques de caliza es la construcción de piedra más antigua encontrada hasta la fecha. En Uruk los arqueólogos encontraron también el primer zigurat un inmenso montículo de fabricación humana en cuya cima se elevaban un templo blanco y un templo rojo.
  • Los primeros textos inscritos del mundo se encontraron también aquí, así como los primeros sellos cilíndricos. De estos últimos, JACK FINEGAN (LIGHT FROM THE ANCIENTE PAST) dijo: «La excelencia de los sellos en su primera aparición en el período de Uruk es sorprendente. Otros lugares del período de Uruk muestran evidencias del surgimiento de la Edad del Metal.

En 1919, H. R. Hall encontró unas antiguas ruinas en una aldea llamada ahora EL-UBAID. El sitio daba su nombre a lo que los expertos consideran ahora como la primera fase de la civilización sumeria. Las ciudades sumerias de aquel período, que iban desde el norte de Mesopotamia hasta las estribaciones más meridionales de los ZAGROS, fueron las que utilizaron por primera vez ladrillos de arcilla, paredes enyesadas, mosaicos decorativos, cementerios con tumbas alineadas, objetos de cerámica pintados con diseños geométricos, espejos de cobre, cuentas de turquesas importadas, pintura para los ojos, «TOMAHAWKS» de cobre, ropa, casas y por encima de todo, templos monumentales.

Más al sur, los arqueólogos encontraron ERIDÜ, la primera ciudad sumeria según los textos antiguos. A medida que las excavaciones iban avanzando, se encontraron con un templo dedicado a Enki, Dios del Conocimiento sumerio, que daba la impresión de haber sido construido y reconstruido una y otra vez. Los estratos hicieron remontarse a los expertos a los comienzos de la civilización sumeria: 2500 a.C., 2800 a.C., 3000 a.C., 3500 a.C. Edades pasadas. Después, las palas se encontraron con los cimientos del primer templo dedicado a Enki. Por debajo de esto, se encontraba el suelo virgen. Nada se había construido antes. La datación rondaba el 3800 a.C. Ahí es donde comenzó la civilización.

No sólo fue la primera civilización, en el sentido más veraz del término. También fue la civilización más vasta, grande y más avanzada en muchos aspectos que las demás culturas de la antigüedad que la siguieron. Indudablemente, fue la civilización sobre la que se basa nuestra civilización.

Habiendo comenzado a utilizar piedras como herramientas unos 2.000.000 de años atrás, el Hombre consiguió esta civilización sin precedentes en Sumer en los alrededores del 3800 a.C. Otros 3.600 años de distancia entre uno y otro salto. Y lo que más perplejidad provoca de todo esto es el día de hoy, los expertos no tengan ni la más remota idea de quiénes fueron los sumerios, de dónde vinieron, cómo y porqué apareció su civilización repentina, inesperada; aparecieron de la nada.

  1. FRANKFORT (TELL UQAIR) la calificó como de «asombrosa». PIERRE AMIET (Elám), como de «extraordinaria». A. PARROT (Sumer) la describió como «una llama que se encendió de repente». LEO OPPENHEIM (ANCIENT MESOPOTAMIÁ) remarcó «el asombrosamente corto período de tiempo» en el que apareció esta civilización. JOSEPH CAMPBELL (THE MASKS OF GOD) lo resumió de este modo: «De una forma pasmosamente súbita… aparece en este pequeño jardín de lodo sumerio… todo el síndrome cultural que, desde entonces, constituye la unidad germinal de todas las grandes civilizaciones del mundo».
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