Los Gigantes


 Nuestros dioses alienígenas vinieron de un distante pasado remoto en la galaxia. Llegaron a la Tierra, sembraron la vida y crearon al hombre moderno. Lo instruyeron en la ciencia y crearon un mundo civilizado. Civilización tras civilización surgieron en el Viejo y Nuevo Mundo. Un día nos dejaron y fueron adorados como dioses. Prometieron regresar y lo harán.

Nosotros os Creamos – Llegamos del Espacio. ¿Porqué es tan duro para algunos el considerar objetivamente la posibilidad que nuestro planeta fuese visitado, en el distante pasado, por viajeros espaciales de otro rincón de la galaxia?
El Universo es el hogar de un número de seres inteligentes y es lógico suponer que la tierra podría fácilmente haber sido visitada por varias especies alienígenas en tiempos prehistóricos. Vinieron a este planeta, crearon a la humanidad y lucharon batallas entre ellos mismos y otras especies alienígenas. Restauraron la vida después de cada cataclismo. Su conocimiento era tan inmenso y sus poderes tan enormes que con el tiempo, la gente comenzó a tratarlos como “Dioses”.
¿Hay alguna prueba de visita extraterrestre en la antigüedad? La respuesta es: ¡Sí!
Nuestros dioses dejaron pistas esparcidas por todas partes del planeta. Lo que necesitamos es examinar la evidencia alejados del establecimiento científico extremadamente fijo en sus doctrinas. Nuevos descubrimientos y teorías alternativas, contradicen y ponen presión en los establecidos conceptos y no son bienvenidos de ninguna manera. La verdad detrás de los orígenes humanos y la identidad de nuestros dioses estelares son Descubrimientos peligrosos que amenazan la línea ortodoxa de la historia. Son llamadas falsificaciones o simplemente ¡escondidas fuera del alcance del público. A pesar de recientes progresos científicos en varias áreas, no dejamos atrás las Edades Oscuras

Los Dioses Alienígenas eran Ingenieros Genéticos. Una de las mayores brechas superadas en los años recientes ha ocurrido en la ingeniería genética. La manejamos y podemos producir clones que respiran, piensan y actúan como nosotros. Ética o no es ampliamente debatida y La mayoría está en su contra pero Hemos probado que somos capaces de crear nueva vida. Entonces ¿podría la raza humana entera misma ser un producto de intervención genética ejecutada por seres extraterrestres altamente avanzados?
ADN – ¿El Árbol de la Vida? Nuestro ADN contiene la clave al misterio de los orígenes humanos. Nuestros antepasados decían: “Los Dioses vinieron de los cielos y crearon a la Humanidad”. Hay cientos de mitos de la creación desde todas partes del globo, todos cuentan de seres de las estrellas que vinieron a este planeta y sembraron vida en el remoto pasado.
¿Cómo pudieron los dioses alienígenas producir al hombre moderno?
Los dioses de las estrellas pudieron haber creado al homo sapiens porque eran excelentes científicos y poseían el conocimiento, en áreas como el vuelo especial, la astronomía, agricultura, arquitectura, medicina y la ingeniería genética extraterrestre que ofrece la solución al altamente enfocado cambio en el AND humano y explica la súbita aparición del Homo sapiens.
Manipularon y mejoraron las especies animales existentes. Esto dio como resultado la creación de las primeras formas primitivas de humanidad que precedieron a la nuestra. Formas primitivas de vida, como el hombre Neandertal, el homo erectus, y el Hombre Cro-Magnon son tempranos experimentos genéticos extraterrestres.
Nuestro planeta fue laboratorio genético extraterrestre, quienes estaban aquí activos en el pasado.
A sphinx with a human head Esfinge con cabeza humana. Una representación que a menudo decoraba los antiguos templos. ¿Es este un resultado de los experimentos genéticos de los dioses extraterrestres?

Según un número de antiguos y sagrados textos, mitos y leyendas, los dioses extraterrestres intentaron varias veces crear seres inteligentes. Nuestros dioses extraterrestres crearon varias razas humanas durante diferentes épocas de tiempo. Algunas de esas razas eran los gigantes, los cuales encontramos en libros sagrados y mitología desde todas partes del mundo. Los Nephilim mencionados en la Biblia eran una creación genética de los “ángeles caídos”, un grupo de hombres del espacio que se rebelaron en contra de su líder, Yahweh.

Un Resultado de Guerra Genética. Algunas de las criaturas genéticamente creadas poseían extraordinaria sabiduría, un largo lapso de vida y eran casi tan poderosos como los mismos dioses. Varias historias mitológicas a menudo cuentan de dioses inmortales. El extremadamente largo lapso de vida ha sido interpretado como señal de inmortalidad. No debemos olvidar que razas humanas previamente creadas vivían mucho más largo tiempo de lo que el hombre moderno lo hace hoy en día. Un clásico ejemplo de esta humanidad de larga vida puede ser encontrada en la Biblia.
Adam, el primer hombre se dice que vivió 930 años, Seth, el Segundo patriarca obtuvo una edad de 912 años, Enos vivió 905 años, Cainan vivió 910 años, Mahalaleel vivió 895 años, y Jared 962 años. Enoch tenía solo 365 años cuando Yahweh se lo llevó, Matusalén vivió 969 años y Lamec vivió 777 años. El héroe que escapó la Gran Inundación, Noé, vivió 950 años.
El Popol Vuh, libro sagrado de los Maya-Quiché cuenta una historia de dioses extraterrestres que vinieron abajo desde los cielos tal y como lo declara la Biblia, crean al Hombre a su propia imagen. Sin embargo, la creación de la humanidad no fue un procedimiento de una-sola-vez, sino más bien un proceso continuo, repetido varias veces sobre un largo período. El hombre moderno fue el resultado de intervenciones genéticas realizadas por nuestros creadores extraterrestres y no tenía padres.
¿Habrá sido el primer ser humano un bebé de probeta?
Hay muchos fascinantes registros desde todas partes del mundo, los cuales ofrecen una vista interior profunda en la verdadera identidad de los antiguos dioses y los mensajes que dejaron atrás para futuras generaciones.

Un Reto para la Ciencia Ortodoxa. Por supuesto, sería ingenuo afirmar que extraterrestres fueron responsables de la creación de la humanidad si solamente apoyamos esta teoría basada en antiguos mitos de la creación de nuestros ancestros que son solo una importante pieza en el fascinante rompecabezas que revela la verdad acerca de los orígenes humanos y nuestra conexión al cosmos. Anómalos hallazgos muestran claramente que el pasado humano es mucho más controversial que el presentado en los libros de historia. Es un hecho que hay un número de defectos obvios en la teoría de la evolución. Esta controversial teoría plantea actualmente más preguntas que nunca. La evolución ha demostrado ser un proceso sumamente lento. A algunas especies les ha tomado millones de años evolucionar y en el caso del hombre moderno, solamente es cosa de algunos miles de años antes de que alcanzara un nivel intelectual altamente avanzado. Tampoco explica la creciente capacidad craneal humana ni los extraños fósiles del hombre anatómicamente moderno, que han sido desenterrado por todo el mundo y datan atrás a períodos cuando se dice que animales prehistóricos dominaban el planeta. Hay evidencia mostrando que gente similar a nosotros vivió tan atrás como hace 55 millones de años; SI, los humanos y los dinosaurios co-existieron.
Giant discovered in Ireland Esqueleto gigante irlandés que estuvo en exhibición en Dublin, Liverpool y Manchester.
Lo que sucedió más adelante al gigante y a su dueño es desconocido. Un gigante descubierto en el condado Antrim, en Irlanda. Su estatura era de 12.12 pies.
Circunferencia del pecho, 6.6, y longitud de sus brazos 4,6 pies.
Hay seis dedos de sus pies en el pie derecho.
Muchos de los gigantes descubiertos tienen un dedo extra en las manos y en los pies.
Era una característica común de los gigantes.
Fotografía de la revista British Strand de Diciembre de 1895.
¿Que hay sobre los esqueletos de gigantes que han sido descubiertos en varias partes del mundo?
Hemos encontrado esqueletos humanos de 17 pies de altura, datando hacia atrás por lo menos 300,000 años.
¿Porqué los restos de humanos, que evidentemente eran gigantescos en tamaño, han sido descubiertos, si se dice que tales personas nunca existieron?
Si se suprimen y se encubren tales hallazgos arqueológicos desafiantes, jamás podremos aprender la verdadera historia de nuestro origen
Hay un extenso número de descubrimientos arqueológicos que no encajan el modelo tradicional de la prehistoria humana. Estos hallazgos no deberían ser ignorados y sistemáticamente escondidos fuera de la vista del público.
Los esqueletos humanos de millones de años de antigüedad que se han descubierto por todo el mundo son remanentes de hombres viviendo en una de las edades pasadas, descritos en los mitos nativos.
Según los sabios mayas, los aztecas, incas, los Hopis, las creencias hindú, las tradiciones hebreas, la mitología griega y otros antiguos textos y culturas, varias razas humanas han vivido durante las edades pasadas, o ciclos mundiales. Cada una e las edades pasadas ha terminado debido a un cataclismo. Los dioses extraterrestres más tarde han recreado a la humanidad y restaurado vida sobre la Tierra.
La evidencia indica claramente que la creación del hombre moderno no es el resultado de un proceso de evolución linear, sino más bien un proceso de creación cíclica, inteligentemente supervisado y controlado por seres con una mente más alta – ¡nuestros dioses extraterrestres de las estrellas!
Esta especie de homínidos de quienes se hace referencia en multitud de crónicas y leyendas Griegas, Nórdicas, Germánicas, Hindúes, Indoeuropeas, Mayas, Aztecas, Toltecas e Incas, se les menciona al igual en textos sagrados como en la Biblia. La figura del gigante se presenta en casi todas las culturas.
¿Será que la palabra Goliat, no es un nombre de un individuo, sino la denominación en otro idioma de la palabra Gigante?.
Existen evidencias contundentes descubiertas por arqueólogos de todo el mundo sobre la verdadera existencia de esta especie de gran tamaño, con la que nuestros ancestros compartieron el planeta, sin embargo, desconocemos el porque se oculta celosamente toda esta evidencia y se desmiente cuando se les cuestiona sobre tales hallazgos, como si el reconocer su existencia trajera consigo terribles consecuencias en nuestra actual sociedad, cambios tal vez que cimbraran las bases de nuestra ciencia y religiones
En la Biblia se hace referencia a un sinnúmero de eventos sumamente interesantes, donde se involucran la presencia de los gigantes.
Diseminados en los cinco continentes, se han descubierto restos arqueológicos de esqueletos humanos que demuestran que en la Tierra habitaron seres gigantescos. Además de desorientar a la comunidad científica, estos restos avalan las leyendas y tradiciones que el folclore popular ha recogido sobre “Los gigantes” con el paso del tiempo.
¿Son únicamente protagonistas de historias fantásticas o por el contrario, sus hazañas pertenecen a la memoria colectiva de la Humanidad y están basadas en relatos de lo que realmente ocurrió en el planeta?
¿Quiénes construyeron las colosales estructuras megalíticas y desplazaron grandes monolitos como si de un juego se tratara?
La Arqueología , hasta el momento, no ha ofrecido ninguna respuesta convincente. Resulta incómodo para los arqueólogos reconocer que hoy día no existen grúas ni aparatos elevadores capaces de mover y levantar titánicos bloques de piedra de ¡1.500 toneladas!, como es el caso de las terrazas de Baaalbek (actual Líbano). “Parece que bloques de estas dimensiones tuvieron que ser puestos allí por gigantes o miembros de una civilización que conocía los secretos de la levitación y la antigravedad”, escribe David Barclay en su libro Extraterrestres, la respuesta definitiva de los Ovnis.
Las construcciones de la isla de Pascua, Tiahuanaco, el yacimiento megalítico de Ollantaytambu, Cuzco, Machu Picchu,, las islas Marquesas, la isla volcánica de Pohnpei en la Polinesia … son una pequeña muestra de las muchas construcciones de estas características que existen en nuestro planeta, atribuidas por los habitantes locales a los “gigantes”.
La figura del gigante se presenta en casi todas las culturas y sus leyendas. Las podemos encontrar en múltiples relatos mitológicos del viejo mundo: griegos, nórdicos, germánicos, hindúes, indoeuropeos, y también en el nuevo mundo como en las tradiciones de los mayas, de los aztecas y de los incas; así como en casi todos los libros sagrados de la antigüedad: el Lebhar Gabhale (libro de las invasiones) irlandés, el Ramayana hindú y hasta en la Biblia ¿Por qué hablar de unos seres que no existieron en realidad?
La Ciencia cree ver en su gran tamaño, una metáfora: el mito cosmogónico que simboliza el poder y la fuerza. Una simple magnificación de los poderes atribuidos a la figura humana. Pero autores como el ya citado David Barclay, clásicos como Erich von Däniken, Robert Charroux, Pierre Darcout, el ya fallecido Jimmy Guieu o el ex jesuita Salvador Freixedo, entre otros, creen ver en estos relatos los primeros contactos entre civilizaciones extraterrestres y los hombres de la Tierra. Algunos van más allá, como Zecharia Sitchin y opinan que los extraterrestres que nos visitaron en la antigüedad fabricaron genéticamente al Ser Humano y crearon las primeras civilizaciones, como Sumer y Egipto, y bien pudieran haber sido seres de gran tamaño.
Lo cierto, es que la búsqueda de la verdad nos lleva hasta tiempos remotos, donde las antiguas leyendas tradicionales dibujaban estos seres divinos y heroicos como auténticos.

Gigantes en la Biblia. La primera mención de la existencia de gigantes o “seres distintos” en la Tierra aparece en la Biblia, en el Viejo Testamento. En el Génesis 6, versículos 1 y 2, podemos leer: “cuando los hombres se habían multiplicado sobre la Tierra y habían procreado hijas, viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, escogieron de entre ellas por mujeres a las que quisieron”. Los Nephilim (en hebreo gigantes) según se recoge en el Génesis 6, 4, existían en la Tierra por aquel tiempo: “Por entonces y también en épocas posteriores, cuando los hijos de Dios cohabitaban con las hijas de los hombres y éstas tuvieron hijos, aparecieron en la Tierra los gigantes. Éstos son los esforzados varones de los tiempos primeros, los héroes famosos”.
En el libro de Números, los exploradores enviados por Moisés para hacer un reconocimiento de la tierra de Canán, llegan a Hebrón y descubren que los descendientes de Anak, viven en la región, informando a su líder, que la región explorada que les fue asignada estaba ocupada por gigantes.
En el Deuteronomio abundan crónicas referentes a esto, se hace mención de grandes ciudades con enormes terraplenes y bastiones construidos por los Anakim. Las escrituras sagradas también mencionan otros personajes de gran estatura (Superior a los 2 ó 3 metros), así como Goliat, y Og, el Rey de Bashan.
En el pasado, algunos núcleos de la población humana fueron escogidos para ser contactados por civilizaciones procedentes de diversos confines del universo, es el caso de los antiguos escritos de las culturas Sumeria y Hebrea. Algunas civilizaciones extraterrestres visitantes comenzaron a experimentar genéticamente con ciertos individuos seleccionados, en base, a las características requeridas, de aquí inician las primeras abducciones y cuyos resultados no fueron satisfactorios. Esta manipulación genética fue por la búsqueda de una hibridación entre ambas especies y terminó en una degradación en los genes, dando por resultado a los legendarios gigantes, quienes poseían un coeficiente intelectual superior al humano, heredado de sus padres cósmicos y además fueron los primeros receptores de un conocimiento y una tecnología muy avanzada, la cual transmitieron a los núcleos de población que dieron origen a las grandes culturas que florecieron en la Atlántida y que posteriormente quizás fueron las culturas madres de la Egipcia, Maya, Tolteca, Azteca, Olmeca, Inca y Hebrea.
Según Zecharia Sitchin, autor de El Duodécimo Planeta, nephilim significa literalmente “aquéllos que bajaron de los cielos a la tierra”. “Los traductores de la Biblia –explica Sitchin- supusieron que Nephilim significaba gigantes porque en otras partes se menciona que éstos eran también conocidos como Anakim, a la vez que el cuento sobre el gigante Goliat se afirma que él era descendiente de Anak; de aquí la FALSA conclusión: si Anak era un gigante, entonces los Nephilim que también eran Anakim, deberían ser gigantes”.

Un pasaje encontrado en Libro Apócrifo de Enoch nos habla de la unión de los celestes, con las hijas de los hombre o sea los Ángeles o NEPHILIM: Y los mensajeros, hijos de los cielos, se dijeron entre ellos: Vamos, escojamos mujeres entre los hijos de los hombres y engendremos hijos. De acuerdo a Enoch de esta unión: Concibieron y pusieron en el mundo grandes gigantes. Dicho relato también es confirmado en el libro del Génesis de la Biblia, así como muchos otros relatos de otros pueblos de la Tierra, inclusive leyendas de los nativos norteamericanos, todo indica que existió una raza de gigantes que emergió de una manipulación genética entre seres humanos o prehomínidos, con seres del cosmos o como se ha manejado entre Ángeles y mujeres. De acuerdo a Enoch, estos gigantes eran la prole de los falsos creadores espaciales, Goliat una de estas creaciones grotescas había nacido de los Refaim o los gigantes nacidos en Gat, tenían parecido físico con el humano pero carentes de capacidad espiritual.

Otros pasajes referentes a la unión entre Ángeles y hombres son: Así, pues, cuando los hijos de los hombres se hubieron multiplicado y les nacieron en esos días hijas hermosas y bonitas y los Ángeles, hijos de los cielos, las vieron y las desearon, y se dijeron entre ellos: Vamos, escojamos mujeres entre los hijos de los hombres y engendremos hijos. Entonces todos juntos juraron y se comprometieron acerca de eso, los unos hacia los otros con un anatema. Todos ellos eran doscientos y descendieron sobre Ardis, la cima del monte Hermón y lo llamaron monte Hermón porque es sobre él donde habían jurado y se habían comprometido los unos con los otros con un anatema. Y he aquí los nombre de sus jefes: Semyaza, su príncipe, Arakib, Aramiel, Kokabien, Tamiel, Raniel, Daniel, Ezequiel, Baraquiel, Asael, Amaros, Batariel, Anamiel, Zaquile, Samasapeel, Satariel, Toriel, Yomeyal, Arazeyal.
Estos y todos los otros con ellos tomaron mujeres; cada uno escogió una y comenzaron a ir hacia ellas, y a tener comercio con ellas, y les enseñaron los encantos y los encantamientos, y les enseñaron el arte de cortar las raíces y las ciencia de los árboles. Éstas concibieron y pusieron en el mundo grandes gigantes, cuya altura era de tres mil codos. Ellos devoraron todo el fruto del trabajo de los hombres, hasta que éstos ya no pudieron alimentarlos más.
Entonces los gigantes se volvieron contra los hombres para devorarlos. Y empezaron a pecar contra los pájaros y contra las bestias, los reptiles y los peces; después ellos se devoraron la carne entre ellos y se bebieron la sangre. Entonces la tierra castigó a los violentos.
Estos gigantes tenían seis dedos en cada una de sus extremidades. La Biblia hace mención de esto en Sam. 21, 20 y Paralipómenos 20,6: “Hubo una batalla más en Gat, en la que se halló un hombre de alta talla que tenía seis dedos en cada mano y en cada pie, veinticuatro en todo, que descendía también de Rafa”. Para la Biblia, la raza de los gigantes desapareció con el diluvio pero, al parecer, uno de ellos se salvó. La leyenda nos cuenta que, al no caber en el Arca de Noé, se montó a horcajadas sobre ella. El gigante era tan grande que su cama medía unos 3,90 metros de largo por 1,80 de anchura. (Deuteronomio 3, 11).

Por su parte, Robert Charroux, en El enigma de los Andes, ve a estos gigantes de la Biblia como … seres superiores que engendraron la elite de los pueblos: Reyes, héroes e iniciados”. Su unión con las mujeres de los hombres – debían de ser bastante semejantes a la especie humana para poder acoplarse a éstas – produciría hijos más altos que los terrestres normales. Pero hemos de destacar una particularidad: algunos de los restos osteológicos pertenecientes a “gigantes” encontrados, tenían – como ya veremos posteriormente – seis dedos en cada una de sus extremidades. La Biblia también hace mención a este dato en Sam. 21, 20 y Paralipómenos 20, 6.

Hallazgos por todo el mundo: las pruebas. Que en el planeta habitaron gigantes lo demuestra el hallazgo de restos humanos de extraordinarias dimensiones en la India, Tíbet, China, Sudamérica, África … algunos con una edad aproximada de 45.000 años. Y no solamente huesos, sino también espadas, hachas, lanzas y otros instrumentos como picos de tal envergadura que para poder usarlos habría que tener una estatura de, por lo menos, ¡tres metros! Pero veamos algunos ejemplos.

  • En una gruta de Atyueca, cerca de Mangliss (en la antigua Unión Soviética), se encontraron esqueletos de hombres que medían entre 2, 80 y 3 metros. Éstos presentaban seis dedos en sus extremidades. Otros hallazgos científicamente admitidos son el gigante de Java (en el sur de China) y el gigante de China meridional. El primero con una antigüedad de medio millón de años y el segundo también con seis dedos en sus extremidades.
  • En Chenini (Túnez) se encontraron restos de tumbas de gigantes con esqueletos que medían más de tres metros.
    Transval (en Sudáfrica) es otro ejemplo similar al anterior
  • Un esqueleto de fósil humano de 5, 18 metros de alto fue desenterrado en 1956 en Gargayan (Filipinas)
  • En Norteamérica, en el condado de Bradford (Pennsylvania) en 1880 fueron encontrados, en un túmulo sepulcral, esqueletos humanos cuyos cráneos mostraban unos cuernos de cinco centímetros, encima de los arcos ciliares. La altura promedio de los esqueletos era de aproximadamente 2,13 metros. Su antigüedad se calculó en 800 años. Algunos de estos huesos serían enviados al American Investigating Museum de Filadelfia, de donde parece que desaparecieron.
    Continuando en EE.UU (Glen Rose, Texas), en el lecho del río Paluxy, se hizo un gran descubrimiento paleontológico. Se pusieron al descubierto huellas gigantes de pisadas de 54, 61 cm de largo por 13.97 cm de ancho, pertenecientes a un homínido. Los geólogos concluyeron que el lecho del río correspondía a terrenos del cretácico a fines de la era mesozoica (140 millones de años). Pero lo más curioso del caso es que junto a estas huellas de homínido se descubrieron en el mismo estrato ¡huellas de dinosaurio (brontosaurios)!
  • El antropólogo alemán Larsan Khol halló asimismo, en 1936, a orillas del lago Elgasi de África Central, huesos pertenecientes a individuos enormes. ¿Una comunidad de diferente etnia?
  • A 6 km. de Safita (Siria) los arqueólogos hallaron hachas de mano de 3,8 kg.
    En Ain Fritisa (Marruecos oriental) se descubrieron picos de 32x 22 cm y 4,2 kg. de peso y hachas de dos filos con 8 kg. Tales dimensiones requerían una buena envergadura para poder utilizar estos instrumentos eficazmente.
  • Más recientemente, y en Marruecos también, se han hallado en una cueva de la región de Nador, en el norte del país, restos de tres esqueletos de niños pertenecientes a una raza desconocida de gigantes. Se trata de una zona próxima a las míticas columnas de Hércules, considerada patria del bíblico gigante Goliat.
  • En la Ciudad megalítica de Lixus (antigua Libia) se encontraron restos humanos de esqueletos de Homo Sapiens, con edades comprendidas entre los 10 y 12 años y una antigüedad de 20.000 años. Los esqueletos miden aproximadamente 2,25 metros de altura.

Todos estos ejemplos son una pequeña muestra de los múltiples hallazgos que se suceden por todo el planeta y que no vamos a detallar para no caer en el aburrimiento, pero vamos a proseguir tan sólo un poco más en nuestro territorio.

Restos en España. En la península, y más concretamente en el norte del país, es donde mayor número de crónicas tradicionales se recogen. Los gigantes atávicos, considerados paganos por la religión cristiana, lejos de desaparecer han pervivido en los cuentos populares y nos han sido presentados como pertenecientes a una raza gigantesca, y no como una singularidad. En Cataluña “els gegants ” continúan presentes en muchas fiestas y representaciones. Se han integrado en las fiestas populares hasta el punto de que todas las comarcas tienen los suyos y forman parte del patrimonio cultural e histórico.
Plinio nos cuenta en sus crónicas, que habitaban en Andalucía un grupo de gentes de colosales dimensiones dedicadas a la depredación y piratería y era tal su tamaño, que en ocasiones uno sólo de ellos podía hacer zozobrar laguna pequeña embarcación con la única fuerza e su peso.
Los cuentos populares locales ubican al gigante ligado a numerosos megalitos, menhires y dólmenes. Los monumentos megalíticos eran construidos (según el folklore) por seres gigantescos durante la noche.
En Portugal, a los dólmenes se les llama todavía Antas (tumba del gigante o construcción del gigante), puede que en honor al gigante Anteo.
En euskera a los monumentos megalíticos se les denomina Mairuen baratza (huerta de los gigantes o huerta de los gentiles, nombre este último con el que se les conoce en el territorio vasco). Por lo tanto, que la tradición universal designe a los dólmenes como las tumbas de los gigantes podría suponer más de una leyenda, si nos atenemos a las evidencias arqueológicas.
En principio, un yacimiento controvertido en restos de estas características lo constituye el dolmen de Oren, en Prullans, la Cerdanya (Pirineos catalanes). En 1917, al parecer, se descubrieron, entre otras piezas, fémures de entre 70 y 92 cm de largo. Aunque existe bastante confusión sobre la veracidad del hallazgo, el investigador Fernando Ledesma en su libro La Cerdanya, esmeralda mágica del Pirineo asegura que se encontraron siete esqueletos de la especie humana en el dolmen I, de gran envergadura. El escritor y periodista Miguel G. Aracil amplía que en realidad fueron nueve los esqueletos descubiertos de la época del Hombre de Cro.Magnon (cuando el hombre de este período no superaba, según lo establecido por la ciencia oficial, los 165 cm de altura). Estos restos fueron custodiados por la familia Casanovas en la Torre de Prullans, antigua casa palacio de los marqueses de Monistrol. Posteriormente, parte de estos restos se entregarían al Museo Arqueológico de Cataluña. Lamentablemente aquí se pierde la pista de este material, pues el museo no reconoce haberlos visto nunca.

El caso es que arquelólogos y estudiosos han encontrado con relativa frecuencia huesos humanos de enormes proporciones en la Península Ibérica. En Garós (Pirineo de Lleida), al reconstruir el ábside de la iglesia, el párroco Mossèn Jaqquet encontró los restos de un gigante de tres metros de altura con un hierro clavado en el cráneo.
En la reconstrucción de otra iglesia, en Urbasa (sistema montañoso entre Álva y Navarra) se encontraron restos humanos de tamaño ciclópeo.

También se han hallado esqueletos humanos de dimensiones gigantescas en Castilla; cerca de Medinaceli se encontró un cráneo y varios huesos; en León, en la iglesia visigótica de Marialba, esqueletos de tres metros de envergadura; y también en Cantabria, Girona (Besalú) …. Prácticamente casi todos los restos se encuentran en paradero desconocido en la actualidad, quizá dispersados entre unas pocas docenas de coleccionistas de recuerdos.
Pero la pregunta crucial es: ¿por qué ningún científico se entretiene en recoger y estudiar todos los datos, restos y pruebas disponibles?
Es evidente que se echaría por tierra muchas teorías científicas.

Las Islas Comentario aparte merecen los hallazgos efectuados en los archipiélagos españoles. Las construcciones megalíticas salpican las islas Baleares dejando constancia de ¿una civilización de gigantes?
Se cuenta que hace miles de años llegaron a la isla de Menorca después de un diluvio, un grupo de gigantes Caldeos, que construyeron un buen número de monumentos (los megalíticos actuales).
En Menorca, formando parte de la llamada cultura talayótica abundan las Taulas; formadas por una gran piedra vertical atravesada en su cúspide por una horizontal. El conjunto parece una T gigantesca, como una mesa para gigantes. En la misma isla existen también otras construcciones de piedra, las Navetas, unos grandes túmulos con forma de navío invertido. Cuenta la leyenda que la Naveta des Tudons, una tumba colectiva de la época pretalayótica, fue levantada por un gigante que competía por el amor de una giganta.
Una de las constantes mitológicas menorquinas es la presencia de una raza de gigantes. Las tradiciones refieren que una tribu de estos seres habitó la isla. Luego, todos los monumentos prehistóricos han sido adjudicados a esta raza. Evidentemente, todo esto no es más que una tradición, pero no deja de ser curioso que, en las postrimerías del siglo XVI, el padre Bautista Beninelis, historiador, hallara en una cueva de la cala San Vicente de Mallorca unos gigantescos huesos prehistóricos.
En el conjunto megalítico del “rellotge” en CA NA costa (Formentera) en el interior de una tumba colectiva cuyo origen se remonta al 1900 a.c., se hallaron restos óseos que sobrepasaban los dos metros de altura.
Y llegamos al Atlántico y a nuestras maravillosas islas Canarias. También aquí existen supuestos restos relacionados con gigantes. Emiliano Bethencourt, descubridor de las famosas pirámides de Güímar, localizó un insólito enclave arqueológico que reavivaba el mito de los gigantes entre los guanches, antiguos habitantes de las islas: la llamada “medida de los gigantes”.
Situadas en el desierto de granadilla, dos enormes siluetas humanas esculpidas en roca viva reproducen, según explicaba la tradición oral, a un matrimonio de gigantes guanches. Las dimensiones del contorno eran de 2,94 m el varón y 2,67 la mujer. Asimismo fue descubierta en un antiguo cementerio guanche, cercano al desierto de granadilla, una muela de extraordinarias dimensiones.
¿Quienes construyeron estas colosales estructuras megalíticas y desplazaron grandes monolitos?
Según los habitantes locales de muchos de estos lugares son atribuidas a los GIGANTES
En definitiva, otra prueba más que sumar a la larga lista de enclaves de restos osteológicos “humanos” que forman parte de nuestra historia oculta.

MÉXICO. En el México antiguo, dominó la cosmología de los cinco mundos Soles Cosmológicos donde se refiere a los enormes homínidos, dicha cosmología no fue ideada por los Aztecas, sino realmente nació en Teotihuacán (en la lengua de los Toltecas y Aztecas significa: El lugar donde vivían los antiguos o bien: El sitio de los Dioses).
El primer Sol nació en el año 955 AC., y recibió el nombre de Naoi Ocelotl (4 Jaguar) y tuvo una duración de 676 años, su elemento dominante era la tierra y su Dios supremo era Tezcatipoca, según relata la leyenda, el mundo estaba poblado por GIGANTES, que fueron devorados en su totalidad por jaguares (para mayor información ver la Sección “Teotihuacán”). Decía el cronista mexicano Fernando de Alba Ixtlilxochitl, que los primeros pobladores de México habían sido unos Gigantes que les llamaron Quinametzin, dicho nombre que otorgado por los toltecas y posteriormente lo tomaron los Aztecas, se decía que ese grupo de gigantes que fueron destruidos por el cielo a través de un diluvio como justo castigo por su iniquidad, sabían de agricultura, metalurgia, artes, orfebrería, etc., levantaron enormes templos de piedra y conocían de la creación del mundo.
Analizando la majestuosidad de la ciudad de Teotihuacan, los edificios sólo pudieron haberse construido por la raza de gigantes Quinametzin y como prueba científica de su existencia, son sus huesos. En cambio en el norte del país habitaron un grupo de gigantes que sólo comían piñones, como los grupos indígenas de la región y no realizaban actividades como los gigantes del centro de México.
Francisco Javier Clavijero estudioso del siglo XVIII, estaba convencido que los primeros ocupantes de México habían sido seres de estatura superior a lo normal, los humanos después llegados les llamaron Quinametzin Hueytlacame, que significaba enormes hombre deformes ó gigantes monstruosos, dando una coexistencia pacífica con ellos.
Una evidencia arqueológica de los Atlantes para mas información ver nuestra Sección La Atlantida, son las esculturas majestuosas que se encuentran en la ciudad Tolteca de Tula, en el estado de Hidalgo, México, estos enigmáticos gigantes poseen detalles curiosos que han hecho pensar a los ufólogos, que son representaciones de visitantes del espacio; las esculturas muestran una serie de instrumentos que son claramente producto de una tecnología muy avanzada. Estos seres eran compañeros y guardias de Quetzalcóatl, durante su misión en la Tierra y en particular con los Toltecas, a quienes enseñaron gran cantidad de conocimientos astronómicos y científicos, ellos permanecieron durante muchos años hasta su muerte, en memoria de ellos se les construyeron esas cuatro esculturas para que las generaciones futuras no los olvidaran. El tamaño de cada Atlante es de casi cuatro metros de alto, representa la estatura real de aquellos extraterrestres, quienes pudieron haber sido los NEPHILIMS o Ángeles caídos, que se cruzaron con las hijas de los hombres y procrearon los gigantes.
Tal es el caso de una especie de pistolas de rayos que están sostenidas en las manos, mientras que en le pecho cada Atlante porta un escudo magnético protector.

La cabeza está coronada por un extraño casco espacial de forma semicuadrada.

Bolivia. Aventureros Españoles enviados por Carlos I de España en el siglo XVI, encontraron la ciudad de Tiahuanaco en Peru (actualmente Tiahuanaco se encuentra en territorio de Bolivia), ya casi abandonada por los indios que vivían en el área, supieron que los Incas habían estado ahí, cien años o quizá más antes que ellos, y que habían encontrado la misteriosa ciudad ya casi destruida y aparentemente desierta desde mucho tiempo antes, cuando preguntaron sobre el origen de la ciudad sólo pudieron responder hablando de la tradición que dice que: Tiahuanaco fue construida en una sola noche después de la crecida por gigantes desconocidos. Pero se olvidaron de una profecía de la venida del Sol y fueron aniquilados por sus rayos, y estos lugares fueron reducidos a cenizas. Tiahuanaco está enclavada a 4,000 Mts. de altitud sobre el nivel del mar, en el alucinante altiplano Peruano Boliviano, a orillas del lago Titicaca. Poblada por los pueblos Incas alrededor del siglo II de nuestra era. Los Incas hablaban de los habitantes originales de la ciudad y de su fundador, Kon Tiki, más tarde llamado Viracocha, fue un hombre Dios blanco y barbado al que se le ha relacionado estrechamente con el Quetzalcóatl de México. Según relatan los que han visitado Tiahuanaco, se experimenta la sensación de estar en otro mundo: Un mundo de gigantes. Los enormes bloques de piedra finamente ajustados, el monumento llamado la puerta del sol a la entrada de la ciudad es un arco tallado de una sola piedra y mide tres por cuatro metros y tiene una serie de grabados que representan un calendario ritual de 260 días, correspondientes al año Solar Venusino.
Dice una antigua leyenda, que en la noche de los tiempos, llegó a este mundo, una mujer celeste a sembrar la raíz de una nueva raza de hombres de origen Divino. Esta mujer fue llamada por sus descendientes Orejona, por sus largas orejas; se dice también que esta mujer tenía sólo cuatro dedos en cada mano y que una vez terminada su labor se marchó para siempre en su carro celeste.Los hijos de este ser se multiplicaron y poblaron la zona, en donde nació más tarde otra leyenda que hable de un hombre Dios llamado Kon Tiki, que arribó del mar para enseñar a los nativos la ciencia de la astronomía, matemáticas y técnica para poder construir tan colosales ciudades como Tiahuanaco. Al igual que Orejona, cuando Kon Tiki, se marchó hacia el mar por donde había venido.
Así como en Tiahuanaco, en otras ciudades del valle sagrado de los Incas, como Cusco, Machu Picchu (para mas información ver nuestra Sección Machu Picchu) y la fortaleza de Sacsayhuman, incontables moles pétreas, muchas de más de 350 toneladas y algunas de mayores a 6 mts. de altura, han sido trabajadas por una cultura que no conocía el hierro ni el acero.
Sacsayhuman es hoy tres hileras de rocas macizas, de unos 400 mts. cada una. La labor de ingeniería es sencillamente asombrosa, piedras cortadas casi a láminas, unas sobre otras, colocadas en ángulos rectos para crear poliedros sorprendentes dejando ejemplos tan impresionantes como la llamada Piedra de los Doce Ángulos. Hasta el templo de Ollantaytambo se transportaron miles de piedras a través de ríos y colinas, con alturas superiores a los 4,000 mts. sin conocerse los bueyes ni la rueda, ni transporte eficaz para aquellas moles, ni tampoco el hierro y acero para cortar las piedras.
Se dice que por una de las actuales calles de Cusco, el 15 de noviembre de 1533 fue por donde Pizarro y su gente entraron a la ciudad. Otros ejemplos de este tipo de construcciones, son las cabezas de la isla de Pascua, las islas Maquesas, la isla volcánica de Pohnpei en la Polinesia, el yacimiento megalítico de las terrazas de Baalbek hoy Líbano el cuales hace referencia el escritorDavid Barclay:Parece que bloques de estas dimensiones tuvieron que ser puestos allí por gigantes o miembros de una civilización que conocía los secretos de la levitación y la antigravedad

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